"Desarrollar un nuevo modelo"

Redacción 23/11/2021 - 08.57.hs

Cansados de soportar "una larga angustia provocada por la permanente reducción de cargos docentes, un plan sistemático de no permitir el ingreso de alumnos y la complicidad de UTELPa, que hace mucho tiempo dejó de representarnos", más de cien trabajadores conformaron el Sindicato Docente de Escuelas Hogares y Rurales de La Pampa. La nueva entidad solicitó inscripción en el registro del Ministerio de Trabajo de la Nación y ya inició un expediente para tramitar su Personería Gremial.

 

Tras obtener la Inscripción Gremial y en sintonía con la problemática que le dio origen, durante la primera semana de noviembre desde el nuevo sindicato enviaron sendas cartas documento al Ministerio de Educación y a la conducción de UTELPa. "El ministro Pablo Maccione dijo que funcionaba una mesa de diálogo para generar un nuevo proyecto de Escuela Hogar. Le pedimos que nos convocara porque creíamos conveniente participar y observar qué estaban evaluando y quiénes. Mediante una nota respondió que hasta no contar con Personería Gremial no nos recibirá".

 

En cuanto a UTELPa, "le pedimos que se abstenga de firmar acuerdos en nombre de las escuelas hogares y rurales porque hace tiempo no nos sentimos representados, como lo prueba el hecho de que la inmensa mayoría de nuestros docentes se ha desafiliado y apoya la conformación del nuevo sindicato, que ya cuenta con más de cien afiliados", explicó Bruno Paoli, secretario general y maestro con larga trayectoria en las escuelas hogares, quien actualmente se desempeña en Gobernador Duval.

 

"Un nuevo modelo".

 

La problemática no es nueva ni desconocida. Desde hace años, las escuelas hogares observan con angustia y preocupación la implementación de una política velada (al menos, no anunciada públicamente) de erradicar sus establecimientos en el territorio pampeano, mediante un sistemático recorte de docentes y alumnos.

 

"Los referentes de cada escuela hogar nos veníamos reuniendo desde hace tiempo para evaluar esta situación. La gota que colmó el vaso y aceleró este proceso fue el cierre de la escuela de Colonia San José", recordó Paoli. Y alertó: "lo peor que puede pasar es que implementen el ajuste presupuestario en el interior y afectando a los sectores más vulnerables".

 

En principio, estos docentes evaluaban "conformar una simple asociación civil, pero ante la imposibilidad de proyectar, reclamar ni firmar acuerdos con sustento legal, resolvimos integrar un sindicato". El mes pasado convocaron a una asamblea constitutiva, votaron por unanimidad la creación del sindicato y designaron su primera comisión directiva.

 

Entre sus principios y objetivos principales, el gremio pretende "preservar la modalidad hogar defendiendo la labor que desarrollan los docentes en diferentes áreas de conocimiento; garantizar el libre acceso y permanencia del alumnado en cualquier escuela hogar de La Pampa mediante acuerdos; presentar ideas y propuestas, como un nuevo proyecto modelo de escuela hogar para nuestra provincia, y gestionar los recursos necesarios para el adecuado funcionamiento de la modalidad, teniendo en cuenta la ruralidad y su contexto".

 

Además, el nuevo sindicato promueve "la creación de una Coordinación específica de la modalidad Hogar", destinada a "mediar ante conflictos que dañen la imagen institucional de la escuela, protegiéndola de intromisiones ajenas que no fueran acordadas ni tengan relación institucional".

 

"Una lectura errónea".

 

"Hace falta una decisión política para evaluar el futuro de las escuelas hogares, que dan respuesta a problemáticas serias y deben ser reconocidas con la importancia y los recursos que merecen". En diálogo con LA ARENA, Paoli advirtió que "hay una lectura errónea del gobierno y una práctica incoherente. Por un lado promueve un impulso productivo y económico para los pueblos y pretende generar más oportunidades de empleo y desarrollo; por otro, reducen cargos de distintas áreas del conocimiento en escuelas primarias de localidades muy pequeñas. ¿Qué posibilidad de proyectarse tendrán los niños y adolescentes, si carecen de una formación adecuada?" se preguntó.

 

Esta "mirada errada" responde a una "posición anacrónica y conservadora, según la cual nuestros alumnos están internados, sin derechos y privados de libertad". Por eso, desde el sindicato consideran que "debemos revisar normativas y sentarnos a repensar el proyecto de escuela hogar revalorizando sus áreas de conocimiento, porque están estratégicamente ubicadas" en el territorio.

 

"Nosotros soñamos con generar un nuevo modelo de escuela hogar, que garantice los derechos de niños y adolescentes, y sirva de ejemplo a otras modalidades", agregó.

 

El sindicato defiende "una modalidad que incluya al ámbito rural y las localidades con menos de 3 mil habitantes, más allá de que resulten escuelas hogares, de personal único, doble jornada o comunes".

 

Problemáticas.

 

Paoli recordó que "si bien La Pampa es un territorio extenso y con zonas diversas, nos unen problemáticas comunes", y rechazó "esa perspectiva proveniente de las ciudades y que no se condice para nada con la realidad de pueblos pequeños y parajes".

 

Entre esas incoherencias, incluyó "normativas y disposiciones que carecen de sentido, pero debemos trabajar igualmente" y alertó que el Estado se vanagloria de visualizar a niños y adolescentes como sujetos de derecho "pero se desentiende y los abandona a su suerte en el interior profundo. ¿Qué menor podrá denunciar por sí mismo, como sujeto de derecho, a su propio entorno familiar, sin un Estado presente?".

 

Recordó que "es habitual que niños y adolescentes se animen a denunciar sus problemas en la escuela, donde los equipos técnicos tienen la oportunidad de abordar esa problemática". Sin ese espacio ni otro organismo adonde recurrir, "ese sujeto de derecho queda desprotegido, y entonces tenemos una teoría muy linda, moderna y adecuada al derecho internacional, pero que en la práctica está cada vez más lejos de cumplirse".

 

Quedan 23 escuelas hogares.

 

En La Pampa llegaron a funcionar más de 35 escuelas hogares. Actualmente, quedan 23, ubicadas en Jagüel del Monte (Escuela Nº 19), Arbol Solo (Nº 48), Loventuel (Nº 56), Utracán (Nº 73), Abramo (Nº 86), El Tala (Nº 107), Santa Rosa (Nº 114), Anchorena (Nº 117), Colonia Chapalcó (Nº 125), Algarrobo del Aguila (Nº 129), Rucanelo (Nº 140), Anzoátegui (Nº 186), Santa Isabel (Nº 99), Puelén (Nº 157), Quehué (Nº 32), Ojeda (Nº 50), Sarah (Nº 77), Conhelo (Nº 79), La Humada (Nº 88), Gobernador Duval (Nº 98), La Reforma (Nº 119), Cuchillo Co (Nº 175) y Chacharramendi (Nº 173).

 

"El Estado no permite el libre acceso a las escuelas hogares. Cuando los padres solicitan la matriculación, no les permiten inscribir a sus hijos con el argumento de que se requiere una evaluación adicional de los ministerios de Salud y Desarrollo Social. Es muy difícil poner a de acuerdo a tres ministerios, y más cuando dos prefieren lavarse las manos porque no es su ámbito".

 

Para Paoli es un caso flagrante de discriminación "porque es un requisito que no le imponen a las escuelas comunes y tampoco a los establecimientos de inclusión". Y consideró que "debemos hacer una escuela hogar con acuerdos, donde niños y adolescentes también opinen". Agregó que estos establecimientos "cumplen un rol muy importante y cuentan con mucha experiencia, al igual que las escuelas de personal único ubicadas en parajes alejados y con matrícula mínima".

 

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