Río Salado: “Es el mayor desastre ambiental del país”
La cuenca Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó es una vasta cuenca hidrográfica interjurisdiccional de 315.000 km² en Argentina. Es la cuenca hidrográfica más grande del país, atravesando Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis y La Pampa, pero desde hace años está seca en nuestra provincia, donde debía desembocar en el Río Colorado.
Si bien la provincia de La Pampa realizó varias presentaciones con relación a las presas en los afluentes del Río Desaguadero, fundamentalmente en las ya ubicadas o las que están programadas en San Juan y Mendoza, no hubo avances en la Corte Suprema de Justicia de la Nación al respecto. De todos modos, cabe recordar que ya existe un fallo de la Corte a favor La Pampa, por el Río Atuel, que nunca hicieron cumplir.
Fuentes relacionadas con las presentaciones judiciales pampeanas le dijeron a LA ARENA que “no hay nada, porque la Corte con 3 miembros no funciona, no emiten sentencias, ni las más simples. No llegan a acuerdos y los tres tienen posturas muy diferentes, así que es difícil que tengamos novedades en temas ambientales”, asimismo, señalaron que “sabiendo como piensan y la jurisprudencia de dos de los miembros, creo que hasta es mejor para La Pampa que no avancen en este momento”.
Comité de cuenca.
El secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, José Gobbi, le dijo a LA ARENA que “uno de los intentos de avance se dio conjuntamente con Nación, Río Negro, Catamarca, Mendoza y Buenos Aires, con quienes hemos tenido reuniones tratando de empezar a desarrollar un protocolo de comité de cuenca, lo cual no es imposible, pero sí es bastante complejo, porque fundamentalmente San Juan se resiste a participar”, explicó.
“Ellos directamente no reconocen que el Desaguadero es un río. San Juan, tiene un planteo que como el río San Juan está seco, desde la última represa, hacia abajo, porque previo a las intervenciones antrópicas sobre el río San Juan, en términos de obras, terminaba en las lagunas de Guanacache, que ese un lugar entre Mendoza, San Luis y San Juan. Como eso está todo seco, ellos dicen que el río San Juan, es un río provincial que no es parte de la cuenca del Desaguadero. Es una interpretación torcida, pero que a ellos les es funcional para negarse a participar de un comité de cuenca”, detalló el secretario.
Y añadió que “lo que hay que tener en cuenta en este sentido es que la desaparición del Desaguadero, Salado, Chadileuvú, Curacó, pero fundamentalmente del Desaguadero, se debe a las intervenciones antrópicas por medio de represas en San Juan y Mendoza, en las cuales utilizan absolutamente toda el agua para su oasis de riego. Entonces los afluentes, que nombrados desde arriba hacia abajo, son el río Jachal, el río San Juan, el río Mendoza, el río Tunuyán, el río Diamante y el río Atuel, están secos por debajo de su última obra de infraestructura por intervención antrópica”.
Mayor desastre ambiental.
“La cuenca del Desaguadero, que es la mayor cuenca en términos de superficie de la República Argentina, está seca. Es el mayor desastre ambiental desde el punto de vista hídrico en Argentina, total y absolutamente. Es un desastre ambiental oscurecido, porque hay grandes intereses detrás de que se mantenga esa situación”, resaltó Gobbi.
Y añadió que “el resultado de la desaparición de la escorrentía del Desaguadero, que era un río hasta más o menos principios del siglo XX muy importante, que llegó a tener caudales de hasta 200 metros cúbicos por segundo, era navegable, y la desaparición de la escorrentía de sus afluentes, y que en el caso de la provincia de La Pampa, implica es la desaparición de la escorrentía del Salado-Chadiluvú-Curacó, no ha hecho otra cosa que transformar a ese sector de la provincia en la zona de sacrificio de la cuenca del Desaguadero, donde fundamentalmente aquellos que usufructúan las represas son San Juan y Mendoza, que se llevan los beneficios y nos imponen los costos a nosotros, tanto desde el punto de vista ambiental como desde el punto de vista social”, concluyó.
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