La gente dice lo que el Indec no mide
I - El índice o coeficiente de Gini mide la desigualdad en los ingresos de un país. Fue ideada por Corrado Gini quien la definió como un número entre cero y uno, donde cero es una perfecta igualdad entre los ingresos económicos de los habitantes de un país y uno es la perfecta desigualdad, donde una persona tiene todo los ingresos y el resto ninguno.
En la Argentina del siglo XXI, el récord de desigualdad se lo lleva la administración de De la Rúa y sus coletazos, que llegó a ostentar el triste privilegio de elevar el índice 0.53.
(Es preciso recordar que ese desastre económico que empobreció a la mayor parte de los argentinos hace un cuarto de siglo tenía nombres y apellidos de funcionarios hoy de nuevo en el poder, como el actual ministro de Desregulación, Federico Stutzeneger, que era entonces Secretario de Política Económica, nada menos, o la actual senadora y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que era con De la Rúa, ministra de Trabajo por citar a los más notorios).
II - Cuando asumió en 2003, Néstor Kirchner lo hizo con una herencia en el índice Gini de 0.51. Cuando dejó la presidencia lo había bajado a 0.46, índice que se correspondió con la paralela disminución de la pobreza que recibió en 62% y la dejó en 37%. Con su sucesora, Cristina Fernández de Kirchner, el índice Gini siguió bajando hasta alcanzar el segundo índice más bajo del siglo, ubicándolo en 0.41 en 2013, con una leve suba al año siguiente de 0.41. La pobreza, en tanto, siguió bajando con Cristina de los 37 puntos que dejó Néstor Kirchner a 28% en 2015.
Esto es, el descenso de la pobreza se correspondió, como es lógico, con un descenso del índice Gini que, para todo el período kirchnerista, fue del 62 al 28% en pobreza y del 0.51 al 0.41 en el índice Gini.
Todo comenzó a cambiar para mal a partir del gobierno de Macri, cuando, producto de sus políticas de ajuste y endeudamiento, ambos índices comienzan a aumentar: el Gini pasó de 0.41 a 0.43 y la pobreza llegó al 35,5%. Cuando asumió Alberto Fernández, y pese a la pandemia, el coeficiente de Gini tuvo su mejor índice del siglo al bajar al 0.40 en 2022 con un índice de pobreza del 36%.
Con Milei comienzan las inconsistencias estadísticas del Indec libertario (por llamar de alguna forma educada a las mentiras estadísticas ya insinuadas con Macri) cuyo titular renunció ante el escándalo que eran las cifras de inflación que difundía con su complicidad luego de dos años de convalidarlas.
III - Veamos. El índice Gini de 2023, último año de Alberto, fue de 0.42 con una pobreza del 40% mientras que 2024, el primer año de Milei, la pobreza se disparó al 52% con una indigencia inédita del 18% pero el índice Gini registrado fue el mismo que el de Alberto con 20 puntos menos de pobreza: 0.42. ¿Cómo se explica?
Al año siguiente, 2024, el Indec midió la pobreza en 38% (bajó unos increíbles 14 puntos) y el indice Gini siguió en 0.42.
Así llegamos al último dato, el del 2025 donde el Indec dice que la pobreza volvió a bajar drásticamente, esta vez diez puntos en un año ubicándose en el 28%, pero el índice Gini, dice el Indec, sigue en 0.42.
Esto es, Milei tiene el mismo porcentaje de pobres que dejó Cristina, con menos consumo de alimentos (carne, leche, pan, etc.), y un indice Gini más alto.
Tanta mentira estadística no alcanza para ocultar el drama social y económico que desbasta la calidad de vida de millones que no registra el Indec pero sí la caída de 20 puntos de la imagen presidencial a solo meses de haber ganado las elecciones legislativas.
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