Sabado 01 de octubre 2022

Se recupera la producción porcina

Redacción 30/07/2022 - 08.27.hs

JUAN JOSE REYES

 

La producción porcina se encuentra en una fase creciente por la demanda mundial, de acuerdo a estadísticas del Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa) del Senasa, según las declaraciones juradas de inscripción o reinscripción al Renspa. La Pampa cuenta con 2.957 Unidades Productivas (UP) y 2.636 Establecimientos Agropecuarios (Eaps), y una existencia de 144.904 cabezas, el 2,6% del stock nacional de 5.447.107 cabezas.

 

El stock porcino aquí está compuesto por 56.865 lechones; 24.643 cachorros; 23.271 cerdas; 24.537 capones; 4.219 padrillos; 4.207 cachorras y 7.162 cabezas de una nueva categoría porcina denominada Machos Enteros Inmunocastrados (MEI). Hay 5.605 madres (2% país) y 117.743 (1,7%) que van a faena anual en 5 frigoríficos y 27 matarifes.

 

El Senasa dio a conocer oficialmente la cuantificación Eaps y UP de porcinos. En el país hay 97.680 unidades productivas (La Pampa tiene el 3% es decir 2.957 UP) y 3,4% de Eaps que en el país son 77.398. En ese total se cuenta con 5.337.071 cabezas de porcinos, de los cuales 77.699 (83%) son categoría tenedores de porcinos y poseen el 28% de las existencias (1.494.379 porcinos). En cuanto a productores, el total llega a 16.018 (el 17%) unidades productivas (UP), que poseen 3.842.691 porcinos (72 % de existencias).

 

En referencia a La Pampa hay 2.957 UP y de ellas solo 1.215 (31%) tienen actividad registrada mensual y el resto de 2.706 (69%) no tienen actividad constante. Se movilizaron en la provincia 117.743 animales para faena (1,7% nacional), es decir que casi la totalidad del rodeo (76%) pasa por 5 frigoríficos, mataderos privados y dos municipales junto a la propia faena del productor en su campo que en total reúnen 27 matarifes. En las 2.957 UP hay una estratificación de 10 madres; 598 entre 11 y 50; 65 entre 51 y 100; 18 entre 101 y 500 y solo una con más de 500 madres.

 

Empezó la recuperación.

 

En La Pampa el 62% de las Eaps con porcinos tienen entre 1 y 25 animales: el 16,9% entre 25 y 50; el 11,2% entre 51 y 100; el 6,7% entre 101 y 250; el 2,1% entre 251 y 500; el 0,6% entre 501 y 100; el 0,3% entre 1.001 y 5.000 y finalmente el 0,1% con un rodeo mayor a 10 mil animales. Este auspicioso crecimiento en la producción puede explicarse teniendo en cuenta los bajos costos que representa criar cerdos en comparación con otros animales en la actualidad.

 

Hoy la producción porcina se distribuye principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, las cuales albergan el 62,5% de las existencias (5.477.107 de cabezas). En el resto del país se destaca la producción en Salta, Chaco, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Santiago del Estero y San Luis, las cuales albergan el 23 % de existencias de porcinos (1.227.526 de cabezas). El restante 7% (373.596) se distribuye en otras provincias.

 

Se estima que 39% se encuentra bajo sistemas de producción en confinamiento con una productividad promedio por madre/año de 20 animales terminados. El 61% restante de las madres se encuentran bajo sistemas de producción a campo o mixtos (a campo con alguna etapa intensificada) cuya productividad por madre/año se estima entre 10 a 14 animales.

 

El Ministerio de Agricultura incorporó en 2010, una nueva categoría de faena para porcinos. Se trata de los Machos Enteros Inmunocastrados (MEI) que antes estaban incluidos en la clase "Capones y Hembras sin Servicio" y ahora permanecen en la cadena comercial por el período de 1 año como MEI. Bajo esta denominación se clasifican los cerdos castrados a través de vacunas generadoras de anticuerpos, las cuales les otorgarán a dichos animales, tanto en comportamiento como en carne resultante de la faena, características similares a la de los machos adultos castrados quirúrgicamente (Capones).

 

Cadena productiva.

 

La Pampa cuenta con 39,2% de lechones (56.865); un 17% de cachorros (24.643); un 16,9% de capones (24.537); 16,1% de cerdas (23.271); 4,9% de MEI (7.162); y un 2,9% de padrillos y cachorras respectivamente (4.219 y 4.207).

 

La recuperación, ya sea del rodeo como de la faena y la estructura productiva sanitaria vino atada al apuntalamiento de la producción con políticas acordes al sector y el incremento del consumo desde hace tres años por la suba en la carne bovina y aviar.

 

En los años '90 ingresaron ingentes cantidades de carnes, fiambres, y subproductos desde el exterior a precios subsidiados, con lo cual la economía regional no pudo competir. Este sector llevó adelante con grandes esfuerzos e inversiones un impecable mejoramiento de la genética de los planteles (piaras), el suministro de una mejor alimentación y manejo y el aumento sostenido de la demanda. Todos los indicadores dan cuenta que en el próximo lustro ésta podría convertirse en una de las actividades con mayor crecimiento tanto en su rodeo, faena y producción de la cadena de valor de los chacinados.

 

La población pampeana en promedio consume unos 6,5 kilogramos de carne fresca por año y el tipo de producto más adquirido es el lechón entero. Las debilidades actuales del sector se observan en la cadena por falta de integración horizontal, producción a baja escala y la falta de adopción de tecnologías de proceso y producto.

 

El Gobierno desde hace años ha propuesto, entre otras alternativas, la integración horizontal (cooperativas) entre productores para llevar a cabo las etapas más críticas (gestación, parto y cría), para luego realizar la recría y terminación, pero el crecimiento es lento por falta de inversiones. Hay 5 frigoríficos y mataderos en la región y dos municipales junto a 27 matarifes que registran una capacidad de producción de unas 15 a 20 mil cabezas anuales con 18 plantas de chacinados activos.

 

Producción local.

 

Con un stock de madres de 5.605 cabezas, y como se explicó, 117.743 animales movidos a faena de unos 115 kilos de animal vivo, el modelo productivo local ha comenzado a mejorar. La Pampa fue gran productora de carnes porcinas durante décadas hasta que, por falta de protección mediante barreras para arancelarias durante los años '90, se tornó un residuo casi sin significación dentro de la producción cárnica pampeana y baja competitividad.

 

Lo cierto es que la actualidad para el sector muestra signos de recuperación, en parte por la peste porcina detectada en China. Sin embargo es necesario producir más carne y menos grasa; buenos jamones y buenos lomos, que en definitiva son los cortes que hacen a un buen cerdo. También el control sanitario debe tender a la obtención de productos de mejor calidad.

 

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