Una peña al calor de la solidaridad y la resistencia
“Lo hablábamos después, cuando nos reunimos todos y más allá de lo lindo que pasó, creo que se valoró mucho esta sensación de refugio, de tener un lugar de encuentro en este tiempo tan hostil y feo que tenemos en la actualidad”, dice Miki Fiol unos días después de la peña que en la húmeda y calurosa noche del viernes revivió con música en vivo, baile y humo de choripán el espíritu solidario y de resistencia que a lo largo de los años supo construir el Desayunador de Villa Germinal.
La peña que se organiza en cada inicio de año tiene como objetivo juntar fondos para comenzar con las múltiples actividades que realiza el Desayunador ubicado en Italia y Chaplin del barrio de Germinal, ahí donde confluyen ollas cargadas de guiso, clases de apoyo escolar, huertas, talleres de oficios, de arte y mucho más; en un espacio de contención pero también de lucha y resistencia colectiva.
Y el viernes, frente el alerta meteorológico que estaba vigente, desde el Desayunador se decidió cambiar de ubicación y por eso el encuentro finalmente se realizó en el salón del sindicato de Luz y Fuerza, en la calle Sarmiento, casi Ayala, cerca del centro santarroseño.
“Estuvo espectacular la peña, quedamos gratamente sorprendidos porque no pensamos que iba a haber tanta cantidad de gente. Creo que al hacerlo en Luz y Fuerza generó que mucha gente se acercara porque era más fácil llegar que si era en el barrio. Estaba lleno, las bandas que tocaron se brindaron ciento por ciento, la cantina anduvo re contra bien, de hecho tuvimos que salir a buscar más bebida, hielo, más queso para las pizzas. Nos pasó por arriba la convocatoria así que entre la venta de bonos (se sorteó, entre otros premios, una camiseta de la selección argentina firmada por el jugador del ex River y hoy Real Madrid Franco Mastantuonno) y la cantina, juntamos un buen dinero que nos va a permitir estar tres o cuatro meses tranquilos para hacer las actividades”, le contó Fiol a LA ARENA.
“El lunes hicimos la asamblea con los compañeros y compañeras y la verdad que quedamos muy manijas para volver a hacer otra movida igual dentro de un tiempo y ver que las bandas que tocaron el viernes puedan cobrar algún peso. Pero sí, el grupo de trabajo funcionó re contra bien y eso lo recibimos en todos los comentarios de la gente”, agregó sobre una noche en que ni siquiera la humedad propia de una provincial del Litoral logró frenar el espíritu festivo y de colaboración.
Energía.
Moloko, Angel Domínguez, la Murga del Desa, Pampeanana, Ema y Los Rebeldes, la Escuela de Tambores, Poca Soda y Kumbia Kuática fueron algunas de las bandas que tocaron en vivo y despertaron las ganas de bailar en un público muy variado, que mezclaba a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos. En familia, en grupo, en pareja o en soledad para sentir el abrazo solidario.
“La sensación que se transmitió es justamente la del encuentro, de sentirse acompañado y estar en un espacio que aparece como un refugio, aunque sea por un rato, frente a esta realidad espantosa que nos llega desde la Casa Rosada. Se transmitía esa energía y buena onda porque además no fue algo que nos propusimos sino que se construyó entre todos. Sin dudas que éste va a ser un año largo, súper complicado como estamos viendo día a día, y por eso esperemos tener muchos espacios así para poder poder encontrarnos y compartir”, remarcó Miki.
Fotos:
Natalia Dominici (@natydovisual) y "Topo" González (@juliomargonzalez)
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