El trabajo de presos le dio belleza y color a distintas partes de la ciudad
Una iniciativa conjunta entre el Servicio Penitenciario Nacional y la Municipalidad de San Francisco que funciona desde el 2024 mostró un nuevo logro en los últimos días. Plantas cultivadas por personas privadas de su libertad fueron utilizadas para decorar diferentes sectores de la ciudad ubicada hacia el este de la provincia de Córdoba.
Según informó Córdoba Interior, se trató del primer recambio de plantas del año que apuntó a retirar las especies que fueron afectadas por el calor y la sequía. Puntualmente, se retiraron y se repusieron 570 plantas de distintas variedades como amarantos, asclepias, gonfrenas, lavandas, senecios, salvias, europsis y aptenias.
Las distintas especies fueron colocadas en diversos lugares de la localidad, como el Palacio Municipal, en el Registro Civil, en el Centro Cívico y en un muro verde de una de las avenidas más transitadas.
El programa funciona desde el año 2024 y “combina formación en jardinería para internos, reutilización de materiales y producción sustentable de plantas”, según el portal citado. Dentro del predio del Servicio Penitenciario de San Francisco se producen más de 30 variedades de plantas.
Por intermedio de un programa municipal, en el 2025 se repartieron más de 4.000 plantes que fueron distribuidas en la zona céntrica y en plazas de distintos barrios.
El diario La Voz de San Justo citó declaraciones de la paisajística municipal, Gabriela Ludueña, que ponderó el espíritu integral de la iniciativa y subrayó que “cada planta no solo aporta belleza a la ciudad, sino que también cumple un rol ecológico y educativo”.
“Es muy valioso ver cómo los internos aprenden un oficio y, al mismo tiempo, contribuyen a embellecer los espacios públicos de todos los sanfrancisqueños”, sostuvo.
El medio citado detalló que el programa que llevan adelante el municipio junto al Servicio Penitenciario incluye capacitaciones para los internos, quienes aprenden a reproducir plantas a partir de semillas y esquejes.
El sistema de trabajo implementado permite una máxima eficiencia en el aprovechamiento de los recursos disponibles, ya que se reutilizan envases, tierra y cajones. La comuna destacó que también se brindan conocimientos a las personas que pueden servirles para una futura salida laboral.
Al mismo tiempo, personal municipal se encarga de hacer tareas de poda, división de matas y recolección de semillas y bulbos, para luego llevar al Servicio Penitenciario y que sean usados en la producción.
“La clave está en pensar la ciudad como un gran jardín”, reflexionó Ludueña, y añadió que cada intervención en el espacio público intenta “conectar a las personas con la naturaleza, embellecer los espacios y generar conciencia sobre el cuidado del ambiente”.
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