Un algarrobo de más de 1.200 años que une generaciones
“Algarrobo natal, Abuelo mío, hace mil años la paloma trajo tu menuda simiente por el aire y la sembró donde tú estás ahora sosteniendo la luz en el ramaje”.
Los versos corresponden a la “Cantata del Abuelo Algarrobo”, escrita por el poeta puntano Antonio Esteban Agüero y publicada en 1949. La obra fue elaborada en homenaje al Algarrobo Abuelo, un árbol cuya edad estimada es superior a los 1.200 años y que sigue siendo un testigo inmutable del devenir histórico de San Luis.
Agüero describe a esta planta milenaria como “padre y señor del bosque”. Actualmente, según un artículo de la Agencia de Noticias San Luis, el Algarrobo Abuelo está dentro de una reserva natural pública que se ubica en el corazón de Piedra Blanca, a pocos kilómetros de Villa de Merlo.
Está allí desde antes de que lleguen los conquistadores europeos, fue refugio ante el calor y lugar de descanso de viajeros y guachos. También funcionó como espacio ceremonial de los Comechingones.
Es mucho más que un árbol. Su longevidad lo transformó en un símbolo identitario del Valle del Conlara y un puente entre el pasado y el presente. Es un monumento natural con un inestimable bagaje de historia y mística.
La agencia citada precisó que tiene 14 metros de altura y una copa que supera los 26 metros de extensión. Su supervivencia milenaria demuestra la enorme capacidad de adaptación de esta especie (Prosopis chilensis) a los ambientes áridos y semiáridos del territorio puntano. Antes existía un bosque de algarrobales que cubría gran parte de la región, la mayoría de los ejemplares desapareció, pero el Algarrobo Abuelo sigue en pie.
Este árbol ostenta una alta capacidad de fijar nitrógeno en el suelo y ser cobijo de variadas especies, lo cual lo convierte en un actor fundamental del ecosistema serrano. Sus frutos fueron usados por los pueblos originarios para elaborar harina y patay, mientras que su madera sirvió para la construcción y la fabricación de muebles.
Agüero lo bautizó como “La Catedral de los pájaros” y esa denominación ayudó a que el Algarrobo Abuelo sea considerado emblema espiritual del ser sanluiseño. Hace más de un milenio que es testigo de los tiempos y las generaciones.
En el 2004 fue declarado Patrimonio Cultural y Monumento Natural Provincial. También fue reconocido como Árbol Símbolo de San Luis. La reserva en la que se encuentra hoy ofrece senderos interpretativos, cartelería educativa y visitas guiadas que invitan a descubrir su magia, apoyada en la riqueza ambiental e histórica del lugar.
Artículos relacionados
