Martes 10 de mayo 2022

La sequía y los ríos cortados complican el oeste pampeano

Redacción 11/03/2012 - 04.06.hs

En La Reforma, hace un año y medio que no hay agua en el cauce. Los animales se mueren de sed y algunos campos deben proveerse de agua en camiones cisterna ante los reiterados cortes del Acueducto de Puelén.
No sólo el Atuel está cortado, también el Salado - Chadileuvú, que desaparece a poco de ingresar a territorio pampeano. El caudal que entra a la provincia es tan exiguo que ni siquiera alcanza a llegar a la localidad de La Reforma. "Se lo quedan San Juan y San Luis, a ellos también hay que reclamarles como a Mendoza", planteó un productor del oeste pampeano.
Marcelo Braga es un pequeño empresario de la provincia de Buenos Aires que en el año 2002 adquirió un campo en el oeste pampeano, cerca de la localidad de La Reforma. El cauce del río Chadileuvú atraviesa su propiedad en una extensión de unos 8 kilómetros.
"Produce una terrible tristeza ver cómo está todo tan seco", contó el productor a este diario. "El cauce se llenó de arena porque hace un año y medio, más o menos, que no pasa el río. Ni un chorrito". La situación tiene un parecido total con la que produce el corte del río Atuel. La causa es la misma: el uso excesivo del agua en las provincias ubicadas en el tramo inferior y medio del río. "En el caso del Atuel, es Mendoza la que se apropia del agua; en el río Salado, se lo quedan San Juan y San Luis", señaló.
Por eso, para Marcelo Braga, la movilización popular que se está gestando en torno al río Atuel debería ampliarse al Salado - Chadileuvú, que vive una lenta agonía por la misma causa y con similares consecuencias: la desertización del oeste pampeano, la pérdida de capacidad productiva de los campos y, principalmente, la apropiación por parte de unas provincias de un recurso natural que se debería utilizar en forma compartida.
"También hay que reclamarle a San Juan y a San Luis, porque ellas se están quedando con nuestra agua", reiteró Braga. "Han construido diques y obras que retienen el agua que antes llegaba a nuestra provincia".

 

Vacas.
La ausencia del río está produciendo una lenta pero permanente mortandad de ganado, según advirtió. Mueren por la falta de alimento pero, sobre todo, de sed. "Con el alimento, el problema no es tan grave porque las vacas lo apechugan y siempre encuentran algo para comer. Pero ningún animal aguanta varios días sin tomar agua", contrastó.
En su campo no ha habido muerte de animales, pero en predios linderos sí. Esta circunstancia y la falta de un compromiso oficial visible y concreto desalientan a los productores de la zona, que abandonan sus campos o dejan de ponerle ganas a la producción.

 

Cuenca.
El río Salado - Chadileuvú es la continuación del Desaguadero, el cauce que actúa como colector principal de todos los ríos que tienen sus nacientes en la Cordillera de los Andes. El Desaguadero - Salado - Chadileuvú es la columna vertebral de esta gran cuenca hidrográfica, a la que también le da su nombre.
El uso intensivo de estos cursos de agua, la construcción de grandes represas en las provincias de aguas arriba y el hecho de que atraviesa la región más áridas del centro del país, son factores que confluyen para desembocar en el hecho denunciado por Braga: la desaparición del río a poco de ingresar a territorio pampeano.

 


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