Winter is Coming: el invierno inducido
Por Ing. Javier Mariano García Guerrero*
"Winter is coming" no es una simple advertencia meteorológica; es la constatación de que mientras las facciones gobernantes se desangran en el "juego de tronos" de la cosmética política, el control de las cajas y el reparto de prebendas, la realidad material avanza destruyendo a los desguarnecidos.
Para dimensionar el impacto de la derogación de la Ley 25.565 y su ampliación (Ley 27.637) —que otorgaban descuentos de entre el 30% y el 50% en la tarifa de gas a las denominadas "Zonas Frías"—, es necesario acudir a la definición técnica de pobreza energética. Un hogar cae en esta categoría cuando debe destinar más del 10% de sus ingresos totales exclusivamente a cubrir sus necesidades energéticas básicas (luz y gas), o cuando reduce su consumo por debajo del mínimo vital para no caer en el endeudamiento.
"La pobreza energética no es solo la falta de luz o gas; es el frío que cala en los huesos de los niños, es la oscuridad que impide estudiar y es el monóxido que mata en silencio." Brenda Boardman, economista británica.
Actualmente, un hogar de ingresos medios en Argentina destina entre el 22% y el 26% de sus ingresos exclusivamente a pagar tarifas y transporte cuando en 2023 ese rubro comprometía apenas al 5% del ingreso. En las provincias patagónicas, el costo de calefacción eleva este indicador hasta un 38% del salario reduciendo el ingreso disponible a menos del 62 % mientras que en Chile, Colombia o Brasil supera el 90%. La progresión del 10% al 50% de hogares en pobreza energética en menos de tres años ha modificado el comportamiento de la población en las Zonas Frías determinando:
- La "autorrestricción" lumínica y térmica: Para evitar facturas impagables, miles de hogares mantienen las viviendas por debajo de los 18°C recomendados por la OMS provocando un aumento del 44% en virus respiratorios y bronquiolitis infantil. La tasa de fallecidos confirmados por influenza en las provincias de las zonas frías resulta hasta 580% superior a la media nacional
- Corte y morosidad: El porcentaje de usuarios en mora con las distribuidoras de gas y electricidad en el sur del país se duplicó respecto de los niveles de 2023.
- El retorno masivo del monóxido de carbono: Al volverse el gas de red un bien suntuario, los hogares recurren a braseros y salamandras precarias. Los accidentes por inhalación de monóxido de carbono en zonas frías se han triplicado desde 2023, incrementando la mortalidad evitable.
Sinceramiento.
El "sinceramiento" de las tarifas de gas y electricidad desde 2023 es una herramienta de segregación social que ya acumula incrementos del 1.000% para los usuarios de ingresos medios y bajos debido a la quita de subsidios y la actualización mensual por inflación. Se han anunciado más aumentos reales.
Mientras que en países desarrollados los impuestos directos sobre los servicios públicos se mantienen en un dígito, en Argentina superan el 40% entre IVA, tasas municipales de alumbrado y fondos provinciales específicos.
La leña y los combustibles líquidos precarios generan un humo intradomiciliario que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga como el "asesino de la cocina" (household air pollution), responsable de más de 3 millones de muertes anuales en el mundo y causante de accidentes cerebrovasculares, cardiopatías e infecciones respiratorias agudas.
A esto se suma la combustión imperfecta de artefactos defectuosos (salamandras, braseros, pantallas sin ventilación), causante del 70% de los incendios domésticos de invierno y origen de la intoxicación por monóxido de carbono, un gas inodoro e invisible que se cobra alrededor de 200 vidas al año en Argentina. La intoxicación crónica provoca un cuadro de degradación biológica silencioso: fatiga perpetua, cefaleas, déficit de memoria, trastornos del sueño y daño neurológico permanente.
Un aumento del 2% de los gastos de construcción de viviendas para mejorar su aislamiento reduce el consumo energético de esa construcción en un 50% y se debería incluir en los estándares constructivos. El INTI ha señalado que el potencial de mejora en la eficiencia energética dentro de las industrias y PyMEs locales promedia el 30%.
Cavar la roca viva de la meseta para instalar gasoductos subutilizados es la norma adoptado para refaccionar un sistema que requeriría 67.000 millones de dólares para recuperar su obsoleta red de distribución eléctrica (Greenpeace) El poder político prefiere convalidar monopolios de distribución mal regulados antes que descentralizar la matriz energética. Paralelamente, las metas de la Ley 27.191 de Energías Renovables, que exigía alcanzar un 20% de abastecimiento limpio para el año 2025, quedaron estancadas en la parálisis de los entes de control, que evitan aplicar multas efectivas a los grandes usuarios incumplidores y a las empresas distribuidoras, mientras les condonan multas y la inobservancia del plan de inversiones comprometido a cambio de subsidios.
La verdadera evolución de la matriz no requiere recursos adicionales extraordinarios, sino la reasignación estratégica del gasto. A escala regional y PyME, las escuelas técnicas y rurales tienen el potencial de convertirse en los nodos de desarrollo para instalar y mantener dispositivos de biogeneración y cogeneración.
Los residuos de aserraderos, los efluentes de los engordes a corral (feedlots) y los descartes de los galpones de empaque frutícolas podrían transformarse en biogás y electricidad local. Esto permitiría a las economías regionales recuperar la competitividad perdida frente al aumento de tarifas, limpiando el medio ambiente argentino cuyas emisiones de CO2 han aumentado un 140% desde 1993.
"El mercado es un excelente sirviente, pero un amo despiadado. Cuando se le entrega el control absoluto de la energía, los ricos compran comodidad y los pobres pagan con su salud." — Amory Lovins, físico y experto en eficiencia energética.
*Ex Director del Programa de Desarrollo de la Provincia de Río Negro de la Universidad Nacional de San Martín y la Fundación Proyecto Sur.
Artículos relacionados
