Volvió Julia, tras vencer a la leucemia

Redacción 25/11/2021 - 20.02.hs

Un momento más que emotivo se vivó ayer a las 14 en la entrada a Santa Rosa por la Ruta Nacional 5, cuando llegó de vuelta Julia, de 11 años, que estuvo los últimos ocho meses en Buenos Aires peleando contra una leucemia, que afortunadamente ya quedó atrás. A pesar de que en los próximos meses la pequeña deberá volver periódicamente a Buenos Aires para realizarse controles, ya pudo dar el primer paso que era volver a casa.

 

Desde las 13 se esperaba la llegada de la niña, en la plazoleta que está sobre la colectora de la Ruta Nacional 5, a la que poco a poco fueron llegando familiares, compañeras de danza y juegos, amigos y allegados, para esperar el tan ansiado momento del arribo de la "guerrera", como la mencionaba una de las banderas que había en el lugar.

 

Muchas remeras con la foto de la niña, que dentro de un corazón tenían la frase "yo vencí a la leucemia", banderas y globos de color naranja, que simboliza la lucha contra esta enfermedad, y el ritmo de la murga, le dieron el marco de música y color, a la espera del arribo de Julia, que congregó a más de un centenar de personas, que soportaban los 35º de temperatura que hacía en ese momento, con una mezcla de alegría, emoción y ansiedad.

 

Murga y alegría.

 

La murga "El Rincón de la Alegría", de la Fundación el Rincón de Todos se hizo presente en el lugar para acompañar a la familia de Julia a todo ritmo. El titular de la Fundación, Sergio Manazzi, encabezó la batucada, y fue ineludible el recuerdo de la lucha de su pequeña hija Francesca, que pasó por una situación similar, y estuvo más de un año en Buenos Aires, también peleando contra un tipo de cáncer.

 

Algunos kilómetros antes de arribar a Santa Rosa, Julia se encontró con un grupo más reducido de familiares, en el que estaban sus abuelos. Desde ahí el destino era la plazoleta en la que la esperaban. Mientras el vehículo que traía a la pequeña recorría las ultimas cuadras, la multitud cantaba y aplaudía al ritmo de la murga. Se encendieron bengalas naranjas, y las lágrimas de emoción fueron inevitables y generalizadas cuando la pequeña se bajó del vehículo.

 

"Está muy feliz".

 

Belén, la mamá de la niña, le dijo a LA ARENA entre lágrimas que estaban "cumpliendo un sueño", apenas llegó a Santa Rosa. "Julia está enloquecida, está muy feliz. Se acaba de terminar de curar, de cerrar toda esta etapa, y está cumpliendo un sueño que deseó durante ocho meses y era volver a su casa", enfatizó.

 

Y añadió que "contaba los días para que llegara este momento, los iba tachando como los presos, pero acá estamos por suerte, y no puede estar más feliz. Estaba muy nerviosa cuando veníamos, no me soltaba la mano, y se hizo muy largo el viaje, pero su carita de felicidad y emoción en este momento es única", dijo notablemente emocionada.

 

Asimismo, la mujer señaló que la estadía en Buenos Aires, en la que la pequeña se tuvo que someter a diversos tratamientos, duró ocho meses. "En ese tiempo, tuvo que pasar por muchas sesiones de quimioterapia, punciones y entradas a quirófano. En el medio pasaron cosas que fueron complicando la situación, porque obviamente bajan las defensas, pero gracias a Dios ya está todo bien, estamos acá de vuelta, y está todo bien", aseguró, y añadió que Julia "se lo bancó todo como nadie, fue una reina total. Llegó a Buenos Aires a iniciar el tratamiento con 10 años, cumplió los 11 allá, y está feliz de estar de vuelta".

 

Finalmente, Belén señaló que el tratamiento debe continuar con una serie de controles periódicos. "Nos toca volver a viajar a Buenos Aires para controles cada 15 días en principio, y después va a ser más espaciado, cada tres meses, pero es lo de menos, lo importante es que ella está muy bien", afirmó su mamá. Y así Julia pudo cumplir su sueño, el de estar de vuelta en su casa, con las y los que más la quieren.

 

"Una inyección de positivismo".

 

La emoción fue doble para muchos de los familiares de Julia, porque además de recibir a la niña en la jornada de ayer, conocieron a Rosita, la más pequeña integrante de la familia. Belén contó ayer que "cuando llegamos a Buenos Aires yo estaba embarazada de siete meses, y encima era un embarazo de riesgo. Había estado con trabajo de parto un par de días antes, y tenía que hacer reposo absoluto, que obviamente nunca hice", recordó. Y añadió que "la llegada de Rosita fue para Julia una inyección de positivismo que no te das una idea. Ella siempre quiso una hermanita, y le llegó dos días después de cumplir los 11 años. El 19 de mayo celebramos su cumple y el 21 de mayo nació la hermanita".

 

Asimismo, Belén señaló que "la bebé nos ayudó mucho a todos, porque yo le puse otra garra a toda la situación. Tuve familia a 600 kilómetros de distancia de toda mi familia, alejados, nosotros solos. Fue una experiencia muy particular que nunca en mi vida pensé vivir, pero nos tocó, la pasamos, y lo logramos llevar adelante".

 

"Estoy super agradecida de todo, la familia la pudo conocer ahora también, es es super buena, parece que nació sabiendo que se tenía que portar super bien, porque la tuve a las dos o tres semanas ya tuve que ir al hospital con Julia, y me interné con ella, fue una movida bastante importante, y Rosita siempre estuvo muy bien", aseguró, orgullosa de sus dos hijas.

 

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