Viernes 12 de abril 2024

Para Ziliotto, Milei tiene "cada vez menos intención de dialogar"

Redaccion Avances 28/02/2024 - 11.06.hs

El gobernador dijo que el presidente Javier Milei “desprecia” a las provincias y que busca disciplinarlas a partir del “ahogo financiero”, al reclamar que el gobierno nacional dialogue con los gobernadores porque con los agravios “le hace un gran daño a la democracia”.

 

“La salida es el diálogo. Lamentablemente, día a día, vemos que el gobierno nacional cada vez tiene menos intención de dialogar”, afirmó Ziliotto a Ambito, después de la conferencia de prensa que brindó en el Senado junto a los goberandres patagónicos apoyando el reclamo de Chubut por la coparticipación.

 

“Si bien es cierto que el episodio Chubut marcó un antes y un después, la demanda de federalismo tiene una historia en la Argentina. Siempre hubo, más allá de las cuestiones no zanjadas, una diferencia entre el poder unitario y el reclamo de federalismo de los gobernadores, más allá de este período constitucional”, agregó.

 

Ziliotto dijo que “es necesario tener un país con desarrollo armónico, igualdad de oportunidades, inclusión, producción y trabajo. Y en esto, ante un gobierno que solo mira la necesidad de resolver un tema fiscal mirando las cuentas de Nación, por una cuestión lógica a los gobernadores siempre los va a tener enfrente. Mucho se habla de que el Presidente tiene la entidad de haber sido votado por la mayoría del pueblo. Los gobernadores, los legisladores, los intendentes, también tenemos representatividad popular”.

 

– ¿Y cómo está hoy la relación con el gobierno? Pareciera un vínculo roto, sin vuelta atrás…
– Nunca tuvimos relación con el gobierno nacional, que nunca miró al país desde el punto de vista federal, de construir una Argentina entre todos. Claramente hay desprecio del Presidente al rol de las provincias. Lo dice permanentemente. Se ha construido un relato de la inviabilidad económica financiera de las provincias. A nosotros se nos enrostra que somos parte del déficit fiscal de la Argentina. La Pampa no tiene ninguna participación en lo que es el déficit fiscal del gobierno. Somos una provincia históricamente equilibrada, con fondos anticíclicos, con un Estado presente, eficiente, moderno. Hoy el Estado ha tomado un rol de ordenador de la economía. La Pampa crece permanentemente, puede dar muestras de eso, de cómo baja la desocupación. Permanentemente se amplía la brecha entre el trabajo privado y el trabajo público. Si a eso le sumamos todos los que son los trabajadores independientes, la actividad privada da trabajo al doble de los que genera el Estado provincial. Pero hay otro dato también: en La Pampa de cada cuatro empleados públicos, tres están vinculados a prestación de servicios. O son médicos, son enfermeros, son docentes, son personal de escuelas, policías.

 

– Y con los recortes que hizo Nación, ya sea obras, Fonid, subsidios al transporte ¿cómo sigue La Pampa prestando esos servicios?
– A nosotros nos afecta, pero tenemos espalda financiera y fondos anticíclicos. Inmediatamente, cuando la sociedad decidió que el próximo presidente fuera Milei, enviamos un Presupuesto que tuvo en cuenta lo que era el mensaje del Presidente. Hay que aclarar que no recortó transferencias discrecionales, son transferencias no automáticas, que es totalmente distinto. Las transferencias no automáticas están ancladas en leyes especiales o en convenios. Hablamos de obra pública, de Fonid, de transporte, de las partidas que tienen que ver con reforzar la prestación de la salud. Hoy los estamos solventando con nuestra espalda financiera.

 

– ¿La obra pública se puede continuar?
– Está previsto terminar todas las obras públicas que fueron licitadas por la Provincia, pero que eran financiadas vía convenio por Nación. Hoy estamos trabajando. Lo que sí, el gobierno nacional ha abandonado en La Pampa obras que fueron contratadas en forma directa. Principalmente lo que es la operatoria Procrear, ya han sido despedidos cerca de 400 trabajadores.

 

– ¿Y la actividad privada cómo está en la provincia con los ajustes y los recortes?
–  Día a día tiene más impacto. Pero somos una provincia que en el contexto nacional tiene menos dependencia de la coparticipación federal. Tenemos una buena proporcionalidad de recursos propios. Seguramente el impacto que va a producir la recesión y la estanflación va a tener más efecto en la baja de recaudación que el impacto que el Presidente provoca al no transferir recursos que son de las provincias. Por eso estamos ante una tormenta perfecta. Nosotros ya en el presupuesto provincial fijamos como prioridades la prestación de la salud pública, la educación pública, la seguridad, el acceso a los alimentos de los sectores vulnerados y la obra pública.

 

– Después del episodio de Chubut, ¿apoya la posibilidad de un recorte de la producción petrolera?
–  En defensa del federalismo vamos a hacer todo lo que constitucionalmente esté a nuestro alcance. Pero la Argentina cambia día a día. Con el fallo de la Justicia a favor de Chubut cambian los escenarios. Porque no vamos a abandonar nuestra histórica decisión de aportar a la institucionalidad, al diálogo, al funcionamiento de las instituciones de la democracia, a la división de poderes. Es necesario el consenso. En esta Argentina donde parece que el que piensa distinto es el enemigo, hay que empezar a construir una base de sustentación democrática a partir del diálogo.

 

– ¿Cree que los vínculos con el Presidente se rompieron con la caída de la ley ómnibus?
– No, lo que hemos recibido como provincias de Nación es un total menosprecio. Tratan de disciplinarnos. Lo dijo el Presidente: “Los voy a fundir”. Es una afirmación totalmente destemplada, fuera de lugar. Pero en mi caso nunca voy a responder con un agravio a otro agravio. Voy a seguir construyendo institucionalidad, democracia, diálogo. Sino, vamos a una destrucción total.

 

– Los gobernadores peronistas se vieron menos activos. Pareciera que esa liga está en redefinición…
– De 24 gobernadores, hay 23 titulares de jurisdicciones federales que han apoyado a Chubut. Más allá de la forma. Por ahí se nos va mucho tiempo en analizar la forma y no planteamos el fondo. Pero en eso, realmente, hay una gran solidaridad. Va más allá de cualquier ordenamiento ideológico y partidario.

 

– ¿Cuál será la instrucción que usted dará a los legisladores pampeanos sobre el DNU?
– Así como somos respetuosos de la institucionalidad, también respetamos cuál es la conformación del Congreso, que debe debatir. La excepcionalidad que tiene el Poder Ejecutivo para dictar una normativa debe ser eso, una excepcionalidad. Las políticas de Estado solo son válidas cuando tienen anclaje en la mayoría de los representantes de la sociedad. Supuestamente hoy los inversores no vienen a la Argentina por falta de seguridad jurídica. ¿Pero qué seguridad jurídica te da un DNU? Hay un presidente que quiere tener el ejercicio total del poder, que ha tomado atribuciones del Congreso. Hay que debatir absolutamente todo en la Argentina.

 

–¿Cuál cree que es el objetivo final del gobierno?
– Armar un pensamiento único, disciplinar a todos los actores políticos e institucionales a partir del ahogo financiero y también no respetar la posición de los demás. Voy a repetir: yo creo mucho en las construcciones colectivas porque son las que realmente tienen asidero, tienen perdurabilidad en el tiempo y se transforman en política de Estado. Creo que del consenso salen las mejores decisiones.

 

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