“La Pampa nos dio un techito y trabajo”
(A.DEL ÁGUILA/ REDACCIÓN)
A veces la profesión de periodista hace que se atienda la inmediatez informativa y no se refleje el “detrás de las noticias”. Pasó ésta vez en que elaboramos una nota sobre la asistencia de personas ancianas que moran en puestos rurales, y nos encontramos con un profesional enamorado y agradecido de La Pampa y de Algarrobo del Águila, donde reside con su familia. “Esta provincia nos dio, a mí y familia, nuestro techito y mi trabajo”, le contó hoy a LA ARENA.
Su integración al oeste.
El médico en cuestión, Roberto Gaetán, se recibió en la Universidad Nacional de Córdoba, y su nombre comenzó a circular de boca en boca en el oeste, desde noviembre de 2019 cuando, en el marco del programa “Médicos de pueblo” que lanzó el entonces gobernador Carlos Verna, fue presentado como “médico permanente en Algarrobo del Águila” por las autoridades provinciales de Salud.
Gaetán cobró notoriedad en la región y en toda La Pampa, por otro programa provincial, el de “Telemedicina”, que el médico usó para salvar la vida a un futbolista veterano que tras participar de un encuentro en Algarrobo se sintió mal y fue asistido en la posta sanitaria que él dirigía. El hombre se descompensó, pero él y una enfermera lo sacaron de un paro mediante RCP e hicieron un electrocardiograma que ingresaron al programa de Telemedicina, allí detectaron un infarto en proceso que disparó el “código infarto” por el que lo medicaron y, más tarde lo derivaron a un hospital de mayor complejidad para colocarle un stent.
Hoy el médico es muy conocido en la Región porque desde su llegada se involucró de lleno en las prestaciones profesionales en ésa vasta zona rural que es el oeste pampeano. No en vano, la imagen distintiva en sus redes sociales es una foto del doctor René Favaloro, ése inolvidable médico rural que trascendió mundialmente con su “baipás vascular” y otros adelantos en el área de la cardiología.
“Nuestra casita y trabajo”.
Roberto charló con éste diario esta mañana. “Estaba en el hospital, acababa de suturar a un transportista neuquino accidentando cambiando una rueda hecha pedazos por un pozo en la ruta 151 por eso no atendía”, se excusó.
En el contacto, Roberto nos contó que su padre era de La Rioja y su madre sanjuanina y que nació en Santiago del Estero. “Una familia muy humilde, mi padre trabajaba en una empresa vial, era analfabeto. Mi madre apenas sabía leer y escribir. Yo soy el primer profesional de la familia, y gracias a la educación pública”, nos contó.
También nos relató que llegó a La Pampa en 2019 luego de una charla telefónica con el doctor Vera. “Yo me había recibido en Córdoba y ahí hacía guardias en varios hospitales, pero era muy poco el ingreso. Cuando me llegó la oferta yo estaba en pareja y teníamos dos changuitos que iban creciendo y teníamos la idea de encontrar un lugar donde afincarnos”, reveló.
“Y me llegó la propuesta del doctor –Gustavo- Vera con quien hablé por teléfono, y todas las promesas que me hizo el doctor Vera se cumplieron: un techito y estabilidad laboral”, recordó.
“Primero me vine yo solo, mi pareja y los chicos (uno de 10 y otros adolescente) se quedaron en Córdoba. Recuerdo lo difícil que es el desarraigo, pero pudieron venirse. Fue una decisión inteligente y acertada: acá encontramos gente con los brazos abiertos, solidarios y a quienes defiendo ‘como gato panza arriba’ porque nos recibió y abrigó”, agregó.
Provincia contra “recortes”.
Roberto confiesa que “como soy de origen muy humilde, ésta característica es mi emblema. Por eso a el doctor René Favaloro lo llevo en mi corazón y presente en cada paso de mi profesión tratando de llevar la medicina a todo rincón donde la necesiten, como acá en el oeste pampeano”.
“Con el Plan Remediar cortado, acá se tuvo que hacer reingeniería en Salud y en lo Social optimizando recursos. Y acá en La Pampa, la Provincia nunca dejó de asistirnos con los insumos”, dijo defendiendo el rol del Estado Provincial.
En cuanto a las recientes visitas a puesteros, confesó algo: “es algo que me apasiona”. Y señaló que “lo veníamos haciendo por distintos puestos con el intendente Gatica desde la pandemia, con él hacíamos lo que yo llamé ‘rondines’. Con él coincidimos en que no podemos olvidarnos de ésa gente que nace, crece y va a morir ahí con sus costumbres y situaciones extremas que tienen y hay que protegerlos”.
Al final de la charla, Roberto nos contó que “ahora estoy dirigiendo el hospital de Santa Isabel, pero vivimos acá en Algarrobo del Águila con mi pareja y los chicos, uno cursa primario y el otro secundario. Voy y vengo todos los días, pero acá vivimos tranquilos, es impagable ver el río, escuchar los loros, los saludos de la gente, en fin, ésas cosas simples que te llenan el alma”, concluyó este comprometido “médico rural” que vino a La Pampa para quedarse.
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