Estafa en Rancul: consignatario cordobés apuntó contra la Fiscalía de Pico
Tras el secuestro de 1.060 animales en la localidad de Chaján en el marco de una investigación por una presunta estafa con cheques sin fondos a una empresa de Rancul, el consignatario Carlos Lanser negó cualquier vinculación con la maniobra y cuestionó el procedimiento judicial pampeano. Aseguró que la hacienda retirada de su campo fue adquirida legalmente y cuenta con documentación completa.
En diálogo con La Nación, el empresario cuestionó la hipótesis que sostiene la fiscalía de La Pampa, que considera que la hacienda retirada de su campo pertenecería a la empresa denunciante. Según afirmó, los animales secuestrados no corresponden a esa firma y su origen puede ser acreditado con documentación comercial y sanitaria completa. En ese sentido, sostuvo que se trata de hacienda adquirida en operaciones regulares, principalmente en ferias, con facturas, marcas y caravanas debidamente identificadas.
“La hacienda que se llevaron no es de San Jorge Cereales (como informó la fiscalía). Tenemos toda la trazabilidad, factura por factura, caravana por caravana. Esto es una aberración”, afirmó Lanser, visiblemente molesto por el operativo realizado el viernes y el sábado pasado, en el marco de una causa que investiga una estafa millonaria vinculada a la compraventa de ganado.
Hecho.
Tal como informó LA ARENA en la edición del martes, Matías Juan, fiscal adjunto de General Pico, confirmó el secuestro 1.060 animales vacunos por parte de la policía cordobesa, vinculados a una estafa que denunciara en mayo pasado la empresa “San Jorge Cereales y Hacienda S.A”, de la localidad de Rancul y propiedad de los hermanos Ingaramo y Viano. La firma pampeana había sido estafada en una suma de 800 millones de pesos mediante la compraventa de ganado, con cheques sin fondos.
Por este hecho, la Justicia piquense imputó por el delito de Estafa a Ana Paula Courreges y a Iván Fiorini, una pareja de General Pinto, Buenos Aires, representantes de la empresa San Pablo Oeste S.A, también dedicada a la compra y venta de hacienda. La firma damnificada denunció que la hacienda primero había sido enviada a un campo de provincia de Buenos Aires, administrado por la empresa denunciada, y luego, la movieron al predio rural “Carlos Tercero”, un feedlot de Chaján, que pertenece al conocido feriero ganadero Carlos Lanser. La Fiscalía sospecha que Lanser encubrió a los coautores de la estafa, haciéndose de los animales, resguardándolos en su campo, procurando que no sean hallados por la justicia, en virtud de un acuerdo con la pareja imputada, para engordarlos y venderlos en feria, y así obtener suculentas ganancias.
“No hay estafa”.
Según explicó Lanser al diario La Nación, a lo largo de su trayectoria ha hecho algunas operaciones con San Jorge Cereales y Hacienda SA, siempre en el marco de transacciones formales. “Nosotros hemos tenido operaciones todas pagadas en tiempo y forma; jamás dejamos de pagar una vaca”, remarcó. En ese marco, subrayó que esa operatoria no tiene vinculación alguna con la hacienda secuestrada, que -según afirmó- fue adquirida en operaciones independientes, legales y plenamente documentadas.
“Nosotros no tenemos ni tuvimos esa hacienda. La que estaba en el campo fue comprada en feria, con documentación, marcas y caravanas perfectamente identificadas”, sostuvo. Y agregó: “Hace 87 años que somos consignatarios y jamás dejamos de pagar una vaca. Incluso vendimos propiedades nuestras para cumplir con compromisos comerciales”.
Uno de los puntos más sensibles del descargo del empresario apunta al modo en que se realizó el allanamiento. Según denuncia, el procedimiento fue “improcedente” desde el punto de vista legal y vulneró el derecho a la propiedad privada. “No se verificaron correctamente las marcas ni las caravanas; se cargó hacienda de noche sin discriminar categorías, sin saber si eran machos, hembras o preñadas. Así no se hace un secuestro de ganado”, afirmó.
Sostuvo que calificar el procedimiento como un “recupero” resulta incorrecto, ya que, según su visión, se avanzó sobre hacienda que no pertenecía a la empresa denunciante. Lanser confirmó que ya inició presentaciones judiciales en distintas jurisdicciones para revertir la situación. Indicó que realizó actuaciones tanto en La Pampa como en Córdoba y en el fuero federal, y sostuvo que la causa carece de sustento probatorio. A su entender, no existen elementos que permitan sostener ni la estafa ni el encubrimiento que se le atribuyen. “La causa no tiene sustento, se cae sola. No hay estafa ni encubrimiento de nuestra parte”, afirmó. Al mismo tiempo que denunció “nos sustrajeron 1.000 animales que eran de nuestra propiedad”.
Artículos relacionados
