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Sabado 11 de abril 2026

Emotivo homenaje a Favaloro en Jacinto Arauz

Por Redacción 11/04/2026 - 14.45.hs

(C. Jacinto Arauz) - La presencia de la familia Favaloro, como cada vez que ocurre, genera la movilización de quienes lo conocieron y las nostalgias de aquellos tiempos, pero también el recuerdo de un trágico final que hasta hoy duele. Pero su legado trascendió y ponerlo en práctica es honrar su memoria y su trabajo.

 

Fue un acto muy significativo el llevado a cabo en Jacinto Arauz hoy al mediodía, frente al Museo del Médico Rural, con la presencia de familiares directos de René Favaloro, de la Federación Argentina de Cardiología, del ministro de Salud de La Pampa Mario Kohan, el ministro de Gobierno y Asuntos Municipales Pascual Fernández, la secretaria de la Mujer, Género y Diversidad Gabriela Labourié, el intendente anfitrión Santiago Goñi, concejales y vecinos de la localidad.

 

El primero en hacer uso de la palabra fue el intendente Santiago Goñi quien adujo que René Favaloro “no vino de paso, vino a sembrar, ejerciendo como médico rural por más de una década. Nos remontamos a finales de 1951, año en el que con ayuda de la comunidad comenzó con la tarea de remodelación de una antigua casa para transformarla en una clínica. En ese momento organizó un equipo de trabajo adquiriendo instrumental quirúrgico y de internación e incorporó un equipo de rayos, tecnología importantísima para la comunidad, sentando las bases de una medicina más moderna en el interior”.

 

Recordó que “en el año 2016 La Pampa adhirió a la ley nacional 25.598, por la cual declara el 12 de julio de cada año como Día Nacional de la Medicina Social en conmemoración por la fecha de nacimiento del doctor René Favaloro. Hoy su legado nos recuerda que la verdadera grandeza está en el servicio, en la dedicación y no olvidarnos nunca de donde venimos".

 

"En este museo honramos la decisión de René, aquí no sólo guardamos objetos, sino el ejemplo de un hombre que entendió que la verdadera medicina se hace al lado de la gente, compartiendo el mate y la palabra. Queremos decirles gracias por acompañarnos hoy en este homenaje y que Jacinto Arauz no olvida. Por eso el nombre de Favaloro seguirá viajando en nuestra memoria, con la misma fuerza que aquel tren que lo trajo hace más de 70 años”, añadió.

 

Recuperar enseñanzas.

 

El presidente de la Federación Argentina de Cardiología Diego Chazarreta dijo que es “un buen momento para recuperar mucho de lo que René Favaloro nos transmitió como símbolo y que lo volcó fundamentalmente en su legado, que entre los tantos legados que ha existido es el de la Federación Favaloro, que durante tantos años hasta el día de hoy sigue formando médicos, cardiólogos y recursos humanos relacionados con la salud a lo largo y a lo ancho del país. Estas cosas hay que reconocerlas, nuestras instituciones científicas al fin y al cabo sirven para eso, además de formarnos y dar ese mensaje”.

 

Expresó que fue importante “traer su experiencia al país, está muy vigente el día de hoy. Porque en una época de migraciones, donde todos los residentes, concurrentes, cursistas, aquellos que se dedican a formarse, piensan rápidamente en emigrar del país. Él apostó, vino a una Argentina difícil, todos lo sabemos en todos los aspectos. Y ese desafío, vuelvo a insistir, se mantiene en el legado que ha dejado. Ese no es el único Favaloro. Hay otro Favaloro que tiene que ver con su compromiso con las cosas de la Argentina. Fue Favaloro que puso también su nombre, su compromiso con la Conadep allá en los albores de la democracia y también el Consejo de Consolidación para la Democracia en el año 83, 84, 85. Años difíciles del país, todos lo sabemos. Y gracias a esos aportes de ilustres de aquella época, también tenemos la democracia que tenemos hoy”.

 

Finalmente, dijo que les pareció que era adecuado a la Fundación Favaloro para que figure en el nombre de los cardiólogos argentinos también algo de nosotros. “Hemos pedido a la directora, doctora García Munitis del Colegio Nacional de la Plata que nos de su legajo que aquí dejamos también en el museo. Y también parte de su pasión, el presidente del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata nos ha mandado una camiseta”.

 

"Volver al terruño".

 

Por su parte, Liliana Favaloro manifestó que “nosotros hemos venido, al menos yo he venido varias veces. Y realmente volver al terruño, es muy agradable. Volver a ver la clínica, volver a ver nuestra casa que donamos en el año 70 y pico, porque mi padre fallece en el 76 y René en el 77-78 decide donar la casa nuestra, que vivimos ahí, en lugar de que iba a la escuela hasta los 7 años".

 

"Este pueblo tiene unas historias hermosas y que han podido sostener. Y que cada vez que vengo hasta acá es más lindo, le ponen mucha energía, mucha fuerza. Creo que La Pampa es muy fuerte con la figura de René y mucho. Entonces, yo creo que el legado de René es la forma de vida. Los valores, la ética, la familia. René iba a cualquier lado a dar charlas y disfrutaba más de las charlas con la comunidad, con los niños de la escuela, los chicos de la secundaria. El humanismo por medio, la tecnología, la avanzada. Al paciente lo debemos conocer no desde su mal, es su entorno y es su alma. ¿Qué le está pasando? Yo creo que esto lo hemos mamado. Lo hemos mamado de nuestros padres, de René. La verdad que no tengo más palabras”.

 

Una anécdota personal.

 

El ministro de Salud de La Pampa Mario Kohan, dijo a su turno que podía contarles a los presentes que es un médico que tiene varios años de profesión. “Puedo contar algo que es más personal, vinculado al doctor René Favaloro, que forma también parte de lo anecdótico. En el año 1973 ingresé como residente de Cardiología del Hospital Durand de la Ciudad de Buenos Aires. Para el año 77-78 al terminar la residencia organicé un curso anual, un curso anual de cardiología en paralelo con la actividad que hacía la residencia. Eso se hacía por la tarde, alrededor de las tres, tres y media de la tarde. Y se me cruzó hablar con un doctor, René Favaloro, que hacía cirugía coronaria en el sanatorio Güemes. Yo de caradura, porque no me conocía, fui y le pedí si él tenía ganas y podía venir a trabajar con nosotros, a buscarnos a nosotros al hospital Durán, por la tarde".

 

"Yo pensé 'me va a tirar del sanatorio'. Y me preguntó que día era, a ver si le acomodaba su agenda o nosotros acomodábamos los horarios. Y el doctor Favaloro concurrió durante un año a la residencia del hospital Durand a enseñar a nuestros residentes y particularmente yo también. La segunda, pasaron muchos años, muchos años, nadie sabe cómo, pero llegué aquí, a La Pampa, en la década del 80. Esperando en el aeropuerto recordó aquello, después de mucho tiempo”.

 

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