Domingo 07 de agosto 2022

Se hacen más ligaduras que vasectomías en la provincia

Redacción 27/06/2022 - 00.04.hs

En 2021 se realizaron un total de 551 ligaduras de trompas uterinas contra 18 vasectomías dentro del sistema de salud público pampeano. Estas cifras surgen de datos registrados desde Salud a los que LA ARENA pudo acceder y los datos abarcan los últimos cinco años, desde 2016 hasta 2021, y en todos los períodos la vasta diferencia entre la cantidad de ligaduras y vasectomías realizadas es recurrente.

 

Sin embargo, se observa un gradual crecimiento en la solicitud de estas intervenciones, lo que habla de que cada vez más pampeanos -tanto mujeres como varones- optan por este método de anticoncepción y planificación familiar.

 

De acuerdo a las cifras de la salud pública, en el 2016 se registraron 460 ligaduras mientras que solo se hicieron seis vasectomías. En el 2017, por otra parte, se efectuó tan solo una intervención para vasectomía contra 480 ligaduras. En el 2018 hubo una merma de casi 23% en ligaduras, con 370 intervenciones realizadas, mientras que la cantidad de vasectomías ascendió a cuatro.

 

Durante el 2019, se registró un crecimiento exponencial en la realización de ambas intervenciones. La cantidad de ligaduras ascendió a 550 -unas 180 más que el año precedente-; mientras que se quintuplicaron las vasectomías: se realizaron 19, en comparación con las cuatro del 2018. Durante este año y el 2018, los métodos anticonceptivos fueron un tema muy presente en la agenda mediática y social a raíz del inicio del debate legislativo de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

 

En 2020, en tanto, hubo una baja para ambos procedimientos, marcada por el Covid-19 y las restricciones de acceso al sistema de salud que impuso la pandemia. Se realizaron 361 ligaduras -la cifra más baja dentro de todo el período abarcado- y 10 vasectomías. Cabe destacar que la mayoría de las intervenciones de ligaduras tubarias se realizan luego de un parto, lo cual explica la alta cifra pese a la situación sanitaria de ese momento.

 

Finalmente en 2021, y con la flexibilización en las restricciones luego de la campaña de vacunación contra la Covid, las cifras volvieron a los niveles prepandemia: hubo 551 ligaduras y 19 vasectomías.

 

Quiénes las piden.

 

La referente pampeana del programa de Salud Sexual y Reproductiva de Nación, Laura Soto, habló con LA ARENA y brindó detalles sobre las personas que solicitan estos métodos anticonceptivos. Afirmó que "hay de todo, pero podríamos decir que el promedio de edad es entre 30 y 40 años".

 

Las personas que solicitan ligaduras o vasectomías, según afirmó la especialista, son "mayoritariamente hombres y mujeres que ya han tenido hijos y no desean tener más". Inclusive, destacó que "la mayoría de las mujeres que se realizan ligaduras, se la hacen luego de un evento obstétrico".

 

Mencionó que en los últimos años han crecido las consultas entre personas más jóvenes, incluso adolescentes, y sin hijos. Especialmente ante estos casos, sostiene que "como es un método no reversible o poco reversible, el profesional tiene la obligación de brindar información sobre esa posible irreversibilidad, y debe tener la seguridad plena de que hay un consentimiento pleno e informado por parte de la persona solicitante".

 

Procedimiento.

 

Tanto las ligaduras tubarias como las vasectomías son procedimientos quirúrugicos de baja complejidad y con mínimos cuidados post-operatorios. "El solicitante de ligadura o vasectomía manifiesta su deseo ante su especialista médico o en Salud Sexual y reproductiva. Lo que se hace es pedir un turno con urología o ginecología según la zona que corresponda, se evalúa, se piden estudios prequirúrgicos y si salen bien, se realiza", explicó Soto.

 

Ambas operaciones se realizan tanto en salud pública como en la privada, pero depende de la ciudad o localidad donde se pida si se puede resolver o no esa solicitud. "Al menos en el Hospital Molas, sucede que derivan personas desde muchos centros sanitarios del interior de la provincia. Entonces, en esos casos, la persona que la pide entra en una lista de espera", detalló la especialista.

 

En ese sentido, también sostuvo que "al haber muchas más solicitudes para programar ligaduras tubarias, la lista de espera suele ser de un par de meses. Hay que tener en cuenta también que es una cirugía más dentro del ámbito de las cirugías ginecológicas y urológicas".

 

Brecha.

 

Con los datos expuestos, una de las principales observaciones que surge es la amplia diferencia entre la cantidad de intervenciones quirúrgicas realizadas para cada procedimiento. Soto explicó que esta tendencia "es algo recurrente y se replica a nivel nacional, no solo en La Pampa. Históricamente siempre fue mayor la demanda de ligaduras de trompas, desde que se ofrecen las dos intervenciones, y al haber más demanda hay más ejecución".

 

Consultada respecto a las razones a las que se puede deber esta brecha entre procedimientos de ligaduras y vasectomías, sostuvo que "no hay muchas solicitudes de vasectomía porque, en general, todas las políticas respecto al cuidado del cuerpo y la procreación están pensadas para la mujer, es una cuestión cultural". Asimismo, expresó que "el hombre no es un usuario frecuente del sistema de salud en cuanto al cuidado de su salud sexual", y adujo que "también el patriarcado y el machismo que aún predomina hace que sean las mujeres quienes piensen cómo cuidarse".

 

Además, se debe tener en cuenta que "lo que favorece es que muchas ligaduras tienen que ver con el momento obstétrico", según afirmó Soto. Esto es, que muchas mujeres programan una intervención quirúrgica para hacerse una ligadura tubaria luego de culminar con su parto.

 

Varones.

 

Otro de los datos que surgen es el crecimiento en la cantidad de vasectomías realizadas a lo largo de los últimos seis años. Particularmente, hubo un crecimiento exponencial en el año 2019, con 19 intervenciones quirúrgicas para este procedimiento, contra cuatro en el 2018; con lo cual, de un año a otro se quintuplicó la cantidad de vasectomías. La cifra de intervenciones, desde entonces, no ha bajado de 10, incluso durante la pandemia

 

Soto adjudica esto a "un cambio de paradigma en el cuidado de la salud", en el que los hombres tienen un rol más activo. "Un poco tiene que ver con el empoderamiento de los hombres en cuanto al cuidado del propio cuerpo y la decisión sobre la paternidad. Los tiempos evolucionan y va cambiando la mirada del hombre", sostuvo.

 

Asimismo, afirmó que "ahora las parejas acompañan mas en los procesos. Antes era más algo de lo que se hacía cargo la mujer, hoy por hoy vemos que participan mucho más en las decisiones con respecto a la anticoncepción y la procreación, acompañan en las visitas al obstetra, están más presentes durante todo el proceso".

 

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