El sueño cumplido en el Fin del Mundo
Domingo 25 de febrero 2024

El sueño cumplido en el Fin del Mundo

Redacción 06/12/2023 - 08.30.hs

“Estoy descansando de manera obligada porque ahora está nevando. Amaneció así, por ahí sale el sol, vuelve a nevar. Cuando cambie el panorama, saldré a recorrer un poco antes de pegar la vuelta”, describe Guillermo sobre la postal de la mañana del martes en Ushuaia, la capital más austral del mundo a la que llegó junto a “La Tora”, su compañera de ruta con la que cumplió el objetivo que había quedado trunco cuando llegó la pandemia.

 

Guillermo Pérez tiene 72 años y es un jubilado santarroseño que “en vez de darle de comer a las palomas en la plaza, le doy de comer a la ruta con mi bicicleta”, según se había presentado en una nota con LA ARENA en octubre pasado, cuando ya había emprendido su periplo hasta Tierra del Fuego.

 

“La vuelta la voy a hacer en ómnibus porque volver por la costa atlántica es muy muy complicado, son vientos de 80 o 90 kilómetros por hora todos los días. Algunos lo hacen de noche porque el viento calma pero es sumamente peligroso, por eso no volveré en bici, al menos toda esa parte tan completa”, le dijo Pérez a este diario.

 

El viaje comenzó desde Santa Rosa hasta Viedma, una distancia que hizo en su bicicleta. “De ahí hice un poco de ‘trampa’ porque hasta Bariloche fui en el Tren Patagónico, de ahí seguí en bici hasta Esquel y hasta llegar a El Chaltén tuve días de muy mal tiempo, un clima muy adverso, así que fui en colectivo. Después ya sí, me subí a la bici hasta Río Gallegos y de ahí a Río Grande que hay que entrar por la frontera con Chile. Ahí ves muchos ciclistas subiendo a un micro porque realmente no pueden seguir, es muy duro pero la satisfacción de llegar es enorme también”, describió Pérez.

 

Una decisión fortuita lo llevó a descubrir el mundo del cicloturismo, y desde que se jubiló en el 2017 Pérez recorre las rutas argentinas -y de otros países- junto a “La Tora”. En octubre dejaba en claro que iba a cumplir su objetivo: “quiero terminar con mi obsesión de llegar a Ushuaia”. Y finalmente lo concretó.

 

“Estoy parando en una casa de familia que recibe a viajeros, como me pasa siempre cuando salgo a la ruta lo que más me mueve es la gente, la hospitalidad, la solidaridad. En todos lados te encontrás con esos gestos que te llenan. Por supuesto que uno va viendo los paisajes y se deslumbra, pero la gente es algo que te impulsa siempre a seguir”, destacó.

 

Fotos y videos.

 

Pérez documenta sus travesías en videos, fotos y un blog, y las comparte en sus redes sociales: “No me he convertido ni pienso convertirme en youtuber, pero tengo un canal de videos que se llama ‘Jubi en Viaje’. Cada tanto armo videos con las fotos y videos que hago cuando viajo, los edito y los subo. Mientras viajo no tengo con qué publicarlo, así que los publico cuando regreso y eso voy a hacer cuando esté en Santa Rosa. Mientras tanto uso mi Facebook (Guillermo Bici es su perfil) para ir adelantando, manteniendo a la gente más conocida y a mi familia al tanto de dónde estoy y que sepan que estoy bien”.

 

Guillermo cuenta que en la noche anterior el trinar de los pájaros lo despertaron a las 3.30 de la mañana, y a esa hora ya estaba la claridad del día, por lo tanto “hay que salir bien temprano y aprovechar para andar porque después el clima es más complicado”.

 

-¿Ya piensa en arrancar para otro lado cuando vuelva a Santa Rosa?

 

-Siempre digo que es el último que hago pero la verdad es que ya estoy pensando en dónde tengo guardados los mapas para arrancar de nuevo. Los más probable es que encare para el norte nuevamente, que ya fui, pero tal vez vaya por algunos algunos lugares de la ruta 40 que no conozco.

 

Guillermo finalmente cumplió con su “obsesión” de llegar a Ushuaia y mientras mira por la ventaja la nieve que cae en pleno diciembre ya piensa en arrancar de nuevo junto a La Tora. Desde el fin del mundo hacia una nueva aventura.

 

“Las charlas con la Tora".

 

“Cuando estoy en la soledad más absoluta, en algún paisaje muy perdido porque me gusta eso de ir andando y en un lugar donde hay nada pero sí un paisaje lindo, paro y armo la carpa entonces en esos lugares, cuando ya estoy tranquilo, le hablo a La Tora, le converso. Son momentos de locura que tiene uno”, cuenta y se ríe con ganas Guillermo al referirse a su bici, la gran compañera de aventura. “Tora en japonés significa tigre, aunque al ser femenino sería la tigresa, me gustó eso para bautizarla”, resalta el santarroseño.

 

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