“No hay gobernabilidad"
Miles de trabajadores retomaron ayer las calles del centro de la capital política de Bolivia para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien reiteró su llamado al diálogo para poner fin a los bloqueos y protestas que llevan más de tres semanas. Mientras la policía y los militares reforzaban los anillos de seguridad de la paceña plaza Murillo para evitar incidentes, Paz le tomó juramento a un nuevo ministro de Trabajo.
Según publicó Página 12, la marcha encabezada por la Central Obrera Boliviana (COB) partió desde el límite de El Alto hacia el centro histórico de La Paz. La manifestación llegó hasta las calles cercanas a la plaza Murillo, el centro del poder político boliviano, pero en esta oportunidad sin incidentes.
En diálogo con los medios, el dirigente fabril Eduardo Ferrufino criticó las denuncias penales contra dirigentes como el máximo líder de la COB, Mario Argollo, y sostuvo que aunque los arresten, las manifestaciones continuarán.
“Pese a que Argollo está en la clandestinidad, estamos firmes, capturan a uno y sale el siguiente. Vamos a seguir con las marchas en La Paz”, aseguró Ferrufino.
Argollo y otros dirigentes fueron denunciados por el gobierno por delitos como instigación pública a delinquir y terrorismo, entre otros.
Ferrufino también consideró que “no va a cambiar nada” con el nuevo ministro de Trabajo y aseguró que las personas que bloquean rutas están permitiendo el paso de “ayuda humanitaria”.
Evo.
El ex presidente de Bolivia Evo Morales enumeró, en entrevista con RT, las causas del descontento ciudadano en su país, en medio del conflicto político y social que afecta a la administración del mandatario conservador, Rodrigo Paz.
"Hay un levantamiento, yo estoy convencido que es una rebelión, una sublevación del movimiento popular, del movimiento indígena y otros sectores sociales contra el modelo neoliberal" que insiste en imponer Paz, dijo Morales, al tiempo que señaló que las movilizaciones han tenido como causa que el "ajuste estructural" por crisis económica que ha hecho el Gobierno recaiga sobre "la gente pobre".
El ex mandatario, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, rechazó tener responsabilidad, como se le ha acusado. "A mí me echan la culpa, yo no he convocado a esa movilización, yo no soy dirigente nacional de los movimientos sociales", enfatizó.
Así, pasó a explicar que "el Gobierno (de Paz) perdió toda autoridad" a solo seis meses de iniciado, "porque ha empezado a incumplir promesas electorales", comentó Morales al respecto.
En ese sentido, indicó que Paz "no respetó" la Constitución del país y, por tanto, ha contribuido a una "ruptura del orden constitucional". Un ejemplo de ello, de acuerdo con el ex presidente, es haberle quitado atribuciones al vicepresidente, Edmand Lara, a través de un decreto.
"El presidente y el vicepresidente no se hablan, no se miran ni se saludan, no hay gobernabilidad", destacó morales.
Gabinete.
Por otra parte, Paz prometió el miércoles ajustes en el gabinete para incluir la voz de los sectores sociales. En el primer cambio, Williams Bascopé, abogado de origen aymara, reemplazará a Edgar Morales, muy criticado por el sector obrero y quien horas antes puso su cargo a disposición.
A principios de mayo, 13 trabajadores de fábricas fueron arrestados tras irrumpir en el ministerio de Trabajo y, según la policía, retener durante horas a varios funcionarios públicos, incluido a Morales.
“Las organizaciones sociales siempre tendrán el espacio de diálogo, de negociación en el gobierno. Invitamos siempre al diálogo”, dijo Paz en un video difundido ayer por su oficina.
El mandatario reiteró que se creará un Consejo Económico y Social donde converjan las “organizaciones vivas” y regionales “para debatir diferentes temas, entre ellos empleo”.
Artículos relacionados
