"Las memorias de los tres nadies"
"Las memorias de los tres nadies", de esta forma tituló el reconocido historiador pampeano, José Carlos Depetris, una evocación que efectuó en su cuenta oficial de la red social Facebook sobre el 144º aniversario de la fundación de la localidad de Victorica.
"Hoy, 12 de febrero se conmemora el 144 aniversario de la fundación de Victorica, la primera población de La Pampa que nació como cantón militar. Hasta aquí la historia oficial. Pero hay otra historia que no modifica demasiado pero es buena conocerla para al menos, considerarla a nivel popular. Vamos a ella seguidamente y sin mucho preámbulo", inició.
Y sostuvo que el 29 de Noviembre de 1907, Francisco Solano Cardoso dirigió al ministro de Guerra de la Nación una extensa carta personal de solicitud de acceder a su jubilacion. En el texto, se presentó como un argentino de 54 años, casado, domiciliado en Santa Rosa y expresó que en junio de 1875 ingresó como Guardia Nacional en la Compañía de “Indios Auxiliares” del Fuerte Sarmiento Nuevo (frontera sur de Córdoba).
Sumó que en 1879 realizó la campaña del desierto (sic) en el Escuadrón Auxiliar de Ranqueles, comandado por su tío el cacique Juan Villarreal. Así, ratificó su propio origen indígena y se situó en la trama de relaciones familiares con los clanes cacicales que, paulatinamente, van desgajándose e incorporándose a las filas cristianas.
Fundación.
Depetris prosiguió que las precisiones aportadas por Cardoso a lo largo de las 14 páginas de relato ágil y novedoso manifiestan su participación en todas las entradas militares al área ranquelina que suceden antes y después de 1879. Sin embargo, nos detendremos solo en lo relativo al emplazamiento del Fuerte Victorica, puesto que introduce toda una novedad cuando afirma que la fundación del nuevo poblado se realizó en los primeros días de agosto de 1881. Es decir, siete meses antes de la fecha que hoy se reconoce y conmemora oficialmente. En lo personal también me confirma una nebulosa versión oral que escuchaba de niño por mi tío Fausto Sarmiento en mi casa, trasmitida desde mi bisabuelo materno ( Don Mercedes Farias) que también fue soldado fundador de Victorica. Esta versión familiar fue probada de manera fehaciente por el texto de Cardoso conocido por mi décadas después.
"Cito textual un fragmento de la carta: 'en el mes de junio del año 1881 después de tomar un poco de descanso, nuestra fuerza partió nuevamente de Fuerte Sarmiento hacia tierra adentro. Ya una gran zona del territorio encontrábase conquistado por el ejército. Al llegar a la laguna del Bagual, se unió como de costumbre, la fuerza de línea que partía de Villa Mercedes. Esta vez iban agregados al ejército expedicionario, un fotógrafo e ingenieros militares con el propósito de fundar un pueblo en un lugar adecuado. Por eso cuando llegamos al paraje denominado Nueve Aguas (Aillanco), se hizo alto, acampando allí tres días, mientras los señores ingenieros practicaban sus estudios y exploraciones, de lo que resultó que no era adecuado el lugar. Seguimos la marcha y llegamos a Los Trapales donde se volvió a hacer campamento y los ingenieros exploraron aquellas tierras. Y también Lebucó y Arincó para un pueblo y ninguno gusto; continuamos la marcha y fuimos al lugar La Resina y encontrándose este punto apto para un pueblo, se fundó entonces en el mismo lugar el pueblo de Victorica. La fundación de este pueblo se llevó a cabo a principios del mes de agosto de 1881'".
Depetris afirmó que "el texto transcripto y las aseveraciones respecto a los ingenieros militares no nos parecen desatinados, a poco de corroborar la veracidad de sus dichos con otras fuentes. Leemos en la Memoria del Ministerio de Guerra y Marina de 1882 (Tomo I, pág. 10) que efectivamente en la citada expedición se incluyeron ingenieros exclusivamente para trazar la planta de un nuevo pueblo. En cuanto a los parajes nombrados que fueron evaluados para tal fin (Nueve Aguas, Trapal, Arinco, Leubucó, hasta que finalmente se deciden por Recinas), existen los documentos fotográficos (comentados en mi libro Crónicas Ranquelinas) que definitivamente refuerzan las afirmaciones de Cardoso. Me refiero a la colección de imágenes tomadas por aquel joven francés, Alberto Meuriot, que en ansias de aventuras y merced a influyentes contactos, había logrado de manera excepcional ser adscripto a la expedición, cuando no era usual incluir personas con ese rol entre el utillaje militar. Para finalizar, esta conjunción de información oral familiar desde mi bisabuelo materno, el texto de Solano Cardoso y las fotografías de Meuriot, agragan un elemento en cuanto a la verdadera fecha de llegada de las tropas y fundación del pueblo que fue siete meses antes.
Pero a veces la historia oficial basada en documentos burocráticos escritos por funcionarios asépticos desdeñan la gesta de los nadies, de los de abajo, de los que solo suelen ser recordados por sus deudos como por ejemplo la de un indio militarizado, un soldado de tropa y un fotógrafo ignoto.
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