La reelección de Perón

Redaccion Avances 21/11/2021 - 17.30.hs
El pampeano Ovidio Pracilio entrega el diploma de presidente electo a Juan Domingo Perón.

El pasado 11 de noviembre se cumplieron 70 años desde la reelección de Juan Domingo Perón como presidente de la Nación Argentina. El diploma de presidente electo le fue entregado por el santarroseño Ovidio Pracilio, Juez Electoral de la provincia Eva Perón (La Pampa).

 

 

Horacio Pracilio *

 

El 11 de noviembre de 1951 se llevaron a cabo en la Argentina las elecciones para elegir presidente y vicepresidente de la Nación durante el período 1952-1958. Fueron las primeras elecciones en que las mujeres pudieron ejercer su recién adquirido derecho al voto, y también fueron las primeras elecciones en las que todos los ciudadanos del país tuvieron derecho a votar al presidente de la Nación, a partir de la reforma de 1949 de la Constitución Nacional, que estableció el voto directo y la posibilidad de reelección del presidente.

 

A principios de 1951 no se sabía si Juan Domingo Perón optaría por la reelección, pero en julio la Confederación General de Trabajadores hizo público su deseo de que el presidente participara en las elecciones de noviembre, y que Eva Perón fuera incluida en su fórmula presidencial, como vicepresidenta, lo que fue rechazado inmediatamente por la primera dama. Sin embargo, en el “Cabildo abierto del justicialismo”, que se celebró el 22 de agosto en la avenida 9 de Julio frente al Ministerio de Obras Públicas, el ministro del Interior Angel Borlenghi insistió en la candidatura de Evita, con las siguientes palabras: “Los empleados de comercio decimos, y los sindicatos obreros dicen, y toda la clase trabajadora organizada repite, con la CGT, que aunque Eva Perón no quiera aceptar, en eso también vamos a ser indisciplinados nosotros y vamos a hacer lo que nos parece, que es imponerla como candidata, porque con eso derrotamos a nuestros enemigos, refirmamos el movimiento justicialista, defendemos a la Revolución, y la Nueva Argentina, potente, tendrá un nuevo halito, un nuevo aliento y una frescura y lozanía que la hará marchar firme y segura hacia la senda de su grandeza futura”.

 

 

Dos millones.

 

Frente a los más de dos millones de personas que aclamaban su participación en la elección presidencial, Eva Perón pidió que no la obligaran a “hacer algo que no quería hacer”. Pero ante la exigencia de la multitud y el rechazo a su negativa a aceptar la candidatura, Evita solicitó unas horas más para decidir, y pidió al pueblo que se desconcentrara. Horas más tarde, ya desde la residencia oficial argentina, Eva Perón dirigió a la nación un mensaje transmitido por la radio, para anunciar su decisión irrevocable de declinar la candidatura a la vicepresidencia, lo que pasó a la historia como el renunciamiento.

 

Ante la decisión definitiva de Evita, el Partido Peronista decidió aceptar como causa de fuerza mayor la voluntad inquebrantable de la primera dama y retirar su candidatura, y propuso a Quijano en la fórmula como acompañante de Perón en la elección. La deteriorada salud de Eva Perón resultó ser el verdadero factor determinante del rechazo y la aceptación de la renuncia a la candidatura a vicepresidenta. La salud de Quijano también estaba muy afectada, y de hecho muere el 3 de abril de 1952, antes que Evita, sin haber asumido su segundo mandato, dejando la vicepresidencia vacante hasta 1954.

 

A poco más de un mes de las elecciones, el 28 de septiembre de 1951, se produjo un intento de golpe de Estado militar encabezado por el general retirado Benjamín Menéndez, que tras una serie de tiroteos aislados fue rápidamente sofocado con una sola baja gubernamental. Durante el golpe, el presidente decretó estado de guerra interno y la CGT convocó a un paro general de 24 horas. Perón habló ante una multitud congregada en la Plaza de Mayo para protestar por el planteo militar, y los militares golpistas fueron encarcelados.

 

Pocos días después, el 17 de octubre, al cumplirse seis años del Día de la Lealtad, se celebró un masivo acto en la Plaza de Mayo. Durante el mismo tuvo lugar la primera transmisión televisiva en la historia argentina, en la cual Eva Perón dio un emotivo discurso desde el balcón de la Casa Rosada, pidiéndole al pueblo que, “si no llegara a estar por mi salud, cuiden a Perón”, agregando: “Yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”. Al terminar, estalló en llanto y se dio vuelta para abrazar a Perón, escena que quedó registrada en una histórica foto. Este discurso de Evita se considera como uno de sus testamentos políticos.

 

 

Reglas electorales.

 

Una semana antes de los comicios, Eva Perón fue trasladada a un hospital para realizarse una intervención quirúrgica tres días más tarde, a cargo del famoso oncólogo estadounidense George Pack. Debido al delicado estado de salud de la primera dama, el Movimiento Peronista suspendió la campaña electoral, y declaró que las obras del gobierno serían suficiente para asegurarse el triunfo y que “los comicios del 11 de noviembre solo serán la reafirmación en las urnas de la gratitud popular”. Eva Perón emitió entonces una corta alocución radial en la que expresó que “no votar por Perón, para un argentino, es traicionar al país”.

 

La elección presidencial fue realizada según las reglas electorales definidas por la Ley Sáenz Peña de 1912, la Ley del Voto Femenino de 1947, y la reforma constitucional de 1949. La Ley Sáenz Peña estableció el sufragio secreto y obligatorio, y la Ley 13.010 de Voto Femenino habilitó el sufragio femenino y el derecho de las mujeres a ser elegidas en las mismas condiciones de los varones. Las principales reglas derivadas de la reforma constitucional de 1949 fueron el voto directo en solo distrito para todo el país, una sola vuelta electoral mediante la simple pluralidad de votos, y un mandato presidencial de seis años con posibilidad de reelección indefinida. Las reglas derivadas de la reforma constitucional fueron dejadas sin efecto cuando la dictadura que derrocó a Perón abolió la constitución de 1949.

 

Finalmente, en los comicios del 11 de noviembre de 1951 el general Juan Domingo Perón, fue reelecto presidente como candidato de los partidos Peronista y Peronista Femenino. El binomio peronista Juan Domingo Perón-Hortensio Quijano se impuso a la fórmula radical Ricardo Balbín-Arturo Frondizi por más del 60% de los votos, demostrando que el reconocimiento popular hacia el peronismo estaba en su esplendor. El escrutinio demoró varias semanas, teniendo en cuenta el exponencial incremento del electorado, iniciando la noche misma de la elección y finalizando en los primeros días de diciembre.

 

La fórmula vencedora obtuvo el mayor porcentaje de sufragios desde que se instaló el voto secreto en 1912. En segundo lugar salió Ricardo Balbín de la Unión Cívica Radical con 32,33%, mientras que ninguno de los demás candidatos superó el 3% de los sufragios. Quijano no pudo asumir su segundo mandato como vicepresidente ya que falleció el 3 de abril de 1952, permaneciendo vacante la vicepresidencia hasta que se celebró una elección especial para cubrir el cargo en 1954, siendo ganada por el peronista Alberto Teisaire. Perón tampoco pudo finalizar el mandato constitucional debido a que fue derrocado por un golpe de Estado el 16 de septiembre de 1955.

 

Con su salud muy deteriorada, Evita, la gran líder que tanto luchó por el sufragio femenino, el día 11 de noviembre de 1951 emitió su voto desde su lecho de enferma. La Junta Nacional Electoral envió autoridades al policlínico “Presidente Perón” en Avellaneda, donde la esposa del presidente, en presencia de apoderados del Partido Peronista, gracias a su indómita voluntad, pudo cumplir con su merecido derecho y su deber cívico.

 

Dada la eliminación de los Colegios Electorales por la Constitución de 1949, se reúnen en Buenos Aires todos los Jueces Electorales de provincias y territorios a fin de proclamar la fórmula presidencial ganadora de los comicios de noviembre. En tal oportunidad, se concede al Juez Electoral de la Provincia Eva Perón (La Pampa), el santarroseño Ovidio Pracilio, el honor de entregar el diploma de Presidente Electo al General Perón.

 

Años atrás, Ovidio Pracilio había sido Gobernador del Territorio Nacional del Chubut (1947-48), y en 1973 fue Ministro de Gobierno, Educación y Justicia de La Pampa. Además, fue periodista y escritor de más de veinte libros, siendo reconocido como pionero de la ciencia ficción en la Argentina.

 

El 4 de junio de 1952 Perón asume por segunda vez la Presidencia, con un poder político aún mayor que el obtenido en su primer mandato presidencial, dado que aunque su vicepresidente había fallecido un mes antes, fue acompañado por un Congreso formado por 135 diputados peronistas contra 14 radicales, y por la totalidad de los senadores.

 

A dos meses del juramento presidencial, fallecía Maria Eva Duarte, “Evita”, dando lugar a masivas expresiones populares de pesar y de cariño hacia quien se consideraba “la abanderada de los descamisados”, en un velatorio que duró 14 días. Su prematura desaparición engrandeció aún más su mítica figura, a la vez que significaba el fin de un canal de comunicación insustituible entre el líder y su gente.

 

 

* Colaborador – Miembro del Instituto Antonio Cafiero

 

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