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Domingo 22 de marzo 2026

El alto costo de los marginales

Redacción 22/03/2026 - 00.16.hs

El viaje del ministro Manuel Adorni acompañado por su esposa a Nueva York dio para múltiples opiniones y terminó destapando una olla de la que sospechábamos un contenido con nauseabundo olor. Con el correr de los días no solo se confirmaron las hipótesis, sino que se fueron sumando casos tanto o más escandalosos aún.

 

Para argumentar a favor del repudiado viaje, una de las explicaciones más llamativas fue la del “costo marginal”, en la que se pretendió apelar a una teoría económica que justifica la “insignificancia” de representaría a nivel monetario sumar una compañía en un vehículo de transporte colectivo, circunstancia que al resto de los mortales nunca nos toca en suerte.

 

La conclusión es bien distinta al fundamento utilizado: estamos pagando un alto costo por estos marginales de la política que viven tratando de eludir todas las leyes.

 

Se dicen los custodios de la moral y terminan mostrando más temprano que tarde que se les van cayendo todas las caretas. Dicen que quieren “destruir al Estado” pero mientras tanto aprovechan todos los beneficios que les da manejar los resortes estatales para firmar jugosos contratos a favor de familiares y amigos o nombrarlos en cargos con escasas responsabilidades y altas remuneraciones.

 

Como contrapartida, los votantes arrepentidos cada vez son más y ya empiezan a admitir públicamente que se equivocaron. También se ven obligados a reconocer que por culpa de esa decisión se les complicó su vida. El problema es que también complicaron sobremanera al resto de la sociedad argentina.

 

“Deslomados”.

 

Para colmo de males, el ex vocero que se quiso hacer el abanderado de la moral en el gobierno no tuvo mejor idea que sobreactuar su viaje a Estados Unidos con el uso de un término poco feliz: dijo que se había ido a “deslomar” en una presunta misión para promocionar las bondades que ofrece nuestra tierra con las políticas libertarias.

 

Una única acepción del término utilizado por el funcionario se podría tomar como acertada: este gobierno “deslomó” a la mayoría de los argentinos, pero porque transformó en prohibitiva la ingesta de carne vacuna, entre ellas la de un corte tan preciado como el lomo. No es el único alimento que se encareció: toda la canasta básica se va tornando inalcanzable. Las estadísticas que muestran bajas en el consumo no hacen más que corroborar que el poder adquisitivo cae, producto de la falta de actualización de salarios, mientras la inflación continúa imparable.

 

Y como sigamos apoyando una guerra que complica la provisión de petróleo, los combustibles seguirán incrementado su precio y allí los funcionarios libertarios encontrarán una nueva excusa para justificar que se les demora un poco más la prometida inflación del “cero coma” que decían que era tan fácil de alcanzar.

 

Por más que Adorni pida disculpas y admita que el uso del término fue un error, quedó claro que no es el único “pecado” cometido por el vocero ascendido a ministro que fue electo como diputado “testimonial” y que traicionó a su propio electorado sin asumir su compromiso. Ahora cayó en desgracia y le aparecen irregularidades injustificables por todos lados. Termina sumándose a los hermanos Milei, golpeados primero por el ya famoso “3 por ciento” de coima y después por la estafa de Libra. Una semanita como para cantar “cartón lleno”.

 

Otro camino.

 

La contracara se ve en la provincia. Silenciosamente, los hechos refuerzan las palabras para mostrar que hay otro camino. La dirigencia universitaria muestra unidad frente al ataque nacional de recorte de fondos y el movimiento cooperativo hace causa común para fortalecer una alianza que le cierra los caminos al pretendido desembarco del poderoso Grupo Clarín. En tanto, el gobierno provincial expone un plan de crecimiento con metas a cinco años, consensuado con empresarios locales que elogian un acompañamiento con incentivos y beneficios mutuos.

 

Del otro lado, hay opositores que son capaces de saltar todos sus límites principistas y aliarse con quien sea con tal de ganar una elección. Ya sabemos cómo seguiría esa historia que se repite una y otra vez en nuestro país: más ajuste, recesión, inflación dibujada y desempleo. Después hay que escuchar a los arrepentidos. Y más tarde hay que reconstruir sobre la tierra arrasada por los encantadores de serpientes y los vendedores de espejitos de colores que dicen que vienen a “deslomarse” en la función pública pero sólo piensan en beneficio propio. Estamos a tiempo de evitarlo. Ojalá no nos toque a los pampeanos tener que pagar ese alto “costo marginal”.

 

DANIEL ESPOSITO

 

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