Miércoles 05 de octubre 2022

La rusofobia en Occidente es una muestra de barbarie

Redacción 16/09/2022 - 08.08.hs

"Una vez que comenzó la operación militar especial en Ucrania, en los países occidentales se inició una verdadera lucha contra todo lo relacionado con Rusia", alerta el embajador de ese país en Argentina.

 

DMITRY FEOKTISTOV*

 

De los repertorios comenzaron a eliminar los nombres de tales gigantes de la cultura rusa como Piotr Tchaikovsky, Sergei Rachmaninov, Dmitri Shostakóvich. De los estantes de las librerías se retiraron las obras de los clásicos de la literatura rusa, incluidos Alexander Pushkin, Fiódor Dostoievski, Leo Tolstoy. Se cancelaron las giras de muchos artistas rusos de renombre mundial. Los organizadores de los festivales de cine de Cannes, Berlín y Venecia decidieron boicotear las películas rusas.

 

Los medios de comunicación rusos, incluyendo RT y Sputnik, fueron prohibidos en muchos países.

 

Al olvidar los principios nobles del Movimiento Olímpico, Estados Unidos y sus aliados socavaron la esencia del deporte como un espacio fuera de la política. Han surgido llamamientos para excluir a los atletas rusos de la participación en todas las competencias internacionales y prohibir el himno nacional y la bandera de mi país.

 

Hoy en día en muchos estados europeos se están demoliendo complejos conmemorativos, obeliscos y monumentos a los soldados soviéticos que liberaron a Europa de la plaga nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Los escolares y estudiantes rusos son expulsados de instituciones educativas extranjeras bajo diversos pretextos, se anulan los contratos con los maestros.

 

Ucrania ha llegado más lejos en este oscurantismo, simplemente prohibiendo todo lo ruso en su territorio.

 

También aquí.

 

Por desgracia, la ola de rusofobia también afectó a la Argentina. No se pudieron evitar algunos incidentes. En particular, a principios de marzo de 2022 unos vándalos profanaron la Catedral Ortodoxa de la Anunciación en Buenos Aires, dejando inscripciones insultantes en su fachada. El Festival tradicional de la cultura eslava "Madre Rusia" no se celebró. Este evento popular había atraído a miles de participantes. Este año se nos dio a entender que ahora su celebración es "inapropiada".

 

Las autoridades municipales no han permitido a nuestros compatriotas brindar, con el apoyo de la Casa Rusa, un concierto tradicional dedicado al Día de Rusia en el ayuntamiento. "De repente" surgieron dificultades con las actividades del Centro Ruso de la Universidad de Buenos Aires. Literalmente en un día fue despedida la directora del Teatro Colón María Alcaraz quien por su apoyo al desarrollo de los lazos culturales con Rusia había sido condecorada por el Presidente Vladímir Putin con la Orden de Amistad en 2019 (esperamos que en su nuevo oficio relacionado con la cooperación cultural internacional no se le impida apoyar el arte ruso).

 

Espero que la sociedad argentina no deje estos hechos sin su valoración y estos se queden en el pasado. No olvidemos que Argentina alberga la diáspora más numerosa de los compatriotas rusos en América Latina.

 

La campaña que se desarrolla actualmente en el mundo por la politización vulgar de la esfera cultural no sólo contradice los principios del pluralismo y la libertad de opinión. ¡Es una forma moderna de barbarie primitiva! Recordamos que al principio en Europa se quemaban las brujas, luego los libros y por fin unos representantes de naciones "no arias". Hoy en día, intentan quemar los puentes de la cultura que unen a los rusos con otros pueblos. Tratando de prohibir todo lo relacionado con Rusia, los líderes de estos estados en realidad están robando a sus propios ciudadanos. La cultura rusa es una parte integral y enorme de la cultura mundial, su cancelación conducirá inevitablemente a la mezquindad y el empobrecimiento espiritual.

 

Totalitarismo.

 

Cabe señalar que en la vanguardia de esta campaña van a menudo los estados cuya contribución al desarrollo cultural de la humanidad es escasa. O aquellos en los que los valores tradicionales están siendo rápidamente reemplazados por la construcción de una sociedad de consumo. Bloqueando los medios objetables y manipulando la verdad histórica, están conduciendo a la formación de un espacio de información hermético, que está a un paso del totalitarismo al estilo de la distopía de George Orwell "1984".

 

Quiero recordar las palabras del Presidente de Rusia Vladímir Putin "todos los intentos de abolir nuestra cultura, de abolir a Rusia, serán en vano. Y los que piensan lo contrario, por desgracia para ellos, no han aprendido las lecciones de la historia". Espero que estas palabras finalmente se escuchen, incluso en la amistosa Argentina. (Perfil).

 

*Dmitry Feoktistov es el actual Embajador de Rusia en Argentina.

 

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