¿Fantasmas en el castillo del Parque Luro?
¿Quién nunca oyó historias de fantasmas de otra época que vienen a visitarnos, generalmente, en horas de la noche? ¿Por qué tendemos a poner en tela de juicio tales anécdotas, pese al apasionado relato del espectador? ¿Es quizás miedo a admitir que alguna vez pudo habernos pasado algo inexplicable mediante el uso de la razón? ¿O será puro escepticismo?
"Las fotos lo dicen todo, saquen ustedes sus propias conclusiones", escribió Yamila Andrada en un correo electrónico enviado a LA ARENA, al cual adjuntó dos fotografías tomadas el sábado 26 de mayo a las 15 horas, aproximadamente, en el Parque Luro. Una de ellas fue sacada por un amigo con una cámara digital y la otra por su esposo con un celular marca LG modelo E320. En la primera se ve claramente la parte trasera del castillo que antaño ocupara Pedro Luro, y sobre el lateral inferior izquierdo a dos personas que efectivamente "están" en el plano de la existencia. En la segunda, tomada casi simultáneamente, se pueden apreciar, borrosamente, cinco figuras cuya procedencia es una incógnita, y que, acorde al testimonio de los fotógrafos y demás personas presentes en el lugar, no estaban ese día en el Parque Luro... mucho menos en ese lugar.
Creer o reventar.
Este es el relato de Gustavo Pérez, el jardinero que tomó la foto: "el sábado fuimos al Parque Luro con amigos y parientes que nunca habían ido (en total éramos doce). A las tres de la tarde esperábamos junto a otras personas para entrar al castillo con una guía, y mientras tanto uno de mis amigos sacó una foto. Yo hice lo mismo con mi celular. Después realizamos el recorrido por el museo, disfrutamos del día y nos fuimos a nuestras casas... a los cinco días me di cuenta. Fue un debate entre todos. Busqué al amigo que sacó la otra foto y las comparamos... en la de él aparecía mi sobrino (de negro) y mi sobrina (de marrón), pero en la mía, además de mi sobrina, había más personas... como si fuera gente antigua... cuando yo la saqué, no había nadie".
En la foto de Pérez se ven cuatro personas de elevada estatura. Según las deducciones del jardinero y de algunos integrantes de este medio, tres de ellos llevarían sobre sus cabezas bonetes blancos, y el restante estaría vestido de frac. A unos metros de distancia de ellos se puede apreciar una quinta figura, de menor estatura, que sostiene algún tipo de lanza o arma larga. La sexta persona es la sobrina de Pérez, quien asegura que al pasar por allí no vio a nadie.
Investigación.
Un simple análisis de las imágenes permite establecer que fueron tomadas el mismo día de forma casi simultánea. La forma de las nubes se corresponden y, sobre el lateral izquierdo del techo, la luz del sol llega hasta la décima teja en ambas fotografías. Una aclaración: este cronista acudió a la reserva natural junto a una colaboradora y realizó un relevamiento fotográfico del castillo, pero el resultado de su investigación no será publicado en ninguna revista de actividades paranormales.
Sin embargo logró entrevistarse con empleados de la reserva, quienes le dijeron que ese sábado 26 de mayo no ingresó ningún grupo de teatro ni se realizó allí la filmación de alguna película de vampiros. Los trabajadores dijeron que varias personas han oído ruidos de ollas, vajilla y de carretas en lugares donde ningún caballo puede cabalgar, ninguna sirvienta puede poner la mesa y ninguna cocinera puede hornear un pastel.
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