Una mujer denunció a su vecino porque tenía chanchos y no la dejaban dormir
Los chanchos agarraron fama de ser animales sucios debido a que una imagen común es la de verlos revolcándose en el barro. Sin embargo, se trata de una práctica que realizan para refrescarse, proteger su piel y eliminarse parásitos, debido a que no pueden sudar.
De hecho, los cerdos es una de las especies más limpias que existen, según sostienen especialistas, y se toman el trabajo de separar sus zonas de descanso y alimentación de las zonas donde hacen sus necesidades.
El problema surge cuando no están en libertad y no poseen el espacio suficiente para llevar a cabo estas separaciones en su hábitat. En tales circunstancias, eso puede provocar problemas entre personas.
Un caso de esa envergadura sucedió en los últimos días en el barrio Puertas del Sur, ubicado en la ciudad de Bahía Blanca. Una vecina, según publicó el portal La Brújula 24, reclamó que hacía “dos o tres años” que tenía que soportar olores desagradables de gran intensidad y ruidos molestos que provenían de un criadero de chanchos que estaban en el patio de una vivienda pegada a la suya.
La damnificada explicó al medio citado que los animales se encontraban “al lado de las habitaciones”, por lo cual ella y su familia no podían ventilar los espacios ni descansar.
“No podemos ventilar porque el mosquerío es impresionante y el olor insoportable. Y aparte el ruido, cuando se pelean los chanchos contra las chapas, el grito. Nosotros nos levantamos todos los días a las 5 de la mañana para ir a trabajar y hay noches que no podemos dormir”, contó el pasado martes.
La situación se agravó aún más en las últimas semanas debido a que las altas temperaturas potenciaron los olores y ante la imposibilidad de abrir las ventanas todo se hace más grave. La mujer señaló que fueron varias veces para tratar de hablar con el dueño de los animales y solicitarle que los corriera a otra parte, pero nunca lo encontraron.
La denunciante, de nombre Roxana, expresó que no le molesta que su vecino tenga cerdos o cualquier animal, aunque solo quiere que los corra de lugar para que no la molesten.
Este jueves, al tomar trascendencia la nota anterior, el propietario del inmueble donde estaban los chanchos se comunicó con La Brújula 24 para confirmar que los animales fueron trasladados y para dar su versión de lo acontecido.
“Ayer los mandé a retirar, ya no están en el domicilio”, dijo el hombre, al mismo tiempo que se lamentó que no se haya podido mantener un diálogo con su vecina para evitar que la situación tomara estado público.
“Que me disculpe la vecina por las molestias y que se quede tranquila que ya los animales están en un lugar apto y que ante cualquier cosa la próxima puede hablar conmigo”, manifestó.
Datos curiosos sobre los chanchos
Según el Centro de Información de Actividades Porcinas (CIAP), los cerdos son “simpáticos, nobles e inteligentes” y a quienes “les gusta pasar el día comiendo, jugando y tomando el sol”.
“Los cerdos son muy curiosos, suelen estar buscando siempre nuevos estímulos, y cuando se les ofrecen dos objetos, uno conocido y otro nuevo, prefieren el nuevo. A los cerdos les asustan los sonidos agudos y los movimientos bruscos que les llega a provocar miedo”, agregan desde la institución.
Como no tienen la capacidad de sudar, lo que hacen para mantener baja su temperatura corporal es revolcarse en el barro. De esta manera, también eliminan parásitos y agentes infecciosos.
Se trata de seres que disfrutan mucho de que se los rasque y si una persona se acerca a uno de ellos para rascarlo, el cerdo se dará vuelta y se retorcerá de placer.
Otro aspecto curioso de estos animales es que pueden emitir hasta 20 sonidos distintos, los cuales utilizan para expresas necesidades y estados de ánimo. Son muy sensibles y sociales, por eso es mejor no tenerlos aislados de otros ejemplares de su especie porque pueden tener consecuencias muy negativas en su psicología.
Diferentes estudios universitarios demostraron que los cerdos poseen una gran memoria, tienen sueños cuando duermen y pueden reconocer sus nombres. En libertad, estos seres pueden llegar a vivir entre 10 a 15 años.
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