Pabla Perera, enfermera de vocación: "hay que apostar por la Salud Pública"
Por Redacción 08/03/2026 - 19.22.hs
Hace 33 abrazó una profesión que ama y hoy es la jefa de división del departamento de enfermería del Hospital de complejidad creciente René Favaloro. Exalta el rol que se cumple en Salud Pública, donde una enfermera sostiene el sistema en pueblitos pequeños a los que los privados no llegan y destaca la importancia de que se dicte la carrera en la UNLPam.
Si hay una profesión que está asociada a la mujer es la de enfermería. Desde siempre fue una actividad desempeñada fundamentalmente por ellas, que le dieron su impronta de dedicación, capacidad y empatía con los pacientes.
Pabla Perera, jefa de división del departamento de enfermería del Hospital de complejidad creciente René Favaloro, entrega su vida al cuidado de las personas con una vocación inquebrantable y es un valioso ejemplo del importante rol que cumplen las mujeres en el sistema de Salud pampeano.
En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, contó cómo nació su vínculo con esta profesión que ama: “Estudié enfermería hace muchísimos años. Tengo hoy 54 y empecé a trabajar de enfermera a los 21. En ese momento no sé si fue una elección muy consciente o era lo que podía hacer en ese momento de mi vida. Empecé como auxiliar y después me fui perfeccionando. Llegué a ser licenciada y después hice una especialidad en cuidados críticos. Todo eso mientras trabajaba, era mamá, era amiga, iba cumpliendo distintas funciones en la vida”.
Las satisfacciones que le dio la profesión
Transcurridas más de tres décadas de su comienzo en la enfermería, Pabla se siente reconfortada por el camino recorrido. “Hoy estoy feliz de haberme dedicado a esto. La verdad es que fue una profesión que me dio muchísimas satisfacciones, desde la gente que siempre me reconoció por mi trabajo, que es lo que por ahí a una la sostiene. Ese apoyo te va marcando que estás haciendo las cosas bien”.
Respecto del afecto recibido de parte de sus pacientes, agregó que “tuve muchos reconocimientos a lo largo de la vida. Mis primeros años fueron en un pueblo, que es muy distinto a ser enfermera en una ciudad. En un pueblo estás dedicada sin interrupciones: sos todo el día enfermera, porque te conocen, te golpean la puerta de tu casa, estás con disponibilidad mucho más tiempo. Hasta te consultan cuando te encuentran en un comercio”.
Después llegó el momento de emigrar a la gran ciudad y allí aparecieron otras caras de la profesión. “Cuando me vine a vivir a Santa Rosa, pude hacer la especialidad en cuidados críticos, y ahí descubrí otras facetas que yo no había conocido en el pueblo, porque cuidados críticos en los lugares pequeños no existe. Acá descubrí eso y me fascinó trabajar en una terapia intensiva”.
Con su empeño y curiosidad profesional fue incursionando en otros sitios vinculados con Salud. “En estos últimos años tuve la posibilidad de entrar en los espacios de gestión, que también es un lugar nuevo, de los cuales me estoy capacitando y también me gusta. En mi recorrido laboral, en general, te tengo que decir que he incursionado por todas las facetas que tiene y a todas las disfruté, y me capacité para eso también, no fui improvisada”.
El rol histórico de la mujer
Respecto de la relación de la mujer con esta profesión Perera señala aspectos históricos. “Hay muchas mujeres que han sido sumamente valiosas, porque fueron revolucionarias en el tema de poder producir conocimiento. Lo que sí, son pocas las que han llegado a estar en los libros por la razón de que siempre, fueron hombres los que estuvieron relacionados con la ciencia. Pero, por ejemplo, hoy el lavado de manos con lineamientos, protocolos está impuesto en el mundo como una práctica fundamental. Eso es gracias a una mujer, que fue Florence Nightingale, la primera enfermera que estudió. Y nosotros la llevamos como estandarte porque si bien estaba en un mundo de extrema hegemonía en ese momento, ella pudo imponer su saber y cambiar normativa dentro de su lugar de trabajo en ese momento”.
En el camino recorrido, Pabla se encontró con muchas colegas que la fueron marcando por su espíritu docente y su calidez humana. A ellas les está eternamente agradecida.
“Somos uno de los sectores más grandes en el ámbito de Salud, en todos los espacios. Somos las personas que estamos más tiempo frente al paciente. Hay centros chiquitos, como puede ser Árbol Solo, Dorila, en los que los enfermeros sostienen el lugar”, afirma.
La importancia de que se dicte la carrera de enfermería en la UNLPam
Perera resalta la importancia de que se dicte la carrera de enfermería en la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). “Que tengamos un espacio de formación siempre es positivo. Y también es importante que apostemos a la salud pública, que esté dentro de la formación de enfermería, ser enfermeros de salud pública, que es muy distinto a ser enfermeros de salud privada. Somos personas que trabajamos con las cuestiones humanas y sociales de todos nuestros pacientes dentro de salud pública”.
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