Domingo 31 de agosto 2025

Verbitsky: Las manos en el fuego

Redacción 31/08/2025 - 09.06.hs

Las sucesivas apariciones de los Menem, de los Milei, de Franco, de Pareja y de Ritondo no han alcanzado para compensar la merma en los índices de aprobación del gobierno, registrados en todo tipo de mediciones, cualquiera sea la metodología empleada.

 

Por Horacio Verbitsky

 

El primer miembro del gobierno que dio la cara fue el jefe de gabinete, Guillermo Francos. "No pongo las manos en el fuego por ningún funcionario", dijo. Pesado silencio ante frase tan contundente. Durante una semana, además de Francos sólo hablaron los guacamayos mediáticos. Una verdadera curiosidad. Todos sorprendidos por el mutismo y reclamando una explicación pública. Cuando por fin llegó, fueron los primeros en enterarse.

 

Un guacamayo canoso cuenta al aire el discurso que va a pronunciar Milei, antes de que el Presidente llegue al estadio donde se oficiará la ceremonia. Y a medida que habla, verifica la coincidencia con el guion que le dieron, como quien chequea si está toda la lista de la lavandería, antes de llevarse la bolsa con la ropa limpia, es decir, o sea. Incluso recomienda atención cuando el Presidente se quite los lentes, porque en ese momento se apartará del mensaje escrito y dirá exactamente lo que piensa.

 

Es más que cierto, al punto que bajó los lentes de sus ojos para referirse al Maligno, vale decir a la Maligna. Y vaya si dijo lo que piensa, en medio de nerviosas risotadas: "Los Kukas están molestos porque les afanamos el choreo". Si, leíste bien. "Les afanamos el choreo". Si fuera cierto, ningún código le concedería 100 años de perdón. Tardó una semana y esto fue lo primero que dijo.

 

Un Martín Fierro a la para-explicación.

 

El pajarón anunciador, con vasta experiencia en operaciones, en bicicleta o escondido entre los árboles como periodista turco, merece el máximo reconocimiento: cada cosa fue ocurriendo tal como él la había anunciado, lapsus incluido. Inauguró así una modalidad que tal vez se generalice. Bajó el volumen del discurso presidencial y fue explicando por qué dijo lo que dijo, qué va a decir a continuación y como parte de qué estrategia. La para-explicación podría convertirse en un rubro específico de los premios Martín Fierro. La lección concluyó con una entrevista a un encuestador que vaticinaba la victoria de LLA en la 1ª,3ª, y 5ª sección electoral. Al hombre le daba vergüenza y aclaró varias veces que eran sondeos preliminares. Pero el guacamayo dueño de casa se mostró gratamente sorprendido, expuso que por eso el gobierno no está nervioso, aunque llevaba una semana en estado de shock. Al terminar el programa, el propagandista hizo un descargo personal: Martín Menem se había comprometido a ser entrevistado en La Nación+ pero no llegó a tiempo, porque el gobierno decidió que nadie hablara antes del Presidente. El mensaje quedó trunco.

 

El desconcierto era tal, que cuando el primer guacamayo pasó la posta al siguiente, el discurso viró 180°. El papagayo calvo, con ese énfasis que sólo da la convicción, dijo que citar encuestas para anticipar la victoria del oficialismo era una chantada. Y para vaticinar la derrota del gobierno, también. Como todos tienen piel gruesa, se seguirán saludando como grandes amigos. Embón no hay muchos.

 

El primer guacamayo estaba visiblemente molesto porque por la mañana el presidente de la Cámara de Diputados sí había dado las explicaciones acordadas en el gobierno, durante el programa del guacamayo que vuela más alto que todos los demás, cuyas alas transportaron más de una vez a Milei. Dejaron bien en evidencia cómo se coordinan las propaladoras oficiales.

 

Había un cambio de discurso y Martín Menem debía recitarlo en un programa por la mañana y otro por la tarde. En el único en el que cumplió con lo pautado, repitió ad nauseam que él sí ponía las manos en el fuego por su primo y por la hermana presidencial, que el contenido de los audios es falso y que se debe respetar a la justicia, porque Milei es "el tipo más transparente de la historia de la humanidad". Para que nadie diga que no hay coordinación, el mismo día Eduardo Lule Menem también acercó las manos al fuego. Además, negó cualquier relación con la droguería Suizo-Argentina y la familia Kovalivker. Esos drogueros de Nordelta fueron acercados a Milei por Maurizio Macrì, para que financiaran su campaña por el balotaje en 2023. Un comentario que circuló después de los allanamientos sostuvo que los únicos sin prontuario en Nordelta son los carpinchos.

 

Menem aludió por la mañana a la misma investigación sociológica de la noche, según la cual su partido se impondría en la provincia de Buenos Aires. Y aseguró que no volverían al pasado del déficit ni la inflación.

 

Francos salvó sus extremidades superiores, pero a quien había que defender era a la hermana presidencial, mientras el streaming Carnaval continuaba reproduciendo audios donde el locuaz ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad abundaba en precisiones sobre los porcentajes que se llevaba cada uno, de los fondos que se retaceaban a los discapacitados, de la falta de preparación de la Zarina, de lo feos, sucios y malos que son los Menem.

 

También sepultaba al vocero de Adorno, por haber dicho que con la radiografía de un perro se otorgó un beneficio a discapacitados. Spagnuolo cuenta que le avisaron al vocero que ese beneficio no fue concedido, pero no lo tomó en cuenta. Con notoria generosidad concluye que "es un pelotudo". Fin. También se queja por la decisión de la Zarina de que no se aumenten los sueldos de los funcionarios, con la repercusión negativa que eso tuvo. Su mención a la Vicepresidenta no puede ser grata al gobierno. "Victoria no chorea", sentencia. Villarruel es clave en el actual contexto. Aunque el Presidente no lo entienda, como tantas otras cosas, ella le garantiza que no será removido por juicio político. La sociedad argentina no está preparada para que se haga cargo la sonriente amiga de los criminales de la dictadura. Por más que un jefe de la Gendarmería dirija un mensaje flamígero a sus hombres en una lengua antigua, pese a toda la presión los juicios continúan, cuando un grupo de diputados visita a los detenidos se parte el bloque libertario y se desencadenan los señalamientos acusatorios entre ellos, y si la sobrina de un torturador ocupara la silla presidencial, la reacción general no sería menor que la provocada por el 2x1 cuando gobernaba Macrì. La salida institucional solo sería posible si una gigantesca convulsión social arrastrara a Presidente y Vice, y la Asamblea Legislativa fuera convocada. Pero ni la sociedad está incubando tal conmoción, ni la aceptaría el poder económico, tanto quienes aún defienden a Milei como aquellos que ya le bajaron el pulgar. Nadie quiere ir a Guatepeor. Por ahora, sólo quedó claro que, como dice la canción, la Zarina es alta coimera. No es poco ni es todo.

 

El propio Javier Milei terminó por desmentir a su ex amigo: "Es todo mentira y lo vamos a llevar a la justicia", dijo durante la fugaz caravana que intentó en Lomas de Zamora y que terminó como una película de Alberto Sordi. La comitiva presidencial cubriéndose la cabeza porque además de piedras volaron brócolis y uno de sus integrantes huyó sin casco gracias a un motochorro, como diría Maurizio Macrì, siempre tan preciso. El gobierno y sus voceros magnificaron el tema de las piedras, cuando no hay sector de la oposición que reivindique actos de violencia, que son monopolio del Estado que conducen los hermanos Milei. Solo un marginal con buena prensa porque siempre dice cosas escandalosas, sostuvo que "hay que echarlos". Actúa como si aun condujera la movilización que perdió cuando se cortaron los generosos aportes del gobierno de Cambiemos y, en mucho menor medida, el del Doctor Fernández. A menor representación, mayor agresividad. Es una ley.

 

Era una amenaza redundante, porque Spagnuolo ya estaba bajo investigación judicial y en las horas siguientes los a lateres presidenciales se esmeraron por explicar que se estaba estudiando la forma de hacerlo porque no era simple cómo entrar a la causa. La recuperación del habla presidencial fue posterior a la apertura judicial de uno de los teléfonos de Diego Spagnuolo secuestrados por el fiscal Franco Picardi, en quien delegó la investigación el juez Sebastián Casanello. Por lo que el gobierno supo, no se hallaron allí ninguno de los audios difundidos durante la semana anterior. Y la empresa israelí Cellebrite informó que no había podido abrir los telefonitos de última generación de los hermanos Kovalivker. Es una afirmación dudosa. Hace unos años, el matemático argentino Adrián Paenza entrevistó a uno de los hackers más famosos del mundo. Le preguntó cómo podía blindar su teléfono para que fuera inaccesible. El hacker le respondió con una sonrisa:

 

—Si a usted lo persigue un oso, no necesita correr más rápido que el oso.

 

Paenza lo observó intrigado.

 

—Le basta con correr más rápido que su amigo- completó el hacker.

 

Esto equivale a decir que todo aparato es crackeable, según el interés que haya en lograrlo.

 

Suspiros de alivio oficial y ánimo de contraataque. Pero quién sabe cuántos audios podrán seguir apareciendo, ni si Spagnuolo se presentará ante la Justicia como imputado colaborador.

 

Un íntimo del Presidente, récord de ingresos registrados a su morada y oficinas, sostiene que la hermana presidencial, a quien Milei considera su jefe, en combinación con Lule Menem, están quedándose con la parte del león en la compra de los medicamentos de precios siderales, lo cual fastidia a los laboratorios desplazados. Cuando se empezó a disipar la estupefacción, en el gobierno dijeron que desde hace tres meses Milei no le atiende el teléfono al solterón Spagnuolo. Recuperó la voz para anunciar que caerán todos los que tengan que caer, salvo El Jefe. Según la simpática versión de Spagnuolo, Lule y su primo Martín Menem son negros y sucios debido a sus genes, expresión sólo comparable con la de Sebastián Pareja, para quien los agresores de Milei son "discapacitados". Los Menem extendieron sus brazos y preguntaron dónde debían poner las manos, si una o ambas y en qué orden. A ellos les siguió el actual patriarca, el Hermano Eduardo. El ex Vicepresidente dijo que estaban manoseando el apellido de su familia, por lo que se sentía agraviado. Pero no pueden salir del círculo cerrado. Martín jura la inocencia de Lule, el primo pone las manos en el fuego por Lule, El Hermano Eduardo los defiende a todos y, con ello, a sí mismo. Sólo falta Leonardo Sbaraglia.

 

La misma confusión llevó al Presidente tuitero a repostear un comunicado de la denunciada droguería Suizo Argentina, que da fe de su responsabilidad social empresaria y su código de ética, coherente con su visión del país. Y más, también. Son todos buenos, no hay ningún malo, salvo el kirchnerismo que vaya a saberse cómo se infiltró en la intimidad presidencial para colocar una bomba de tiempo. Uno de los precursores del antikirchnerismo televisivo aportó la gran primicia: un hermano de Spagnuolo fue abogado de Sergio Massa en una causa de hace 12 años. Falta quien cuente que compartió aula en la escuela primaria con Jesica Cirio y gritan bingo. Cada incriminado se defiende a si mismo y a sus consortes de causa.

 

Durante la semana de silencio, la Casa Rosada intentó un acuerdo con Spagnuolo, dando por sentado que lo grabaron sin su consentimiento. Para que lo representara en la causa le ofrecieron los servicios del abogado Santiago Viola, hijo de Claudia Balbín y candidato libertario a ocupar un lugar en la Auditoría General de la Nación.

 

Difícil imaginar alguien menos idóneo que Viola para tratar con Casanello. Durante la presidencia de Maurizio Macrì, Viola, que era un habitué del ministro Germán Garavano y de la familia Mahiques, acusó a Casanello de haberse reunido con Cristina tres veces en Olivos. Esa imputación había provenido de Leandro Báez, hijo del empresario de la construcción investigado. En una nota manuscrita de 19 líneas que Viola le dio a firmar, Báez hijo afirmó que en septiembre de 2015, vio al magistrado “en la quinta de Olivos, cuando estaba esperando para entrevistarse con la entonces Presidenta Doctora Fernández”. Diez días antes se había negado a declarar ante los mismos camaristas a quienes dirigió el producto de su pluma. Viola consiguió luego que Lázaro Báez confirmara esa versión. Dice que lo hace porque "la causa está direccionada hacia mi persona y mis hijos y familia”. Viola lo convenció que le convenía apuntar hacia Cristina.

 

Casanello lo negó una y mil veces. "No conozco la Quinta de Olivos". También desmintió haberse reunido con el ex jefe de Gabinete Eduardo Wado de Pedro en Olivos. “Yo soy juez, no puedo polemizar con un imputado como Báez. Está detenido, está procesado y embargado por sumas millonarias por mí, me extrañaría que hable bien de mí”. Casanello pudo probar que la activación de su teléfono en las antenas correspondientes a RPO ocurrieron porque son las mismas del domicilio de su madre, muy próxima a la quinta. Viola presentó dos testigos: Gabriel Corizzo, empleado de Anses y supuesto militante kirchnerista, y el chofer Marcelo Scozzino, quien dijo que llevó a Corizzo a la residencia presidencial. Ambos dijeron que allí estaba el juez, a quien habían visto en televisión. Pero el fiscal Carlos Stornelli y el juez Luis Rodríguez determinaron que ni Corizzo ni Scozzino ni Casanello estuvieron ese día en la quinta de Olivos. Ambos fueron condenados a tres años de prisión, luego de confesar que habían sido instruidos por Viola y por un fiscal cuya descripción coincide con la de Eduardo Miragaya, que a raíz de eso renunció al Ministerio Público y fue contratado por la Agencia Federal de Inteligencia. Corizzo y Scozzino fueron condenados a tres años, porque pidieron una probation, y así evitaron una condena de hasta 10 años de prisión. El intento por desplazar a Casanello se debía a que el juez se negaba a procesar a Cristina en una de las causas armadas en su contra, porque no encontraba pruebas. En cambio no avanzaron las causas contra Viola y Miragaya.

 

Un amigo común.

 

Una investigación de Infoemba sobre el mundo de la Zarina sostuvo el 18 de mayo del año pasado que Santiago Viola es una visita habitual en la Casa Rosada de Karina Milei y Lule Menem. "Los presentó un amigo en común cuando los hermanos buscaban a un especialista que los ayudara a redactar proyectos de ley. En particular, uno sobre cárceles privadas, tema sobre el cual Viola había profundizado". Su expertise en acosar a CFK terminó por convertirlo en el principal asesor jurídico de la hermana presidencial, quien lo propuso como Secretario Legal y Técnico de la Presidencia. No pudo ser. Por entonces el Presidente confiaba en su primer jefe de gabinete, Nicolás Posse, quien tenía a su propio candidato: Javier Herrera Bravo. Desde entonces, Viola acompañó a la Zarina y a los primos Menem en el armado de LLA provincia por provincia. Los Menem se encargaban de la rosca, Viola de los juzgados electorales. Karina no abandona la idea de colocar a Viola como uno de los integrantes de la Auditoría General de la Nación (AGN), que está semidesierta, por el vencimiento de varios mandatos y la ausencia de mayorías para nombrar a quienes los sucedan. Si bien los primos Menem funcionan como un tándem, Martín es el más próximo al Presidente, y Lule a su hermana.

 

El tándem de los riojanos Menem acumuló poder en el interior, según el elegante Spagnuolo, usando para ello "la pija de Karina". El primero que entabló una relación fue Martín Menem, agradecido por el encomio presidencial a la gestión del Tío Cal-lo, el mejor Presidente de la historia hasta que llegó Milei. El vínculo con el actual presidente de la Cámara de Diputados se afianzó, desde que se le asignó un despacho en el primer piso de la Casa de Gobierno, pero Karina tomó como ladero de confianza a Lule para las negociaciones políticas. Alguien describió la relación entre los primos como “un espejo” del Presidente y su hermana: “Martín es como Milei: el que pone la cara, se presenta como candidato y habla en TV. Lule es Karina, trabaja con otro perfil, pero es indispensable. Funcionan igual, por eso se entienden”, sostuvo el diario oficialista.

 

Una nueva tanda de audios agregó explicaciones al Carnaval, con pistas acerca de las motivaciones de Spagnuolo, que son más gremiales que conspirativas. Dice:

 

- "La conchuda de Karina congeló los salarios de los funcionarios... Y vos decís, che, loco, a los funcionarios no les cierra el blanco. Yo soy soltero, no tengo hijos, 2.800.000 me sobra. Pero si tenés dos hijos, vivís en un country, y los tenés que mandar (a los chicos) a la escuela, y pagar la obra social... No te cierra".

 

- "Yo tengo rango de secretario de Estado. Loco, ¿qué están haciendo? Te pegan ese pijazo. Todos los funcionarios de Sandra se les fueron a la mierda, y yo estoy cobrando dos mangos y no puedo meter la mano y cobrar un mango".

 

- "Es necesario sacar guita de algún lado para que te funcione. Tuvimos que sacar las horas extras... Al que queda, pagale bien. Hay gente que se gasta la guita en el pasaje ida y vuelta al laburo y en la comida".

 

- "Flaco, sos un Menem, partimos de esa base. Te venís a hacer el moralista acá que tenemos que cuidar el mango y morir de hambre. Cómo hacés para chupar esa pija y después no ir y decir tenemos que subir los sueldos. Te pone en una situación como diciendo 'qué te calienta si con la que te estás choreando de guita'. A mí me pone en esa situación".

 

- "Le manotean la caja a todo el mundo, no solamente a mí. Tienen frente de conflicto en todos lados".

 

- “Yo no hago más quilombo. Pero como estaba denunciando todo esto… No puedo. Estaba denunciando que nosotros le íbamos a pedir guita a los que estamos denunciando”.

 

- "Ella maneja todo. Entonces, nosotros dos vendemos torta, y yo voy a manejar el negocio de las tortas. Pero no es que lo manejo compitiendo, sino que obligo. Entonces, voy a vender todas mis tortas, todas estas, y a vos te dejo a la flaquita, te digo 'andá vendele a este que está a dieta tu torta'. O sea, es tremendo”.

 

- "Son desprolijos. Todo eso es Lule. Los está cogiendo a todos con la pija de Karina, no la de él. Aparte, vos lo ves, negro desagradable... ¿Vos viste lo feo que es? (...) Este está dejando todos los dedos marcados. Aparte son seis meses los que llevamos y ya estás haciendo este zafarrancho. Karina era una mina que hacía tortas y hoy maneja todo esto... ¿Cómo hacés".

 

Lo siento amiga, hoy no.

 

Milei volvió sobre el tema en el Encuentro del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp). Por primera vez lo presidía una mujer, Bettina Guardia, ex secretaria de Carlos Corach hace treinta años, esposa del petróleo Alejandro Bulgheroni e íntima amiga de Karina Milei desde el final de la campaña en 2023. La acompañó al encuentro del grupo ultraderechista español Vox y se sentaron juntas en los almuerzos anteriores de Cicyp.

 

Pero cuando su amiga llegó a la cumbre empresarial a la que nunca accedió una mujer, la Zarina no asistió. El clima del encuentro fue muy distinto al del año anterior, carente de efusividad y con pocos aplausos. Milei tampoco estuvo en el escenario mientras hablaba la amiga Bettina. Recién ingresó cuando se dispuso la escenografía presidencial: aire acondicionado al máximo y luces al mínimo. Dijo allí que "la opereta de esta semana", era una más en "la larga lista de artilugios de la casta y, tal como todas las anteriores, una nueva mentira", dirigida a "frenar el proceso de cambio que el país está atravesando".

 

Terminó su anodino discurso y se fue. Todos habían comido una discreta copa de mariscos, pero debieron esperar casi una hora hasta el plato principal, cuando se fue el Presidente. No sabemos si llegó a probar el postre que siempre exige: pasta frola de membrillo y jugo de naranja, muy apropiado para estreñidos. Ningún medio, siempre tan interesados en los chimentos, dijo una palabra de todo esto, que conocemos por la generosidad de un colega que no pudo publicarlo en ninguno de los medios en los que trabaja.

 

De Johnson a Perón.

 

El diario La Nación cada día se manifiesta más crítico del gobierno nacional, en coincidencia con los grupos económicos locales que encabezan Techint, Arcor y Clarín. Su señal de noticias por cable, con otro financiamiento, es el sexto perro fiel de Milei. O el quinto, según se vea. Esta semana, el diario publicó una entrevista con el premio Nobel de Economía en 2024, Simon Johnson, que estudia los efectos de las instituciones sobre el desarrollo de los países. En una referencia explícita a la Argentina, Johnson sentenció que "abolir el Estado no funciona porque el Estado estará ahí, y la pregunta es qué tipo de Estado, quién lo controla, cuáles son sus prioridades y cómo está organizado. Los gobiernos pueden ser opresivos, pueden tener demasiada burocracia y pueden ser corruptos, y estos son problemas que deben solucionarse, pero simplemente decir que no debería haber gobierno no suele ser el camino a seguir". Añadió que "si no hay Estado, y el Estado es muy débil, entonces lo que sucede es que algunos individuos poderosos, digamos élites privadas, emergen y se encargan de manejar las cosas en su propio interés, y eso no necesariamente es un mejor resultado".

 

Hace ocho décadas y a poco de asumir la presidencia, Perón dijo algo asombrosamente parecido."Debemos pensar en la necesidad de organizar nuestra riqueza que hasta el presente ha ido a parar a manos de cuatro monopolios, mientras los argentinos no han podido disfrutar de un mínimo de esa riqueza… ¿Y quién va a organizar ahora nuestra riqueza? ¿Los monopolios? Se habla de economía dirigida y yo pregunto: ¿dónde existe la economía libre? Cuando no la dirige el Estado, la dirigen los monopolios, con la diferencia de que el Estado puede repartir los beneficios de la riqueza… mientras los monopolios las manejan para ir engrosando los inmensos capitales de sus casas matrices. Cuando no regula el Estado, que defiende el bien público y el interés general, lo hacen los monopolios que sólo buscan el lucro privado", dijo al presentar ante el Congreso el Primer Plan Quinquenal.

 

Las primeras pruebas.

 

Las sucesivas apariciones de los Menem, de los Milei, de Franco, de Pareja y de Ritondo no han alcanzado para compensar la merma en los índices de aprobación del gobierno, registrados en todo tipo de mediciones, cualquiera sea la metodología empleada. Si a eso se suma el desconcierto de los pajarones del aplausómetro, esa sucesión se parece al casting de las actrices que fueron descartadas para la serie En el barro. Aún así, muestran con orgullo esas imágenes y prometen superarse la próxima vez.

 

La primera prueba se conocerá hoy, cuando el pueblo de la provincia de Corrientes elija a su próximo gobernador. El saliente, Gustavo Valdez, no tiene una tercera reelección y escogió para representarlo a su hermano Juan Pablo, intendente de Ituzaingó. Enfrentará al intendente peronista de Paso de los Libres, Tincho Ascúa, cuyo lanzamiento fue el último acto al que pudo asistir CFK antes de que la apresaran. Un desprendimiento radical irá tras el ex gobernador entre 2001 y 2005, Horacio Colombi, y los libertarios presentarán como candidato al referente designado por Karina y los Menem, Lisandro Almirón. El clima de la calle no es favorable al oficialismo. Karina y Martín Menem debieron ser evacuados de urgencia, porque abundaban los insultos y faltaban militantes que los defendieran. Los manifestantes no tenían identificación partidaria sino banderas moradas que decían Karina alta coimera.

 

El domingo siguiente, 7 de septiembre, será la prueba de fuego, porque los libertarios, que deglutieron al amarillo PROcaz, enfrentarán al emparchado peronismo, donde ni el futurismo del gobernador Kicillof ni el kirchnerismo han suspendido las hostilidades ante el temible enemigo común. El carlibianquismo se ha desentendido de la suerte de Cristina, privada de su libertad, y el kirchnerismo no puede ocultar su indignación. Kicillof cuestiona a Milei en cada acto, pero guarda silencio acerca del poder económico que lo sostiene. Milei cree que perderán por poco en estos comicios provinciales, pero que arrasarán en los nacionales del 26 de octubre. No hay forma de saberlo, pero cualquiera sea el resultado, la carnicería se reanudará después del escrutinio.

 

El palo verde.

 

El dirigente de la colectividad judía Jorge Elbaum denunció que Milei no declaró como debía el millón de dólares que le entregó como premio la organización Génesis, en el Museo de la Tolerancia de Jerusalén. El premio también incluyó un shofar de vidrio, que sí fue declarado. El shofar es el cuerno de cordero con el que los primitivos israelitas llamaron la atención de Jehová y que hoy se utiliza para convocar al rezo. Elbaum publicó la historia en el portal La letra Ñ. "El cuerno fue incorporado en el Registro de Obsequios a Funcionarios Públicos", pero el millón de dólares no se inscribió, afirma Elbaum. El plazo para cumplir con la normativa respecto al destino de las dádivas recibidas, por razones de cortesía diplomática, venció la primera semana de julio de 2025. Hasta esa fecha, sólo se registró ante la Oficina Anticorrupción la recepción de un cuerno de vidrio “Premio Génesis 2025” y una medalla. Del millón de dólares, ni noticias, añade.

 

Eso no es todo. Según la Casa Rosada el millón de dólares fue donado a la asociación Amigos Americanos de los Acuerdos de Isaac (AFOIA), una organización creada en Nueva York por la propia Genesis Prize Foundation, días antes de la entrega del premio a Milei. "Nunca la puerta giratoria fue más rústica y explícita", dice Elbaum. "La Ruta del Dinero muestra que Génesis entrega el premio y Milei no lo ingresa al Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). Pero tiempo después el liberticida lo dona al mismo que se lo entregó, con el probable destino de convertirse en una reserva monetaria para el día que el actual mandatario deje su cargo".

 

Ni siquiera esta obvia corruptela es lo más grave. Además de llevarse el shofar y el palo verde, Milei firmó con Netanyahu un Memorándum secreto "en Defensa de la Libertad y la Democracia, Contra el Terrorismo y el Antisemitismo". Según publicó en Israel el embajador argentino, Axel Wahnish, implica "una cooperación sin precedentes en contra del terrorismo, investigaciones en cibercrimen [al tiempo que] establece carriles aduaneros (fast-track); lanzamientos satelitales conjuntos y centros de tecnología hídrica en el río Paraná". Esta asociación con un primer ministro denunciado como genocida y criminal de guerra es un insulto a las víctimas del terrorismo de Estado que contó con la complicidad del gobierno israelí de entonces y un abandono de las posiciones tradicionales de la diplomacia argentina, librando a su suerte a millones de personas sometidas a una explícita limpieza étnica.

 

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