Domingo 14 de agosto 2022

Creadores de estilo

Redacción 25/06/2022 - 00.08.hs

Rubén Giavedoni y Miguel Angel Holstein llevan casi medio siglo juntos, como amigos y socios, al frente de "Creaciones Los Dos", un negocio de indumentaria que es testigo de buena parte de la historia de la ciudad y la provincia.

 

En el inicio de la charla aparecen los distintos nombres de negocios, algunos que se extinguieron con el tiempo y otros que siguen vigentes. Son como flashes de la historia comercial santarroseña en la que los nombres propios son clave para conformar una identidad y eso es lo que pueden exhibir orgullosos Miguel Angel Holstein (72) y Rubén Giavedoni (78), que hoy siguen entre camisas, camperas, pantalones y otras prendas que cuelgan de percheros o se apilan en los estantes de madera. Es casi medio siglo de vida, como el que cumplirá el año próximo 'Creaciones Los Dos', un clásico que siempre viste de punta en blanco,

 

"Nosotros nos conocimos porque trabajábamos juntos en Danlow Sport, el negocio de José Pastor que estaba en la calle Pellegrini. Yo comencé ahí como cadete cuando tenía 12 años, claramente eran otros tiempos. Primero entramos en Casa Atlas; cuando los socios Pastor y Ligaluppi se separan cada uno pone un negocio por su lado y ahí surge Danlow Sport. Yo empecé como cadete y después fui haciendo toda la carrera de vendedor en el negocio", cuenta Miguel Angel sobre el nacimiento de esa amistad que trasciende las épocas y las modas.

 

"Nos fuimos haciendo amigos y cada uno aprendiendo los secretos de vender y todo lo que tiene que ver con lo comercial así que después de unas charlas nos decidimos a poner en marcha nuestro negocio. El 1 de octubre de 1973 abrimos Creaciones Los Dos, al lado del kiosco Pampa, y ahí estuvimos hasta el '85 cuando pudimos comprar esta propiedad y nos mudamos definitivamente hasta hoy", detalla Giavedoni desde el local que funciona en la avenida San Martín 360, en pleno centro capitalino.

 

"Me acuerdo de que en ese momento nos decían que la avenida iba a explotar comercialmente para este lado y así fue, es impresionante la cantidad de locales que hay desde la plaza y hasta el Centro Cívico, nosotros siempre nos hemos mantenido acá y más allá de que las pasamos todas, seguimos con el mismo entusiasmo", coinciden los socios.

 

Creaciones Los Dos se dedica a indumentaria masculina, pero cuando comenzaron también ofrecían ropa de mujer y el gran fuerte de venta durante muchos años fueron los trajes, hoy mucho menos vigentes de la mano de los cambios que impone la moda.

 

"Vendíamos pantalones de damas y otras cosas, pero después la indumentaria femenina se fue diversificando tanto, creció tanto la oferta, que dejamos de ofrecerla y nos dedicamos solo a lo masculino. Los trajes se vendían muchísimo, hoy ya no existe esa demanda, por ejemplo lo que eran las fiestas de egresados que estaban establecidas como un evento muy tradicional y la gente buscaba mucho los trajes, no solo de Santa Rosa sino de distintas localidades del interior. Hoy gran parte de la clientela sigue siendo de los pueblos, de la gente que en la semana viene a un turno médico y salen de compras o bien quienes los fines de semana vienen a pasear al teatro, al Casino, a los restaurantes. Siempre hay movimiento afortunadamente aunque hemos pasado épocas complicadas también", reconoce Miguel.

 

Y en ese punto ambos coinciden en lo difícil que fue, por inesperada y por extensa, la pandemia del coronavirus. Pero también los distintos gobiernos y problemas económicos que son una constante en el país.

 

"La pandemia realmente nos hizo pasar una situación difícil, estuvimos dos meses cerrados y si las puertas de un negocio están cerradas, no genera nada, al contrario. Era desolador el panorama en la ciudad, pero a todos les sucedió lo mismo y por suerte nosotros pudimos aguantar", resalta Miguel. Y Rubén enseguida aporta: "Y no hay que olvidarse que un ratito antes de la pandemia hubo un señor en la Rosada... Con (Mauricio) Macri la cosa fue durísima, nos empezamos a caer porque no había ventas, la ropa aumentaba muchísimo, se cerraban negocios de manera permanente. Fueron cuatro años difíciles de sobrellevar".

 

Clientela.

 

La charla con los amigos comerciantes abarca distintas cuestiones y la apertura de la puerta del local con la entrada de clientes recuerda la mañana bajo cero de la ciudad. Pero allí adentro la calidez nunca se pierde, por eso Rubén charla, muestra alternativas, aconseja y sonríe con una mujer que entró para hacer el cambio de un sweater.

 

"Para el Día del Padre se vendió mucho. Nos pasó que varios clientes nos decían 'y... hace tres años que no compro una pilcha', entonces ese movimiento se nota cuando se produce. Hoy la cosa no está fácil para nadie, por eso nosotros tratamos de ofrecer buenas marcas y a buen precio", apunta Miguel sobre la variedad en distintas prendas que posee el local.

 

"El año próximo vamos a cumplir 50 años con el negocio y hoy nos pasa que vienen los nietos de quienes nos compraban cuando abrimos, eso te da una gran satisfacción porque es una muestra de confianza de la gente. El de la ropa es un mercado muy cambiante, que genera ofertas de manera constante, entonces hay que saber mantener ciertas cosas extras que generan que el cliente siga eligiendo venir", destaca Rubén.

 

Tanto Rubén como Miguel coinciden en que los años de trabajo acumulado son muchos, el momento del retiro se acerca pero, al mismo tiempo, las ganas y el empuje siguen intactos.

 

"Por suerte hemos podido hacer nuestras vidas y cada familia tiene su historia propia vinculada al negocio, por supuesto que a veces uno se plantea las ganas de hacer otras cosas y no depender del comercio, pero también es un aliciente cada día poder venir y abrir las puertas. Tener ese incentivo diario de trabajar y estar a gusto, así que seguiremos mientras el cuerpo nos aguante", coinciden.

 

Medio siglo.

 

El estante de madera perfectamente construido es un orgullo para los socios. En cada cubículo se acumulan las camisas y otras prendas que esperan por esos clientes que ya conocen de tradición, buena atención y calidad.

 

"No hay un estante como éste en ningún negocio de la ciudad, lo hizo un carpintero que es excelente y eso forma parte de nuestra identidad. Cuando nos mudamos y abrimos acá buscamos darle esa impronta y cada detalle es importante, para sentirnos cómodos nosotros y por supuesto para quienes vienen a comprar". Es medio siglo de trayectoria, 50 años de una vida comercial que supo sobreponerse a todo y seguir vigente. Y las sonrisas de ambos son el mejor ejemplo de que hoy, Creaciones Los Dos, continúa gracias a que creó su estilo y lo mantuvo. Y esa es su mejor carta de presentación.

 

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