Sergio Ziliotto apuntó contra el negacionismo
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto encabezó el acto central por los 50 años del golpe de Estado de 1976, reafirmando el compromiso del gobierno provincial con la memoria, la verdad y la justicia. Señaló que “no fue una lucha igual, fue terrorismo de Estado”, reclamó que “los genocidas deben seguir presos” y advirtió que “hay intentos de justificar esos años de horror a través de la teoría de los dos demonios” que demandan “fortalecer la conciencia colectiva y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la democracia y del Estado de Derecho”.
Del acto encabezado por Ziliotto, en Santa Rosa en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, al cumplirse 50 años del último golpe de Estado, realizado en el Parque Provincial de la Memoria, participaron el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli; el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Hernán Pérez Araujo; el senador nacional Daniel Bensusán; el ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Diego Álvarez; la subsecretaria de Derechos Humanos, Paula Grotto; legisladores provinciales, integrantes del gabinete provincial y municipal, intendentes e intendentas, autoridades judiciales y policiales, organismos de Derechos Humanos, además de víctimas de la última dictadura cívico-militar.
“No es un 24 más”.
Ziliotto remarcó en su discurso el carácter especial de la conmemoración al cumplirse cinco décadas del golpe de Estado de 1976. “Un 24 de marzo nos encuentra nuevamente haciendo un ejercicio de memoria, pero sin dudas no es un 24 de marzo más. Ese ícono de los 50 años nos trae mayores responsabilidades para no olvidar lo que pasó, para reconocer lo que pasó y para ratificar un compromiso quienes tenemos responsabilidades institucionales”, expresó.
Y señaló que el terrorismo de Estado “apagó la democracia por más de siete años” y recordó el papel de la sociedad argentina en la reconstrucción democrática. En ese marco destacó el rol de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y la militancia que impulsó el regreso del Estado de Derecho. "Al finalizar la dictadura, se consolidó un sentir nacional de lo que realmente había pasado. El oscurantismo, la connivencia de medios de prensa, de sectores civiles, eclesiásticos había tenido todo bajo un manto de sospecha. Pero hubo héroes, mujeres que jugaron todo lo que tenían y así nacieron madres y abuelas de Plaza de Mayo", afirmó.
También valoró la decisión política de avanzar con los juicios a los responsables de los crímenes de la dictadura. “El coraje del entonces presidente Raúl Alfonsín marcó el camino de cómo se buscaba justicia, no venganza, en nombre de la democracia”, sostuvo.
Memoria y justicia.
Ziliotto recordó además los procesos de memoria y justicia impulsados en la provincia, entre ellos el juicio por los delitos cometidos en la Subzona 14, que permitió demostrar que “La Pampa no fue una isla” durante la dictadura.
En ese sentido, reafirmó el compromiso del Estado provincial con la construcción de memoria colectiva y la defensa de la democracia. "A lo largo de la historia, los gobiernos democráticos de la provincia de La Pampa pusieron su grano de arena. Ya a fines del 83, el gobernador Rubén Marín puso a investigar la conducta de los responsables", enfatizó.
Agregó que "tomamos la decisión de decirles a toda la ciudadanía pampeana que realmente nos avergonzaba la actuación de la policía de La Pampa en las épocas de dictadura, siendo el brazo armado de la represión en nuestro territorio. Por eso, este Paseo de la Memoria, al lado de quizá el ícono (Seccional Primera) de donde salió la caza de aquellos que pensaban distinto".
Reivindicó la decisión de sancionar la Ley de Seguridad Pública y Ciudadana. "Hoy nuestra policía provincial es una fuerza integrada por ciudadanas y ciudadanos que tienen su labor dentro del Estado de Derecho, y la seguridad ha dejado de ser un andamiaje basado en la ley de la dictadura", aseguró.
“La lucha no se detiene. Los genocidas deben seguir presos y la justicia debe avanzar”, afirmó.
“A las nuevas generaciones”.
En el tramo final de su discurso, Ziliotto puso el acento en la necesidad de sostener la memoria colectiva y transmitirla a las nuevas generaciones que no vivieron la dictadura.
“Hay que consolidar claramente una conciencia colectiva, apuntar a esa generación que no vivió en carne propia ni en el seno familiar, ni en el barrio, ni en la sociedad lo que fue la dictadura. Porque todavía vemos intentos de justificar esos años de horror a través de la teoría de los dos demonios. No, no fue una lucha igual: fue terrorismo de Estado”, afirmó.
El mandatario sostuvo que el ejemplo de las víctimas del terrorismo de Estado debe seguir guiando la construcción democrática. “Tomando el ejemplo que nos dejaron quienes desaparecieron, debemos seguir luchando. Si es cierto que siguen negando la cantidad, si dicen que no son 30.000, dígannos dónde están”, expresó.
“En esa lucha, en esa enseñanza y en ese ejemplo de esos 30.000 está la base para seguir luchando. No hay otra manera de realizarse en la sociedad que a partir del derecho y del Estado de Derecho”, indicó.
Finalmente, Ziliotto reafirmó el compromiso del Gobierno provincial con la defensa de la democracia y los derechos humanos. “No tengan ninguna duda de que desde el Gobierno provincial seguiremos trabajando por ese anhelo y por esa calidad de vida que sólo la democracia nos puede dar”, concluyó.
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