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...A tus zapatos

Redacción 07/11/2026 - 00.18.hs

A estar por las informaciones, que según los testimonios gráficos parecen indubitables, con muy pocos días de diferencia la policía pampeana –santarroseña, más bien- ha caído en actitudes francamente repudiables. E inquietantes se diría, al tener en cuenta que hasta hoy se trata de una de las instituciones más aceptadas por la sociedad pampeana en base a su comportamiento y jerarquización, ya que no solamente se mueve en función de los estudios que deben cursarse para integrarla sino que también, al margen de sus tareas de seguridad, ha prestado y presta múltiples servicios comunitarios en salud, accidentes, comunicaciones y acciones preventivas. Al respecto es fácil advertir que la policía pampeana, desde hace varios años, se orienta hacia una actitud educacional, acorde con los tiempos modernos, pero –afortunadamente- sin caer en actitudes antipáticas para con la población, fundamentalmente represiones desmedidas.

 

Sin embargo en las últimas semanas algunos efectivos de la ciudad capital de la provincia parecen haber confundido autoridad con prepotencia, actuando en forma exagerada en relación a los hechos que estaban controlando. A la muy lamentable acción contra un luthier “por portación de guitarra”, ocurrida semanas atrás, se suma ahora la concretada contra una muchacha en pleno centro santarroseño. Ambos protagonistas denunciaron haber sido reprimidos y golpeados no solamente “in situ” sino también en el interior de las sedes policiales, una circunstancia que agrava el hecho.

 

Es cierto que, con el aumento de la población, la dinámica ciudadana y el deterioro socioeconómico del país, la Policía ha incrementado en mucho su tarea de cuidados ciudadanos, a menudo debiendo contrarrestar reacciones muy violentas de los implicados (motivados además por la ingestión de bebidas o sustancias estimulantes). Pero eso no justifica para nada una respuesta desmedida en cuanto a violencia, máxime si los representantes de la ley cuentan con medios –entrenamientos y comunicación—como para no caer en esos actos.

 

También es verdad que que el proceder de unos pocos no representa la idea del trabajo (porque en definitiva se trata de un trabajo) de toda una institución provincial pero, frente al positivo accionar policial en otros rubros, control caminero por caso, las comentadas constituyen acciones que manchan el prestigio general.

 

Para cerrar este comentario en forma ecuánime hay que recalcar la actuación de los mandos superiores, acordes con la Justicia y apelando al mínimo de la suspensión de los protagonistas hasta una dilucidación definitiva de los casos.

 

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