Edad de imputabilidad: los cambios con la nueva ley
En sesiones extraordinarias, el Congreso aprobó el proyecto de ley que propone bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Esto permitirá procesar a adolescentes desde los 14 años, con penas alternativas para delitos menores y un máximo de 15 años de prisión para casos graves.
Es preciso recordar que, antes de la modificación del régimen, si un adolescente menor de 16 años cometía un delito no podía ser juzgada ni condenada penalmente. De esta manera, la causa quedaba a cargo de un juzgado de menores, que actúa desde una lógica tutelar.
Según el informe que elaboró el sitio Chequeado, el juez podía aplicar medidas de protección, como por ejemplo “la internación del menor en establecimientos adecuados”, además de la supervisión familiar o asistencia médica o psicológica.
“En el caso de los adolescentes de entre 16 y 18 años, eran imputables si el delito que cometieron tenía una pena superior a los 2 años de prisión. En estos casos, podían ser juzgados, condenados y, si correspondía, cumplir penas privativas de libertad aún antes de cumplir los 18 años”, recordó el medio.
Los cambios.
Con la nueva ley, puede ser imputado penalmente desde los 14 años. Cuando sea condenado por un delito que contempla penas de hasta 3 años, no habrá prisión efectiva.
Si la pena prevista supera los 3 años y sea de hasta 10 años, el tribunal “podrá reemplazar la prisión por penas alternativas —como tareas comunitarias, programas educativos o monitoreo electrónico— siempre que el hecho no haya implicado la muerte de la víctima ni una violencia física o psíquica grave, que el adolescente no tenga condenas previas ni otros procesos firmes en trámite, y que exista dictamen pericial favorable, con conformidad del fiscal y previa audiencia a la víctima”, indicó el medio. A su vez, la ley prohíbe expresamente la prisión perpetua para adolescentes.
“Con el nuevo régimen, los adolescentes de 14 y 15 años pueden ser imputados, procesados y condenados a una pena de prisión. La posibilidad de aplicar penas más duras o privativas de la libertad está más restringida a delitos graves y sujeta a condiciones y controles”, añadió.
Finalmente, el informe explicó que “antes de la sanción de esta nueva ley, un joven de 17 años que cometía un delito con una pena mínima menor a 2 años, como un robo simple, no podía ser condenado penalmente. Con el nuevo régimen, ese mismo joven sí podrá ser imputado y recibir una pena, aunque no será de prisión efectiva si la pena prevista no supera los 3 años. En cambio, delitos más graves, como el robo con armas, sí podrían implicar una condena con cárcel, ya que superan ese umbral”.
Artículos relacionados
