La marcha por Lucio derivó en destrozos y graves enfrentamientos

Redacción 29/11/2021 - 13.15.hs

La movilización pidiendo justicia por la muerte del niño de 5 años, Lucio Dupuy, terminó con gravísimos incidentes en la Seccional Sexta. Dos patrulleros y un automóvil secuestrado fueron prendidos fuego y la comisaría fue atacada a piedrazos y con bombas molotov. Al menos dos efectivos policiales fueron heridos, entre ellos el subjefe de Policía.

 

La marcha pidiendo justicia por la muerte del menor fue convocada por familiares y allegados de la familia. Miles de personas, familias enteras con sus hijos e hijas se movilizaron a partir de las 18 desde la Plaza San Martín. Los manifestantes marcharon al grito de "Justicia por Lucio", una aplaudida y carteles con distintas frases, como "Con los niños no", "El país está de luto", "Basta de vulnerar los derechos de nuestros niños", "Abigail Páez y Magdalena Espósito asesinas". La caravana partió desde la Avenida San Martín, circuló por Autonomista/Trenel hasta la Seccional Sexta, donde están detenidas las dos mujeres acusadas de matar al niño.

 

En esa dependencia ubicada en el barrio Butaló, los manifestantes se ubicaron alrededor de la comisaría. Pero cerca de las 19 comenzaron los primeros disturbios sobre el lado izquierdo del edificio, donde se encuentran ubicadas las celdas. Un grupo de personas empezó a tirar piedras para romper los vidrios y se subieron al techo. Luego se dirigieron hacia el otro costado, sobre la calle Piquillín, y arrojaron piedras a un camioneta de la Policía.

 

Incendio de patrulleros.

 

Fue en ese momento cuando otro grupo de personas comenzó a confrontar a los vándalos para que cesen con la violencia, pero no los pudieron frenar: siguieron rompiendo los patrulleros que estaban estacionados y con una botella con nafta y encendedores intentaron prender fuego uno de los patrulleros. Fue en ese momento que salió el primer grupo de policías con escopetas y disparó balas de goma para dispersar a las personas y apagar el fuego.

 

Todas los manifestantes comenzaron a correr hacia distintos puntos de la calle para resguardarse y cuidar a los niños y niñas. Pero los disturbios no pararon. El mismo grupo siguió intentando prender fuego otro de los patrulleros hasta que lo logró. El fuego lo consumió hasta que alcanzó al segundo auto, que era uno particular secuestrado, y terminó con el tercer vehículo policial. Este fue el puntapié para una ola de violencia que se descargó sobre el edificio.

 

Balas de goma.

 

En ese momento, un cuerpo de bomberos de la Policía y una ambulancia del SEM se dirigían hacia la dependencia policial por la calle Trenel pero los manifestantes no los dejaron pasar porque decían que con esos vehículos iban a trasladar a las imputadas, por lo que debieron girar y retomar por San Luis. Asimismo, continuaron tirando piedras a la fachada de la comisaría, rompiendo la puerta principal estilo ventanal y las ventanas delanteras; con aerosol pintaron las paredes con la leyenda: "Asesinas".

 

Mientras tanto había cientos de espectadores visualizando el momento de tensión entre la Policía y los vándalos, algunos de ellos arengaban los destrozos que generaron. Pasadas las 20 dos grupos de efectivos policiales, uno por la puerta delantera y otro por uno de los laterales, nuevamente salieron con escudos y escopetas con balas de goma para intentar repeler.

 

Para frenar el caos que se desató, se tomó la orden de llamar a efectivos de todas las seccionales de Santa Rosa, de la comisaría de Toay, Seguridad Rural, Grupo Especial, División Canes y el equipo de policías motorizados. De esta manera, hubo un despliegue de más de 100 efectivos. A su vez estaban presentes los jefes y subjefes de Policía, Daniel Guinchinau y Carlos Sosa, el jefe de la Unidad Regional, Guillermo Torres, el comisario titular de la Seccional Sexta, Gastón Raúl Benvenuto.

 

Control de la policía.

 

Como la lluvia de piedras no cesaba, el grupo policial hizo una nueva avanzada más contundente, por lo que fueron recuperando el control lentamente. Mientras otros agentes cubrieron la fachada de la dependencia policial con escudos y parte del mobiliario que tuvieron que destrozar para protegerse de las piedras. Muchas familias quedaron en el medio de la balacera y se escuchaban gritos de miedo y preocupación. Algunos de ellos debieron esconderse en las casas de los vecinos y vecinas de la zona para evitar que alguna bala los alcance.

 

Con la avanzada se fue dispersando a los manifestantes a 200 metros a la redonda de la Seccional Sexta, sobre la Trenel y Circunvalación y hacia el barrio Villa Parque. En ese avance fueron alertando a los vecinos y los obligaban a ingresar a sus viviendas. Cerca de las 20:30, una dotación de bomberos logró ingresar para sofocar las llamas de los tres vehículos incendiados.

 

Pero los disturbios no terminaron porque si bien no quedaron muchos manifestantes fuera de la comisaría, los incidentes se trasladaron hacia la Santiago Álvarez, donde un efectivo policial resultó herido por una piedra y al menos habría otro policía más con lesiones. Entre los heridos se encontraba el subjefe de Policía. En paralelo, un pequeño grupo se ubicó fuera de la comisaría porque creían que durante la balacera las detenidas habían sido trasladadas vestidas de policías y querían intentar entrar al edificio. Pero según fuentes policiales, hasta la hora de cierre de esta edición tanto Abigail Páez como Magdalena Espósito continúan retenidas en la Seccional.

 

A su vez, sobre el lado de Villa Parque otras personas se sumaron al enfrentamiento con la policía, por lo que debieron formar cuatro grupos, uno en cada esquina, porque en la Unanue continuaban unas 20 personas tirando piedras, quemando gomas, insultando a la policía y sustrajeron el carro de un vecino para continuar avanzando hacia la comisaría. Estos incidentes se extendieron hasta última hora de ayer y culminó con alrededor de siete personas demoradas.

 

"Los vándalos aprovecharon".

 

El jefe del Grupo Especial, Guillermo Torres, remarcó que "los vándalos aprovecharon para producir saqueos y desmanes en todos lados". "La gente se está manifestando en todas partes. El reclamo es genuino pero tenemos que darle prioridad a la protección de todas las personas, incluidas la de las detenidas que se encuentran en un lugar público que está al servicio de la ciudadanía. Las tenemos que poner a disposición de la Justicia y garantizar su seguridad", sostuvo.

 

Repudio de familiares.

 

Cuando comenzaron los disturbios en la Seccional Sexta, muchos de los manifestantes regresaron a la plaza San Martín para continuar con el pedido de justicia por la muerte de Lucio Dupuy pero de forma pacífica. Por la avenida San Martín se dirigieron hacia el Centro Cívico, regresaron y se ubicaron frente a la municipalidad de Santa Rosa. Los familiares, conmocionados, emitieron unas palabras, se realizó un minuto de silencio y prendieron velas que las colocaron en el mástil central.

 

A su vez, se desprendieron de los actos violentos y destrozos que estaban ocurriendo en la dependencia policial del barrio Butaló. "La marcha oficial se convocó en la plaza y fue pacífica", indicaron. Además, informaron que esta mañana, a partir de las 9, realizarán una movilización hacia el Superior Tribunal de Justicia ubicado en la Avenida Belgrano y calle Corrientes.

 

Caos en el barrio Atuel.

 

Los disturbios se trasladaron anoche al barrio Atuel en cercanías de la vivienda donde Lucio Dupuy vivía con su mamá y su pareja, ubicada en Allan Kardec al 2.300. La zona estaba vallada por la policía para evitar que los manifestantes ingresen a la vivienda que está resguardada para futuras pericias. Si bien en un primer momento la protesta fue pacífica, luego hubo un altercado y tuvo que intervenir personal de la Seccional Primera.

 

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