Tarifazo de luz y gas
La remanida frase “golpe al bolsillo” reapareció ayer, cuando el gobierno nacional autorizó un incremento de al menos 65 por ciento en las tarifas de electricidad para usuarios de ingresos medios y bajos. Vigente a partir de junio, el ajuste responde a un aumento del precio estacional y cambios en los topes subsidiados para los niveles N2 y N3, afectando significativamente las facturas de estos usuarios.
La medida figura en cuatro resoluciones de la Secretaría de Energía, liderada por Eduardo Chirillo y dependiente del Ministerio de Economía, y fue publicada ayer en el Boletín Oficial. Según el informe oficial, el nuevo precio estacional de la energía será 57.214 pesos por megawatt/hora, tras más de un año de congelamiento en el escalafón mayorista.
Los subsidios aplicados son de 71,9% para hogares de ingresos bajos y de 55,9% para los de ingresos medios que ya cuentan con bonificación. Según Ambito, la Resolución 94/2024 pretende focalizar los subsidios en usuarios que realmente los necesitan, promover un consumo energético responsable y eficiente, y reducir gradualmente los subsidios.
Cruzamiento.
Simultáneamente, fue simplificado el esquema tarifario para gas y electricidad, afectando a los hogares segmentados en los niveles altos (N1), bajos (N2) y medios de ingresos (N3). A diferencia de ajustes previos, este esquema distribuye el recorte de subsidios entre todos los usuarios, incluyendo a los de ingresos bajos y medios.
El gobierno anunció que hará una cruzamiento con las bases del Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (Sintys) y fuentes de información gestionadas por la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, para verificar los datos. No será tarea sencilla, reconoció la Secretaría de Energía, en referencia a algunas deficiencias en la segmentación durante la gestión anterior. Por eso estableció un periodo de transición de seis meses para implementar la Canasta Básica Energética (CBE), con posibilidad de extenderlo hasta por un año.
Desde junio.
El objetivo de la CBE es que el Estado subsidie a los usuarios residenciales cuando el costo de energía supere un porcentaje de sus ingresos, determinado por la Secretaría de Energía. Calculan que será aproximadamente un 10% de los ingresos (5% para gas y 5% para electricidad). En ambos casos, el Estado hará una transferencia directa al beneficiario mediante una tarjeta virtual o CBU, o vía descuento en la factura.
Así, el precio del gas en la factura final aumentará a partir de este mes, aunque el monto exacto dependerá del consumo de cada hogar y el esquema de subsidios aplicado..
Finalmente, la Secretaría de Energía supervisará la implementación de estos cambios y realizará los ajustes necesarios durante el período de transición para asegurar una adecuada distribución de subsidios y promover hábitos de consumo responsable y eficiente.
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