¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Martes 10 de febrero 2026

Perdió a su hermana y su casa en un incendio, pero el mismo fuego la ayudó a sanar

Redaccion Avances 10/02/2026 - 20.56.hs

La resiliencia es un término que se puso de moda en los últimos años, pero quizás la mejor manera de graficarlo es con ejemplos de la vida real. El caso de Nelly es esperanzador porque muestra una fuerza de voluntad inquebrantable y una conciencia motivadora acerca de la naturaleza y los orígenes de uno mismo. 

Perdió a su hermana menor en un incendio forestal hace ocho años, también perdió la casa de su familia y sufrió graves quemaduras en sus brazos. El fuego la sorprendió en el paraje Piedra de Trombul, cerca de San Martín de los Andes, y alcanzó a escapar junto a sus hijos y su madre. Lamentablemente, su hermana menor no corrió la misma suerte y murió atrapada por las llamas.  

No tuvo mucho tiempo para llorar a su ser querido porque quedó internada en una cama de hospital a raíz de las graves quemaduras en sus brazos. Se repuso y transformó esos brazos comprometidos por el fuego en sus pilares para salir adelante. 

Ahora, Nélida Purrán tiene 38 años, pero hace cuatro años atrás aceptó con dudas una propuesta que le hizo el lonko de la comunidad Cayún. La invitó a formar parte del primer programa de la Fundación Tierras Patagónicas. 

Empezó por “probar”, y así se convirtió en una de las primeras brigadistas mapuche que combate incendios forestales en la Cordillera patagónica, según una nota de el diario de Río Negro. 

 



El reto era abismal porque volvería a enfrentarse a un fenómeno que le había causado mucho daño material y emocional. Sin embargo, la mujer no se amedrentó: “Tenía que volver a ver el fuego. Era como revivir todo de nuevo, pero cuando vi la situación
y empecé a trabajar, lo vi de otra manera. Era una manera de ayudar y yo me fortalecí”.

La situación no solo removía recuerdos dolorosos para ella, sino también para su familia. “Mi familia, al haber sufrido el incendio, cuando me metí en esto fue un desafío para ellos también. Cada vez que salgo están ahí atentos”, expresó ante el medio citado. Actualmente, los mayores temores familiares quedaron un poco atrás y Nélida es un orgullo para sus seres queridos. 

Nelly tuvo que atravesar tres meses de entrenamiento intenso, con contenido teórico y práctico y exámenes exigentes para convertirse en brigadista.

El trabajo de campo lo fue llevando de a poco y su primera tarea fue un resguardo de ceniza en cercanías a Junín de los Andes. Sin embargo, el peor incendio que tuvo que enfrentar fue en Valle Magdalena donde tuvo que “ir a manga”, una tarea que demanda acercarse a las llamas. No obstante, para esta valiente mujer es el “trabajo que más me gusta, poner el cuerpo ahí”. 

 



Desde la Fundación Tierras Patagónicas tenían un poco de miedo con el desempeño de Nelly ante los incendios, debido a su experiencia traumática anterior. Pero ella les demostró su fortaleza y hoy la consideran una líder. 

“Nos preguntábamos cuál sería su primera reacción frente al fuego”, expresó Maximiliano Knull, presidente de la organización, respecto a los comienzos de la brigadista. Sus dudas ya fueron despejadas: “Es una líder impresionante, contagia su fuerza y es una enorme trabajadora”.

“Cuando estás trabajando ahí es como que no sentís nada, lo único que querés hacer es apagar el fuego”, reafirma Purrán. 

Las personas que son brigadistas mapuches tienen una conexión especial con el ambiente porque nacieron y se criaron en esa región. Por eso cuando ven como un incendio destroza lo que llevó millones de años que se desarrollara sufren mucho, pero también no escatiman ninguna fuerza para combatir las llamas porque están tratando de salvar su lugar en el mundo.

“A mí lo que más me impactó fue el incendio de Valle Magdalena, ver cómo las plantas se quemaban. Eso da mucha pena”, reconoció Nélida.

Pero a pesar de esa tristeza, no se paraliza y combate con mayor ímpetu. “Muchos me dicen, ¿cómo podés hacer eso si vos ya lo viviste? Para mí es algo muy lindo poder ayudar y ver que salvaste una parte de la cordillera. Te llena de mucha fuerza para seguir con esto”, explicó.

La Fundación Tierras Patagónicas nació hace más de 30 años y fue cambiando su objetivo. De intentar proteger el ambiente mediante la conformación de reservas protegidas pasó a iniciar propuestas que buscan enlazar la protección de la naturaleza con lo social. 

Su propósito actual es “unir a las personas con el cuidado del ambiente, a través del trabajo, la educación y la comunicación”. En esa línea, Knull remarcó la relevancia que tienen las brigadas conformadas por mapuches, compuestas por jóvenes de distintas comunidades que son capacitados y dotados de equipamiento. 

Un total de 21 brigadistas mapuches se incorporaron a fines de enero como trabajadores eventuales al Sistema Provincial de Manejo del Fuego. La organización les dio herramientas, ropa ignífuga, elementos de seguridad y dos camionetas con equipos de ataque rápido, según describe la nota de El Diario de Río Negro. 

Las consecuencias positivas para estas comunidades van más allá de hacer un aporte para cuidar el ambiente, ya que también se convierte en una oportunidad laboral. En tal contexto, Nelly vuelve a ser un ejemplo porque su rol de brigadista la impulsó a terminar el colegio secundario. 

El mismo fuego que le quitó todas sus pertenencias materiales, le arrebató a parte de su familia y casi la mata, fue la clave que la ayudó a sobreponerse y salir adelante. Se hizo fuerte en la acción, se transformó en líder y ejemplo inspirador para los demás miembros de las comunidades. 
 

 

 

 

 

 

 

 

'
'