Miércoles 22 de mayo 2024

Despertar de conciencias

Redacción 17/04/2024 - 00.21.hs

Señor Director:

 

Entiendo que los tiempos que vivimos nos llevan a reflexionar, la administración de las organizaciones del Estado transitan, una vez más, por los atropellos de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Despidos, con métodos que no se ajustan a los requisitos legales, constitucionales, generación de temor que alimenta un creciente individualismo que recuerda el “No te metás”, degradación de los servicios indispensables con propósitos de inocultable negociación, para dejar en manos privadas las prestaciones de salud, educación y la consecuente vulneración de derechos del trabajador.

 

Encuentran estas acciones por parte del gobierno nacional, una sociedad que observa su propio deterioro, sin encontrar rumbo; que demuestre un conjunto organizado con firmes liderazgos y disposición a la lucha por tender a revertir una tendencia que no solo daña instituciones, también deja sin trabajo a un pueblo, comprometido con dichas instituciones, a las cuales se puede recurrir para encontrar apoyo y sustento. Sustento legal y organizativo que respalden sus señales.

 

Mirar hacia el interior del compromiso de cada trabajador y cada trabajadora, mirar hacia el propio entorno del medio en que nos desenvolvemos, valorar las consecuencias que padecemos y sentirnos en un mismo escenario a revertir, creo que nos conduciría a dar espacio a la responsabilidad y la fuerza necesaria que eleve nuestra dignidad.

 

Detrás de cada invierno asoma una nueva primavera que deje clara evidencia de un trayecto de transformación en nuestro ser ciudadano, luego de atravesar el intenso camino de dejar atrás egoísmos, arrogancia, individualismo y apatía, cuando vemos acrecentarse los intentos de violentar una cultura de trabajo y solidaridad.

 

La consigna de “un pueblo unido jamás será vencido” contiene el factor tiempo que intercede para dar cuenta de la emergencia, exigencia de unidad, urgencia de no darse por vencido. Cada pérdida de trabajo, cada pérdida de derecho es suficiente motivo y razón para manifestarse ante un presente que así lo exige.

 

Lic. José Antonio Acevedo

 

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