Lunes 26 de septiembre 2022

Gas para todos y tractores para pocos

Redacción 14/08/2022 - 00.10.hs

La semana trajo novedades estratégicas para la región y luchas sectoriales que muestran dos realidades diametralmente opuestas.

 

El presidente y parte de su gabinete, con el nuevo ministro Sergio Massa entre ellos, pisó nuevamente territorio pampeano. Aunque fueron apenas minutos para hacer una escala rumbo a la cercana localidad bonaerense de Salliqueló, la estadía puede servir para mostrar la importancia de una pista que los pampeanos perderemos por aproximadamente dos meses para una reparación integral.

 

Aunque no trascendió lo que charlaron tras ese aterrizaje, es altamente probable que el gobernador Sergio Ziliotto le haya remarcado esta situación a las máximas autoridades nacionales, como para que los responsables de agilizar las obras se ocupen de que el cronograma se cumpla sin demoras y Santa Rosa tenga una pista que sirva como puente aéreo y portal de la región patagónica.

 

Pero el motivo de la breve escala no fue ése, sino presidir el acto de firma de contrato para un nuevo gasoducto considerado como "obra prioritaria" por la posibilidad de sustituir importaciones con el consabido ahorro de divisas que tantos dolores de cabeza genera a las autoridades nacionales.

 

La obra pasará por La Pampa, generará inversiones y empleo, y dejará como saldo un buen salto de calidad en la soberanía energética. No es poca cosa en los tiempos que corren.

 

La importancia del emprendimiento quedó marcada por un acto que contó con las máximas autoridades nacionales y también de las provincias involucradas: Neququén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires. Ahora queda por esperar que los plazos se cumplan y que ningún "palo en la rueda" aparezca para frenar un proyecto ideado a favor de los intereses nacionales.

 

El ministro de Hacienda de La Pampa, Ernesto Franco, lo dejó en claro tras la firma del contrato. "Mucha gente en el país está apostando a que el gasoducto Néstor Kirchner no se termine porque de esa forma sacarán beneficios tanto electorales como empresariales, ya que Argentina debería seguir importando gas y no exportarlo", explicó, para asegurar que Nación toma la obra como "prioridad absoluta" para tenerla en funcionamiento en el mediano plazo.

 

Viejo reclamo con nueva maquinaria.

 

En esta misma semana se concretó la reclamada reunión de los representantes del ruralismo argentino con las nuevas autoridades del Ministerio de Economía. Lo curioso del caso es que casi en simultáneo se conoció un nuevo informe sobre las ventas de la maquinaria agrícola. Y resulta que quienes fueron a pedir mejores condiciones para producir, con reducción en la presión impositiva, un dólar con mejor cotización y otras ventajas comparativas más, son los mismos que en el último tiempo renovaron su parque de maquinarias con unidades cero kilómetro, sin que esas inversiones le hicieron cosquillas ni a sus bolsillos ni a sus vaquitas.

 

Para que quede claro: el informe oficial de la asociación que nuclea a los concesionarios consigna que en el primer semestre del año las ventas de cosechadoras, tractores y pulverizadoras crecieron casi un 30 por ciento con respecto al mismo período del año pasado.

 

Es decir que por un lado piden un "marco de confianza" para producir e invertir, pero se supone que si no tuvieran esa certeza no hubieran decidido comprar miles de tractores nuevos.

 

¿Ante ese reclamo, el ministro dialoguista se habrá puesto firme para frenar los pedidos mostrando esas estadísticas contrastando esa realidad con la del resto de la sociedad argentina? El tiempo seguramente nos dará una respuesta.

 

Otras realidades.

 

Mientras tanto, otros sectores no la pasan tan bien como la gente del campo. Por caso, los jubilados, que esperan que sus menguados ingresos se vean reforzados por algún bono que les permita ver si pueden llegar a fin de mes, peleando precios en alimentos y medicamentos que suben día a día al compás de la inflación. Una realidad parecida viven los trabajadores, que ya se ven obligados a negociar una "cláusula gatillo" que se active en forma mensual, para que los incrementos en la canasta básica no le terminen licuando los salarios.

 

En medio de esas discusiones en marcha pasó esta semana de un duro agosto. Con la esperanza del gas para todos, con la pelea por los ingresos para otros y con la certeza de que las nuevas maquinarias agrícolas y las vaquitas siguen siendo ajenas.

 

DANIEL ESPOSITO

 

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