“China desacelera su economía”
Maximiliano Lagarrigue brindará hoy una charla-debate sobre "China y el nuevo orden global". La jornada es organizada por la agrupación Desde el Pie, comenzará a las 19 y tendrá lugar en el aula 212 de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLPam (Coronel Gil 353 – 2º piso). El panel lo completará el sociólogo Sebastián Schulz.
En diálogo con Radio Noticias, el Licenciado en Filosofía y becario postdoctoral del Conicet, afirmó que “en las próximas décadas” habrá un reemplazo de la potencia hegemónica, donde China ocupará el lugar de Estados Unidos. Según los académicos, “esto ocurrirá en 2049, cuando se cumplan los 100 años de la fundación de la República Popular de China”.
Para el especialista, en la actualidad “hay un escenario bastante complejo en términos internacionales porque se habla de una globalización que cada vez se está fragmentando más con alianzas entre los estados con estos dos principales contendientes: China y Estados Unidos. En el marco de la internacionalización, esto supone una serie de riesgos cada vez más crecientes. Si bien es cierto que Estados Unidos juega un juego de suma cero, donde quiere obtener o mantener el control, en especial sobre el objeto occidental, China está tratando de consolidar relaciones comerciales con el resto de los países, en especial con Asia Central, Africa y Europa. Además quiere garantizarse el acceso a suministros clave que necesita para sostener su crecimiento y producción de manufacturas”.
En ese marco, Latinoamérica -en especial Argentina- tendrá un desafío porque “China necesita de materias primas para dar el salto tecnológico que pretende”.
Lagarrigue descartó la posibilidad de una guerra entre China y Estados Unidos. “Un enfrentamiento bélico no es conveniente para ninguno de los dos”, aseguró. Comentó que el país asiático “está teniendo problemas internos” con la Comisión Militar Central. “Además, China no tiene experiencia militar fuera de su territorio porque tradicionalmente ha sido un país invadido y colonizado por el Imperio Británico o los japoneses. La línea roja y sensible es Taiwán”, explicó.Asimismo “está consolidando su poderío militar”, no tanto desde lo presupuestario sino más bien desde su posición en el océano Pacífico. - ¿Cuál es el problema interno?
- Desde que Xi Jinping asumió en 2013 implementó una campaña de anticorrupción y ha llevado una purga de miembros del partido y ha consolidado su poder. Es el primer presidente de China, desde los tiempos de Mao, que es el líder supremo: es el secretario general del partido, presidente de la república y presidente de la Comisión Militar Central. Quiere verticalizar su gobierno y teme por el descontento popular que pueden generar los casos de corrupción y teme que haya operaciones a sus espaldas.
- ¿China es un país comunista o es un país que aplica un capitalismo chino?
- Hay posturas divergentes en cómo definir el modelo económico-político chino. Yo lo defino como un capitalismo securitario, es decir que tiene por eje central la seguridad del Estado. Es un partido Estado, con lo cual el partido tiene el control total sobre el aparato del Estado. El control político es absoluto y tiene además el control sobre sectores estratégicos de la economía a través de la propiedad estatal de medios de producción. Eso le permite planificar estrategias de desarrollo. Eso es lo particular que tiene el capitalismo chino. Desde que en 1978 China se alineó al sistema capitalista internacional, empezó a adoptar mecanismos neoliberales de manera gradual y selectiva. Esos mecanismos neoliberales tienen que ver con el desmantelamiento de empresas y servicios sociales, la privatización de pequeñas y medianas empresas, y la competencia. Entonces todo el aparato público y privado se va a actualizar, buscar eficiencia y productividad a partir de la competencia. Las administraciones locales van a competir unas con otras para buscar capital. En una suerte de híbrido difícil de analizar.
- ¿Cómo es la propiedad de la tierra?
- El suelo es propiedad pública, la cual se divide en estatal y colectiva. El suelo pertenece al Estado y a colectivos rurales, pero eso no impidió que a partir de 1978 se hayan implementado medidas de privatización, en términos de arrendamiento del suelo. Lo que se privatizó es el uso del sueño por un plazo máximo de 70 años, ya sea para explotación de tipo agrícola o desarrollo inmobiliario.
Lagarrigue contó que China “está desregulando” el Estado. Además del uso de la tierra, mencionó la banca que está en un 90 % en manos del Estado. “Se está permitiendo que el sector privado aumente su participación”, dijo y aseguró que “el sector financiero chino es bastante robusto” aunque la deuda pública “es muy alta”.
El especialista explicó que los gobiernos locales se endeudaron para hacer obras de infraestructura y Xi Jinping “está tratando de saldar esas cuentas públicas”. Es por ello que “China está desacelerando su economía, está atravesando varios problemas internos, el consumo no está repuntando lo suficiente.
Artículos relacionados
