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Miércoles 07 de enero 2026

“Es síntoma de un declive hegemónico”

Redacción 06/01/2026 - 00.21.hs

Sebastián Schulz, sociólogo especialista en Estudios Chinos, analizó las implicancias geopolíticas que trae para la región la irrupción y bombardeo de Estados Unidos en Venezuela y la captura y enjuiciamiento del mandatario Nicolás Maduro.

 

“Creo que lo importante es que se abre una nueva etapa en el mundo en general y en América Latina en particular; está plasmada en la estrategia de seguridad nacional que acaba de publicar EE.UU hace un mes”, opinó en una entrevista con Radio Noticias (FM 99.5). “Esto no lo dicen pero lo dan a entender: ante la crisis de hegemonía de EE.UU, tienen que ajustar clavijas en su patio trasero. Tienen que recuperar terreno perdido en América Latina y el Caribe y por eso tienen que volver a poner en vigencia, y esto está explícito, la doctrina Monroe de ‘América para los americanos’”.

 

A esto le suman “un corolario Trump, que es que hay que sacar a China y a Rusia de la región y eliminar cualquier intento de gobierno soberanista, que pueda contrarrestar la iniciativa norteamericana en la región. Para eso se van a apoyar en gobiernos aliados y van a desestabilizar a gobiernos adversarios”, analizó Schulz.

 

Para el sociólogo, el objetivo de EE.UU es hacerse del petróleo de Venezuela. “Trump había dicho hace algunas semanas que necesitaban el petróleo venezolano. Le había prometido a ExxonMobil devolverle, entre comillas, el petróleo que Chávez les había quitado con su política de nacionalización de recursos hidrocarburíferos. Y ahora lo dijo: van por Cuba, por México, por Colombia, está Brasil también en el radar”, sostuvo.

 

Interna y región.

 

Para Schulz, este suceso inaugura “una etapa difícil para la región”, pero todo dependerá de cómo se sucedan los hechos en Venezuela. “Está claro que EE.UU, con una impunidad impresionante, han podido ingresar a un país, capturar a su presidente y llevarlo detenido, pero lo que no han podido es imponer un gobierno aliado. Lo que tienen que hacer es negociar ahora con el PCV (Partido Comunista de Venezuela) para pensar cómo imponer los objetivos de quedarse con el petróleo y controlar el gobierno”.

 

Agregó que, en este sentido, se está intentando “instalar mediáticamente que todo esto tiene que ver con un traidor, y específicamente señalan a Delcy Rodríguez, para sembrar una división interna y sobre todo para romper la alianza con las Fuerzas Armadas. Necesitan romper la alianza entre el PCV y las Fuerzas Armadas, así ellos pueden intervenir más fácilmente”.

 

Delcy Rodríguez, quien juró ayer como presidenta de Venezuela, “tiene en un lado de la balanza las amenazas de los EE.UU, pero por el otro lado tiene el apoyo, por lo menos hoy, de las Fuerzas Armadas y del pueblo venezolano, que eso a veces se subestima”.

 

En esto jugó un rol importante “la fragmentación política e ideológica que vive la región. No hay que desestimar que esto se da en un marco en el cual Argentina, el nuevo gobierno chileno, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Trinidad y Tobago, Panamá, apoyaban esta intervención en Venezuela. Salvo los casos de Brasil, Uruguay, México y Colombia, la región apoya esta nueva estrategia de los EE.UU. Incluso los gobiernos progresistas repudiaron la intervención pero la mayoría no mencionó nada acerca de la captura de Maduro”.

 

Cambio de estrategia.

 

Schulz sostuvo que el discurso usado para justificar la injerencia estadounidense en el país caribeño mutó. “Durante muchos años se recurrió a la cuestión de la falta de democracia. Hoy Trump ya no habla de la democracia sino que habla del narcotráfico. El eje de la democracia buscaba dar apoyo a las fuerzas políticas de oposición; EE.UU se cansó de apoyar a la oposición, financiera, mediática y logísticamente. Ahora directamente recurrió al terrorismo para tener la excusa para operar directamente”.

 

Y remarcó la falacia que encierra ese argumento: “Como supuestamente Maduro es el líder de un cártel de narcotráfico internacional, y como esa droga llega a EE.UU, plantean que tienen el deber de intervenir en pos de su interés nacional. Pero esto es algo que no se ha probado en ningún tribunal”.

 

Derecho internacional.

 

Schulz remarcó que “un país no se puede arrogar el hecho de juzgar un delito internacional”, como lo sería la vinculación narco. “Lo que debería haber hecho EE.UU es recurrir a los tribunales internacionales. El problema es que como ya no tienen la capacidad de imponer condiciones en esos tribunales, los desconoce”.

 

Esta irrupción por la fuerza “abre juego a la ley del más fuerte. Lo que EE.UU está diciendo es que ya no existen más reglas, porque lo que prima es su interés nacional. Eso es un síntoma de un declive hegemónico: como ya no puede imponer reglas, directamente las desconoce y opera en base a su fortaleza militar”.

 

“Además, lo que está demostrando EE.UU es que tiene la capacidad de invadir un país y secuestrar a su presidente. Busca el disciplinamiento de Latinoamérica para intentar frenar el proceso de articulación de los países emergentes en torno al BRICS y el proceso de articulación general del sur global”, cerró.

 

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