Una empresa local excluida del fideicomiso

Redacción 07/12/2021 - 00.31.hs

La firma Gente de La Pampa, que produce en su planta de Catriló, aceite y mayonesa con la marca Lágrimas del Sol, reclamará que se la incluya en el fideicomiso que subsidia el costo de los envases del aceite de cocina fraccionado. Ese beneficio lo perciben actualmente las marcas de las cuatro principales aceiteras del país, pero no las compañías más pequeñas, como la pampeana. "Es terriblemente difícil competir", dijo Tomás Lorda, directivo de la empresa.

 

El empresario, que además es el vicepresidente de Enresa, la firma del mismo grupo que produce biodiesel, estuvo ayer en los estudios de CPEtv donde grabó su participación en el programa La Parte y el Todo, que se emite los miércoles a las 22 en el canal cooperativo. Allí reveló que el aceite Lágrimas del Sol fue excluido del subsidio.

 

"Este fideicomiso no es nuevo, ya hubo en el gobierno anterior del kirchnerismo, con Guillermo Moreno, en el que también habíamos quedado afuera. ¿Qué es lo que se hace? Se le pide a todos los exportadores del complejo oleaginoso que hagan un aporte para armar un fideicomiso. Pero en definitiva el que pone es el productor agropecuario, porque esto termina siendo como una retención encubierta. Quien ingresa el impuesto son las aceiteras pero el impacto es sobre los productores. Con todo ese gran fondo que se arma se termina subsidiando la botella que va al consumidor", explicó.

 

-¿Y la botella pampeana del aceite Lágrimas del Sol no está?

 

-Quedó afuera porque estos son todos mercados hiperregulados y los que se sientan en la mesa a discutir son las cuatro grandes aceiteras del país.

 

-¿Esto lo hablaron ustedes con los legisladores?

 

-Lo hicimos en su momento, pero este año todavía no lo hemos hecho porque en principio pensamos que iba a ser por un año y ahora vemos que va a continuar. Entonces vamos a iniciar una serie de gestiones.

 

-¿En qué porcentaje esto reduce el precio en góndola?

 

-Entre un 30 y un 40 por ciento de rebaja.

 

-Es decir que para ustedes es imposible competir.

 

-Terriblemente difícil, además este fideicomiso tiene algo peor que el anterior. En el anterior se le decía a las marcas que estaban incluidas que podían vender por dentro del fideicomiso por no por fuera. Entonces, ¿cuál fue el nicho del negocio en el que terminamos participando? En el desabastecimiento. Cuando las unidades previstas en el fideicomiso se acababan y había desabastecimiento, aparecíamos nosotros, que estábamos afuera, y vendíamos. Este año la cosa es peor porque les permiten vender adentro pero cuando se les acaba les dejan vender afuera. Entonces, las aceiteras grandes van a la despensa, le dejan dos cajas del aceite subsidiado pero como condición tienen que el comercio tiene que aceptar también una caja del aceite que no tiene subsidio. Entonces, nosotros no solo tenemos que vender más caro, sino que no podemos aprovechar a vender cuando hay desabastecimiento porque eso también lo cubren las aceiteras grandes.

 

Góndolas y etiquetado.

 

Lorda también se refirió a la Ley de Etiquetado frontal, que obliga a las empresas que producen alimentos de consumo humano a informar con una etiqueta en el frente del envase el contenido de grasas, sodio o azúcares de los productos.

 

"En términos generales estamos a favor de todo lo que sea información para el consumidor, para que pueda tomar sus decisiones. Esto es todo una tendencia mundial, no solo en el etiquetado en cuanto a azúcar, sodio y grasas, sino que ya se va a venir toda una cuestión de etiquetado que mira la huella de carbono. Es decir, qué impacto tiene el producto para la salud del consumidor y qué impacto tiene respecto al medioambiente en general.

 

-¿Los va a afectar?

 

-Los dos productos que vendemos para consumo humano son aceite, que de por sí está exento de poner etiqueta porque es grasa, y sí vamos a tener que poner etiquetado en la mayonesa, donde justamente va a tener una etiqueta que diga que es alto en grasas, porque se elabora con aceite. Entonces el consumidor sabrá que la mayonesa que está comiendo la tienen que seguir comiendo sabiendo que tiene grasas y en todo caso tiene que moderar su consumo.

 

-¿Por qué las mayonesas de ustedes no están en algunos supermercados?

 

-Nos cuesta mucho a nivel cadenas de supermercados porque hacen las compras centralizadas, y es una mayonesa que se consume más que nada en el ámbito local porque la conocen. Quien prueba la mayonesa nuestra, en general, repite la compra. En las grandes cadenas, Unilever tiene el 80% de las góndolas y en todos los supermercados se terminan comprando metros lineales de góndolas. Está la Ley de Góndolas pero no se está aplicando del todo.

 

-¿Si se aplicara la ley debería estar Lágrimas del Sol en las góndolas de las cadenas de supermercados?

 

-Sí, porque un 30% de la góndola debe estar disponible para productos regionales. Siempre estuvimos en La Anónima y en la Cooperativa Obrera y ahora vamos a entrar en la cadena Wallmart.

 

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