Artista de las letras

Redaccion Avances 18/12/2021 - 09.07.hs

Letras atractivas en pizarras, vidrieras o en diferentes lugares es una tendencia que cada vez tiene más lugar y demanda.

 

 

"Es el arte de dibujar letras", define Teresa ante la obligada pregunta de cuál es la definición de lettering. Y la explicación puede ampliarse a que se sitúa a medio camino entre la tipografía y la caligrafía, jugando con las letras, los colores y las texturas para proporcionar a las palabras unas tonalidades visuales únicas.

 

Eso es lo que encontró Teresa Nowak (49 años) como una salida a su trabajo cotidiano desde hace mucho tiempo ya que ejerce su profesión de odontóloga, pero las ganas y el entusiasmo por llevar adelante algo que había descubierto en su adolescencia la llevaron a ofrecer hoy algo poco común o escasamente difundido

 

"Esto de dibujar las letras y jugar un poco con eso, lo hacía mucho cuando iba al colegio secundario y hoy se transformó en una herramienta muy interesante para hacer otras cosas. Siempre fui muy inquieta y me gustan mucho las manualidades y lo cierto es que el lettering se aplica a un universo grande de cosas, es muy amplio y para mi resulta muy motivador, es algo que me apasiona", describe entusiasmada.

 

El tiempo de pandemia que obligó al encierro fue el empuje que Teresa necesitaba para desarrollar su arte. Y así fue que empezó con cursos y capacitaciones virtuales.

 

“Empecé a hacer cursos con una persona que vive en Canadá y después me fui ampliando a otros lugares y países y me di cuenta de que es una tendencia que explotó en Europa, en Centroamérica. Es algo que se utiliza muchísimo ya sea en vidrieras, pizarras, locales, casas. Empecé a hacer cada vez más cursos, en la medida en que mi trabajo de odontóloga me lo permitía, y me fascinó. Al principio me costaba invertir dinero en pagar cursos y demás, pero me di cuenta de que es lo mejor que pude haber hecho, descubrí otra dimensión de lo que puedo hacer”, cuenta Teresa (su WhatsApp para contacto es el 2954 640040).

 

 

Cursos.

 

El aprendizaje y la pasión que Teresa le aplica al lettering da sus frutos no solo con pedidos de trabajos sino que también lo plasmó en la enseñanza a quien quiera incursionar en el arte de dibujar letras.

 

“En julio de este año di mi primer taller y la verdad que salió bárbaro, luego la demanda fue mayor así que estoy súper embarcada en el proyecto. Los cursos los hago con distintos emprendedores como ‘Decilo con flores’, “Grafito’ o ‘Sustento’ y la gente se prende muchísimo. Para mí también es la oportunidad de desarrollar mi lado creativo, porque si bien la odontología es algo que me encanta, es una cuestión mecánica y no te podés salir de lo que tenés que hacer. En cambio con el lettering se abre todo un abanico de posibilidades que es muy lindo de llevar adelante. Es tan lindo el proceso como el resultado final”.

 

Teresa cuenta detalles de su trabajo y de las distintas clases que toma para obtener el mejor conocimiento posible sobre ese oficio milenario. “Desde que empecé no he parado de capacitarme, hoy la virtualidad te da la chance de explorar y conectarte con cualquier lugar del mundo, de esa manera podés buscar lo mejor o lo que más te gusta. En definitiva es una expresión del arte y tenés la chance de hacer combinación de colores y lo que se te ocurra”, valora.

 

 

Historia.

 

El lettering es una de las disciplinas más antiguas y aunque no existe ningún hito histórico que marque su surgimiento, hay que remontarse al siglo VIII para encontrar algunas manuscritos decorados con tintas brillantes, plata e incluso oro.

 

En el siglo XIX alcanza su punto álgido, cuando se utilizaba para muchos negocios e imprentas, pero en el siglo posterior fue perdiendo importancia debido a la llegada de las nuevas tecnologías que poco a poco fueron sustituyendo este arte de dibujar letras.

 

Sin embargo, hoy la tendencia se modificó plenamente y el lettering está presente en muchos ámbitos de la vida cotidiana. Con la era digital llega a muchísima más gente y, más allá de poder encontrarlo representado en cualquier café, restaurante o tienda, sirve también como vía de escape, sobre todo para quienes aman el diseño, las pantallas y el mundo digital.

 

“Hoy los restaurantes y bares adoptaron mucho esta tendencia de darle atención a las letras, a sus pizarras y por eso la demanda es cada vez mayor. Estas cosas suelen explotar en otros lugares y luego van llegando a ciudades más grandes como Buenos Aires y Córdoba hasta que derraman en lugares más chicos como Santa Rosa. En mi caso me encanta dar los talleres y es algo que disfruto mucho. Lo empecé como un hobby pero fue creciendo y me gusta que sea así”, puntualiza Teresa que no desatiende su consultorio odontológico  ni la vida familiar con cuatro hijos que también conforman su vida.

 

 

Fiestas.

 

Otra variante que ofrece el lettering, sobre todo en esta época, es la de hacer letras alusivas a la Navidad  y el fin de año, las tradicionales fiestas que tanta atención familiar y comercial concita cada 365 días.

 

“Hay muchos pedidos de tarjetas navideñas. Lo bueno es que le podés dar un toque muy diferente y original a algo de lo que mucha gente está pendiente, por eso digo que las posibilidades de trabajar sobre las letras son muchas y eso me encanta porque también es algo sobre lo que voy aprendiendo de manera constante”, subraya Teresa sobre ese perfil de artista de lo visual, de lo que se escribe, se lee y se (ad)mira.

 

' '

¿Querés recibir notificaciones de alertas?