Llegaron a caballo y se robaron la mercadería de un kiosco
Como si fuera una película de cowboys, en una tierra de nadie, dos hombres que se encontraban montados a caballo robaron un kiosco en la ciudad de Miramar, provincia de Buenos Aires. Los hombres llegaron con tranquilidad, al vaivén del caballo, agarraron toda la mercadería que quisieron y se fueron igual que como llegaron, tranquilamente, a caballo.
Durante la madrugada del sábado, en una escena insólita que parece sacada de cualquier relato de ficción, se viralizó lo que registraron las cámaras de seguridad de un kiosco. El robo sucedió en un local muy próximo a la peatonal. Los ladrones llegaron a caballo. Como si fueran a rescatar a alguna princesa perdida o como si tuvieran algún secreto en la montaña. Y con la misma tranquilidad con la que llegaron, entre relincho y relincho, robaron la mercadería del kiosco.
Este hecho no es menor, vuelve a encender las alarmas sobre el nivel de inseguridad que se está viviendo en la ciudad costera, según indicaron los vecinos al portal 0223.
En la cabecera del partido de General Alvarado, en pleno centro de la localidad costera, la Agencia Noticias Argentinas publicó el video en el que se puede ver cómo los ladrones ingresan al local, encienden las luces, revisan todo el interior y eligen cuáles son los productos que se quieren llevar.
En los registros de las cámaras de seguridad marcaron que el horario del atraco fue a las seis y media de la mañana. Los vecinos, preocupados, denunciaron que las autoridades todavía no pudieron identificar a los responsables.
Un insólito robo ocurrió en un maxikiosco de Miramar, donde dos delincuentes ingresaron a robar a bordo de un caballo y quedaron registrados por las cámaras de seguridad del comercio. Sin embargo, entre los comentarios publicados en el video se puntualizó sobre una posible reincidencia. Un vecino dijo que uno de los autores materiales del hecho sería un ladrón que ya había robado en el predio de Punto Limpio. “Saben quién es y sigue afanando”.
De cualquier manera, más allá del desconcierto usar a caballos para cometer el robo, los vecinos se encuentran preocupados por la falta de controles y la poca presencia policial en la zona. Los vecinos resumieron: “Miramar, tierra de nadie”.
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