“Yo no lo maté”, dijo la madre de Ángel
Los fiscales Facundo Oribones y Cristian Olazábal señalaron ayer que la muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en la ciudad de Comodoro Rivadavia, “se investiga un posible homicidio” aunque “no se descarta ninguna hipótesis”, y revelaron que "la madre y la pareja son sospechosos".
“No están imputados en la causa”, afirmaron los funcionarios judiciales durante la conferencia de prensa realizada este mediodía en la provincia de Chubut.
Oribones resaltó que hasta el momento no se determinaron las causas de muerte, por lo que se esperan los resultados de los estudios histopatológicos.
“No tenemos todavía una mecánica de cómo ha ocurrido”, indicó Olazábal, al tiempo que “aparentemente las lesiones en el cráneo” de la víctima “son recientes” y "no se detectaron heridas en otras partes del cuerpo".
La carátula del caso es “muerte dudosa potencialmente ilícita”, agregaron los fiscales, a raíz de que todavía no se constató si el hecho se trató de un homicidio doloso o un "abandono de persona seguido de muerte".
Además, la madre y su novio se encuentran representados por un defensor oficial y están a disposición de la Fiscalía.
Madre.
Mariela Altamirano, la mamá de Ángel, habló por primera vez de forma pública y aseguró que no mató a su hijo, que lo protegió y durante la relación con el padre del niño sufrió violencia.
“Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, expresó Altamirano y contó cómo fue la mañana del domingo en el que encontraron al menor en grave estado: "Nos levantamos temprano y decidimos levantar a Ángel para ir al baño, porque solía dormir mucho últimamente. Dormía por lo menos de las 11 de la noche, de largo, y no se levantaba al baño. Entonces lo hicimos levantarlo al baño y vimos que ya se había hecho pis. Entonces le dije a mi marido que lo bajara y lo acostara conmigo".
"Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice 'no respira'. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida", contó en diálogo con el medio ADNSur.
La mujer relató que salieron a la calle gritando con Ángel en brazos, pero cuando llegaron al hospital le informaron que "tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno".
"Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada", manifestó.
Acerca de Luis López, padre del pequeño, expuso: “Me conocí con el papá de Ángel en el 2020. Me vine a Comodoro. Empezamos a tener una relación estable. Ya en todo el embarazo sufría violencia. A los seis meses de que nació, él ya empezaba a tomar, se dedicaba a las drogas, al alcohol, se iba de fiesta, volvía después de dos o tres días, nos hacía pasar necesidades. Yo le dije que me quería separar porque ya no aguantaba más".
Luego, según supo la Agencia Noticias Argentinas, sostuvo que el hombre la echó y regresó a Córdoba. (NA)
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