Martes 29 de noviembre 2022

Rolando Pires, un maestro de la vida

Redacción 25/11/2022 - 08.46.hs

Hay de esa gente que va por la vida acompañando a los demás, apoyando, protegiendo, respaldando. Por suerte existe ese tipo de personas que llevan en su espíritu esa vocación por ayudar, y que tienen un asombroso sentido de la solidaridad.

 

Son hombres y mujeres que dan sin pedir nada a cambio. Les nace en el alma, llevan en el corazón esa condición para ofrecer generosidad, porque son personas esencialmente buenas. Pero que además creen firmemente que los demás también lo son.

 

Rolando Pires (82) vive en Santa Rosa desde hace varios años, pero en su condición de maestro estuvo en diversos lugares de nuestra provincia, en varias escuelas rurales; pero también ejerció la docencia en la Isla Victoria, ubicada en el Lago Nahuel Huapi, cercana a Bariloche.

 

Su familia, de Quemú.

 

Nacido en Quemú Quemú, era hijo del matrimonio que conformaban Edmundo, sastre que después con los años tuvo una sucursal de Ñaró Suixtil conocidísima casa de moda masculina y de Elena, que acompañó a su esposo en su emprendimiento comercial.

 

Rolando tiene un único hermano, Hugo (Petiso); se casó con Elsa Irma Tassone (Chochi, fallecida hace 16 años), con quien también compartió la tarea docente. Su hija Liz (María Isabel), que siguió sus pasos, le dio una nieta, Danna (22), avanzada estudiante de la carrera de Psicología.

 

Recibido de maestro.

 

Rolando cuenta que "fui maestro un poco de casualidad, porque en realidad había empezado el secundario en el Colegio Nacional, pero como hubo una huelga me pasé al Normal, donde me recibí".

 

Ya con el título en su poder, el rector del colegio en su pueblo le ofreció desempeñarse como preceptor y profesor de Educación Física. "Eran otros tiempos... pero me gustó y acepté", agrega.

 

Se ríe al recordar aquellos comienzos, allá por 1962, en una carrera que desempeñaría hasta 1989. "Me pagaban 200 pesos como celador, que en realidad era bastante poco porque después mi primer sueldo como maestro fue de 1.200 pesos".

 

En escuelas rurales.

 

Pero desde ese momento iba a comenzar un periplo laboral que lo llevaría a ejercer la docencia en diversos establecimientos. "Fui maestro rural en una escuela cerquita de Quemú; pero más tarde también estuve en Utracán, otra vez en otra escuela en cercanías de mi pueblo; un año en la 218 aquí en Santa Rosa, y al final en Pichi Huinca".

 

Pero no faltó una experiencia singular: "Me ofrecieron ir a la Isla Victoria, en Bariloche, y allí fuimos con mi esposa y estuvimos cinco años". Se trató de algo que pudo haber cambiado radicalmente su vida, porque le ofrecieron a ambos quedar a cargo de un hotel en la zona, y aunque lo pensaron decidieron pegar la vuelta.

 

Maestro de la vida.

 

Rolando Pires no quiere saber nada que se haga "tanta bambolla" con él. "Lo único que hice fue lo que me gustó... y nada más. No sé a qué se debe este reconocimiento que se me hace...", dice con modestia.

 

Y son aquellos que fueron sus alumnos los que se encargan de ofrecer las razones de un justo agasajo a un hombre que, en realidad, fue un verdadero maestro de la vida.

 

Enseñaba de todo.

 

"Los alumnos lo recordamos con mucho cariño. Como si lo estuviéramos viendo cuando fue además profesor de educación física en esa época de varones, en la Escuela 48 (actual 8), que era de jornada completa. Pero también del 'Amadeo Jacques'. Él realizó una intensa e inolvidable labor al dedicarse a entrenar equipos en todas las disciplinas: cesto, básquet, vóley, fútbol, atletismo, sóftbol y hándbol", evocan.

 

Un todo terreno.

 

Y siguen: "No sólo nos preparaba físicamente y en las estrategias de cada juego, sino que armaba partidos, y nuestros equipos del colegio tomaban parte en todo tipo de competencias. Rolando se ocupaba desde conseguir los elementos , camisetas, pelotas; hasta organizar los viajes. Pero además se preocupaba por hablar con responsables a nivel provincial, con las autoridades, para que sus alumnos pudiéramos integrar las representaciones en competencias nacionales".

 

Un referente.

 

Rolando, el agasajado, sólo se limita a expresar que lo que hizo "fue lo que sentía, y además lo que me gustaba. Nada más". Pero llevó adelante tantas cosas que se tornó en un referente ineludible para cientos de quienes fueron sus alumnos, y sus protegidos. Porque eso hacía con toda esa muchachada que, pasados los años, nunca dejaron de reconocerlo.

 

Cerca del atletismo.

 

El atletismo también le debe bastante a este personaje que, si bien de Quemú Quemú, hoy está radicado en Santa Rosa y sigue colaborando con todos los que necesiten su ayuda. "Muchos años trabajé en la Federación Atlética Pampeana junto con Juan Carlos Vega (p), y ahora mismo tengo vinculación con la Asociación de Atletas Veteranos", indica.

 

En su pueblo fue que se construyó la primera pista de atletismo que hubo en la provincia con las medidas reglamentarias. "Aquí en Santa Rosa está desde hace mucho la del Estadio Municipal 'Tomás Mariano González'; pero la que hicimos en Quemú tiene 400 metros y la hicimos nosotros", recuerda.

 

Un hombre con valores.

 

Y cuenta una de sus alumnas del deporte: "Puedo asegurar que todos los que estuvimos con Rolando fuimos profundamente modelados por su dedicación. Siempre repetía que a los chicos hay que acompañarlos y proponerles cosas que los ocupen, y no criticarlos. Por eso muchos de quienes estuvimos con él pudimos llegar a ser buenos deportistas y mejores personas. Entonces cómo no reconocerlo, si nos enseñó de compañerismo, orden y respeto", completa.

 

Un ejemplo.

 

Por eso, más allá que Rolando no lo quiera, que hasta se sienta incómodo en su modestia y que no quiere ser ejemplo de nada, hoy en el club San Martín de Quemú Quemú recibirá el agasajo que se merece: la pista atlética de la entidad llevará desde ahora su nombre.

 

Y así las cosas sólo cabe decir: ¡Bravo Rolando! Claro que está bueno el homenaje que se le brindará esta tarde, porque es de esa clase de gente que valorando su altruismo y su dedicación invitan a reconciliarse con la vida... Por supuesto que sí.

 

' '

¿Querés recibir notificaciones de alertas?