Sabado 04 de febrero 2023

Gran malestar vecinal por la inseguridad

Redacción 15/11/2022 - 10.46.hs

Con caras de enojo y angustia, vecinos y vecinas del barrio Obreros de la Construcción se reunieron en el Salón de Usos Múltiples con autoridades de Niñez y Adolescencia y la Policía para reclamar mayor seguridad y una “respuesta urgente”. El hecho que rebalsó la calma fue el violento y preocupante episodio que ocurrió hace dos semanas cuando la mamá de un chico de 13 años denunció que su hijo fue abusado y maltratado físicamente por otros menores de 15, 16 y 17 años, mientras grabaron un video.

 

Ayer cerca de las 17, más de 30 personas se encontraron en el SUM del barrio Obreros de la Construcción para expresar su preocupación sobre la violencia, por parte de adolescentes, que están atravesando los vecinos y vecinas. Conformaron una ronda y manifestaron cuáles son las situaciones que requieren de urgente solución. A la reunión asistieron el director general de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia, Rodrigo Lofvall; el subdirector de Niñez, Adolescencia y Familia, Santiago Ferranty; el jefe de la Unidad Regional I, Juan Mendiz; el comisario de la Seccional Segunda, Martín Cortez, y la referente del Programa Inaun Jimena Funes.

 

Sin dudas que el motivo del encuentro se organizó luego de que se diera a conocer, hace una semana, que tres chicos de 15, 16 y 17 años habrían abusado y maltratado a un niño de tan solo 13 años. Según la familia de la víctima, la Policía no le quiso tomar la denuncia porque eran menores, lo que generó un malestar generalizado en el barrio, que llevó a discusiones con los familiares de los acusados en el Centro de Salud del barrio.

 

Mencionaron que si bien hay una restricción de acercamiento, es solo para los padres y madres, pero que los agresores continúan burlándose no solo de la víctima, sino de todos los vecinos y vecinas que cruzan en las calles. “Cuando la familia hizo la denuncia, el subcomisario Ayala lo tomó como una travesura”, se quejó una vecina y sostuvieron que “pasan por adelante nuestro y se burlan”.

 

“No fue una broma”.

 

La semana pasada este diario publicó el lamentable hecho que sucedió en el barrio norteño, donde con anterioridad desde esta Redacción se consultó con fuentes policiales sobre lo que había sucedido. Respondieron que no se abordó como un caso de abuso sexual porque fue considerado "una conducta abusiva, en cuanto a maltratar a su par" y plantearon que "se trataba de una broma pesada que se fue de las manos".

 

Ayer la mamá del menor fue consultada por LA ARENA sobre si deseaba decir unas palabras al respecto y muy angustiada afirmó: “Quiero aclarar que esto no fue una broma como salió en el diario” y se preguntó “¿cuál puede ser la solución de todo esto?”.

 

“Queremos respuestas”.

 

Durante el encuentro, cada persona manifestó su preocupación por la denuncia de abuso e hicieron hincapié en que son siempre los mismos chicos los que delinquen y molestan en el barrio, además de que a pesar del caso “siguen siempre juntándose en la misma esquina”. Y en ese punto aseguraron que “en 2016 cuando vinimos no había problemas, pero ahora los chicos crecieron y ya no se puede caminar por la noche. Cultura viene trabajando con talleres para sacar a los chicos de esa situación, pero nada funcionó. Tenemos que salir del SUM con la Policía”.

 

“No queremos más reuniones, queremos una respuesta urgente”, vociferó otra mujer, mientras que algunos de ellos se preguntaban por qué no estaban presos en el Instituto Provincial de Educación y Socialización de Adolescentes (Ipesa). La tía de la víctima acongojada contó la difícil situación por la que está atravesando su sobrino, que convive con ella, y se preguntó: “¿Dónde carajo está Niñez?”.

 

Ante ello, el director de Niñez, Rodrigo Lofvall, tomó la palabra para explicar que “en algunas cuestiones tiene que dar respuesta Seguridad, otras Justicia y otras Niñez” y agregó: “Ustedes dicen que nadie hace nada, pero las respuestas que ustedes esperan no van a suceder. Están hablando de que los padres vayan presos, pero no hay ninguna ley de que los padres vayan presos por algo que hizo su hijo. También escuché que mencionaron el Ipesa, pero para ello los mayores de 16 años tienen que haber cometido un delito, que haya sido grave”.

 

“¿Y esto no es grave?”, le gritaron los y las vecinas, mientras que la tía le aclaró: “Mi sobrino tiene 13 años y le cagaron la vida”. Lofvall agregó: “No estoy diciendo que no es grave. El adolescente es no punible, por más que la Justicia o Niñez quiera meterlos presos, no puede”.

 

Intervención.

 

Por otra parte, Lofvall manifestó que “los organismos de Niñez en todas estas situaciones intervienen desde hace mucho tiempo, antes de este hecho. Con uno de ellos (de los agresores) estamos trabajando desde hace dos años. Estamos trabajando con el pibe y la familia para intentar revertir la situación”.

 

“¿Qué no se puede? Si nadie hace nada, lo voy a hacer yo”, dijo un hombre que se levantó para increparlo por sus dichos. Ante ello, Lofvall sostuvo: “Si les dijera que estamos haciendo todo para que los chicos queden presos, les estaría mintiendo porque no lo permite la ley”.

 

En esa línea, Ferranty señaló que “se está articulando con diferentes organismos, como Inaun, con Salud; para que tengan un espacio psicológico y desde Niñez, de provincia y municipal, nos acercamos a la familia y los entrevistamos de forma individual. Nosotros también estamos movilizados”.

 

Mendiz explicó que se dispuso una restricción de acercamiento de los padres y madres de los menores acusados, pero ninguno de los y las vecinas se quedó conforme con la medida porque según ellos “la Policía no pasa nunca por el barrio” para controlar que se cumpla.

 

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