Un hombre fue condenado a cuatro años de cárcel por intento de homicidio
La causa se resolvió a través de un acuerdo de juicio abreviado convenido por las partes. El imputado fue condenado a cuatro años de prisión. Durante el ataque, la víctima sufrió un corte de 12 centímetros en la zona del cuello.
Marcelo Pagano, juez de audiencia de General Pico, condenó a Amalio Enrique Sánchez (37) a cuatro años de prisión efectiva, tras considerarlo culpable del delito de homicidio simple en grado de tentativa en perjuicio de Roberto Osmar Sain. El juez dictó sentencia en el marco de un acuerdo de juicio abreviado, convenido por el fiscal Guillermo Komarofky, los defensores particulares Jerónimo Altamirano y Michel Divoy Martín y el propio imputado, quien admitió su responsabilidad penal. El damnificado, brindó su consentimiento.
Los hechos ocurrieron durante los primeros minutos del 20 de julio del 2025 en un festival de boxeo que se desarrolló en el club Pampa de Rancul. En ese lugar, al salir del baño, Sánchez tomó por la espalda a la víctima, con quien mantenía una disputa de vieja data. Sin mediar palabras “intentó darle muerte propinándole puñaladas con un cuchillo, de 20 centímetros de longitud, en la zona del cuello, el brazo izquierdo, el tórax del lado derecho y la espalda”. Tras el ataque, la policía encontró a Sain sentado en un cantero del bulevar España “con heridas en el cuello que sangraban continuamente”. Un agente presionó sobre ellas, para luego trasladarlo hasta el hospital local.
La víctima sufrió heridas punzocortantes en el hemitórax derecho, la cara posterior del tórax, la región lumbar, el brazo izquierdo y el abdomen; y una herida cortante en el cuello y en la cara. Esas lesiones le provocaron “un neumotórax que requirió de drenaje pleural” y “pudieron haber puesto en riesgo su vida de no haber recibido el tratamiento médico-quirúrgico adecuado”, teniendo en consideración que padeció “un colapso pulmonar, infecciones y la alteración de la respiración”.
Pagano indicó que, de acuerdo al relato de la víctima, Sánchez lo tomó por la espalda, le cortó el cuello y le dio once puñaladas. Sain dijo que no lo vio venir, que tampoco vio que tuviera un cuchillo y que lo sorprendió por completo.
“Este relato se vio corroborado por otros testigos que se encontraban en el lugar, y por ende le dieron sustento a la versión del damnificado”, indicó el magistrado.
Heridas
Con las pruebas reunidas durante la investigación, el juez acreditó que “sin haber discusión previa, Sánchez le propinó a Sain varios puntazos que casi acaban con su vida”. En este sentido, agregó que “el origen de ese accionar estuvo vinculado a un altercado que meses atrás habían tenido ambos, oportunidad en que Sain lesionó en un ojo a Sánchez”.
En el fallo, el juez señaló que se evidenció que “no solo existió una decisión previa de agresión, sino que además la misma estaba dirigida a darle muerte”. Ello surgió, “tanto del hecho de concurrir al evento portando un arma blanca, como del acto en sí mismo de tomarlo por la espalda de improviso a Sain, produciéndole una herida cortante en el cuello de 12 centímetros y luego varias heridas punzocortantes en el tórax”.
Según Pagano, “el imputado actuó con conciencia y voluntad de matar al damnificado, siendo impedido por causas ajenas a su voluntad”.
Por último, concluyó que “la intervención de terceras personas que estaban en el lugar, que lograron separar al agresor del agredido, la asistencia inmediata y la atención médica oportuna, evitaron que Sain encontrara la muerte producto de las agresiones”.
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