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Domingo 28 de junio 2026

Half Man y la masculinidad en crisis

Redaccion Avances 28/06/2026 - 06.00.hs

Con las actuaciones de Jamie Bell (Billy Elliot) y Richard Gadd (Bebé Reno), llegó ahora Half Man (Hombre a medias), una miniserie dramática sobre la relación tóxica y autodestructiva de dos hermanos totalmente distintos.

 

Tomás Villarreal D’Atri *

 

Half Man (Hombre a Medias) es la nueva miniserie dramática creada por el escocés Richard Gadd, conocido por la exitosa serie Bebé Reno (2024). Esta historia de seis capítulos recorre los 40 años de vida de dos hermanastros, Ruben y Niall, quienes a lo largo de su existencia se vieron presos mutuamente de una relación sumamente tóxica que terminó afectando tanto sus relaciones personales como sus carreras laborales y proyectos. Niall posee una personalidad más bien retraída y tímida, además de que tardó décadas en salir del clóset, mientras que Ruben es una persona sumamente extrovertida, explosiva y muy violenta. Niall verá en él un modelo a seguir, lo que hará que siempre termine metiéndose en problemas y autosaboteándose. A su vez, Ruben le sirve como excusa para justificar sus fracasos personales.

 

Debido a sus constantes saltos temporales, la serie cuenta con dos actores para interpretar a cada uno de los hermanos. La versión joven de Niall está interpretada por Mitchell Robertson, y su versión adulta por Jamie Bell, conocido desde pequeño por su papel en Billy Elliot (2000). Por su parte, la versión joven de Ruben es Stuart Campbell y la versión adulta es el mismo Richard Gadd. Un dato curioso es que Gadd realizó un abrupto cambio físico para interpretar a este personaje, ya que necesitaba aumentar considerablemente su masa muscular, por lo que su cambio de apariencia impresiona.

 

Vuelta al drama emocional.

 

Half Man sin duda es una de las series del 2026, a la altura de su predecesora Bebé Reno (2024), e incluso podría decirse que superior. El guion, con sus idas y vueltas en el tiempo, es ejecutado con una precisión total, otorgando un drama pesado, no apto para espectadores sensibles por su grado de crudeza. La dirección de los seis capítulos corre a cargo de Alexandra Brodski (episodios 1, 2 y 3) y Eshref Reybrouck (episodios 4, 5 y 6) quienes realizan un trabajo consistente con un ritmo fluido. No es dato menor las actuaciones de todo el elenco, donde sobresalen las interpretaciones de los hermanos en su etapa adulta, pero también las del resto de personajes que acompañan, como las madres de los protagonistas, o las distintas parejas y amistades que tienen los protagonistas a lo largo de los episodios.

 

Si en Bebé Reno se trataban temas como el acoso, la obsesión y la salud mental, Half Man se enfoca en tratar temáticas como la masculinidad y la idea tradicional de lo que significa “ser hombre”, y por consiguiente la represión sexual e identitaria.

 

Especialmente cómo algunos traumas y represiones de la infancia llevan a modificar el comportamiento de los protagonistas en sus vidas adultas. Al igual que en Bebé Reno, el autor aborda relaciones sumamente tóxicas y obsesivas entre los personajes, y cómo esta violencia afecta en la salud mental de los personajes. La primera serie fue más autobiográfica, el propio Richard Gadd sufrió un acoso sexual al inicio de su carrera y también fue acosado por una mujer mayor que él, experiencias que luego plasmó en su ficción. Allí contaba cómo el protagonista había sucumbido a la soledad y depresión luego de sufrir un abuso, lo que lo llevó a no detectar a tiempo que estaba siendo acosado por una señora, e incluso a veces aceptaba esta violencia con tal de no estar solo.

 

Half Man no tiene como tema principal el acoso pero sí las relaciones abusivas, en este caso entre hermanos donde los preconceptos culturales de la masculinidad causan que Niall se reprima sexualmente y tenga como modelo a seguir a su problemático hermano. A su vez, Ruben usa las debilidades de su hermano para legitimarse a sí mismo y reprimir sus propios traumas. Ninguno de los protagonistas está libre de pecado, de hecho esta relación autodestructiva no hace más que crecer a lo largo de los años, hasta desembocar en un trágico episodio, que es el punto de partida de este show.

 

 

La serie puede verse en nuestra región por HBO Max y creo que le jugó en contra no haberse estrenado en Netflix, como Bebé Reno, ya que esta plataforma tiene mucha más llegada a la audiencia y se reflejó en que no causó el mismo furor. Sí creo que el boca en boca de la gente y la recomendación de críticos y creadores de contenido la ayudó a crecer semana a semana, y no dudo que dará de qué hablar en la próxima temporada de premios.

 

Como dato extra, para profundizar en el fenómeno que fue Bebé Reno, este mismo suplemento cultural publicó una nota que escribimos junto a una colega, titulada “El éxito de Bebé Reno” y la pueden buscar por la web.

 

* Profesor de Historia. Colaborador.

 

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