Los Reyes Magos llevaron su alegría al barrio Congreso
Cada comienzo de año trae consigo una de las fechas más esperadas por los más chicos: el Día de Reyes. Más allá de los regalos y los zapatos junto al árbol, la celebración tiene un origen milenario que atraviesa culturas, religiones y generaciones. Cada 6 de enero, los reyes traen regalos a los más pequeños y pequeñas, quienes previamente dejaron pasto y agua para los animales.
La celebración tradicional generó que las distintas instituciones de la ciudad organicen la visita de los Reyes Magos para que ningún niño o niña se quede sin su regalo o golosinas. Es así que ayer por la tarde llegaron al barrio Congreso gracias a la organización de la Comisión Vecinal de la zona.
Un centenar de niños y niñas recibieron sus golosinas y se tomaron fotografías y videos con los reyes y los caballos que acompañaron a los señores. Las sonrisas, los aplausos y las corridas no faltaron en la tarde estival.
Tradición.
En diálogo con LA ARENA, el presidente de la Comisión Vecinal, Gastón Berot contó que organizan la movida desde hace tres años junto a la agrupación El Indio. “El objetivo es compartir un día en familia y también habrá una cantante”, explicó. La agrupación ofrece sus caballos -muy mansos- para la recorrida por el barrio, la llegada al espacio verde y la posterior fotografías con los niños y niñas.
Las golosinas que entregaron “fueron recolectadas con la colaboración de algunos comercios del barrio e instituciones. La municipalidad también nos colabora todos los años”. Ya se convirtió en una tradición para el barrio y Berot recordó que la primera edición “fue muy emotiva para los adultos porque hacía muchos años que no se hacía. Ello permitió para revivir esa parte de la infancia que fue muy linda”.
Es importante mencionar que el espacio verde del barrio fue donado por el historiador Hugo Chumbita y hoy la Comisión Directiva planea construir un salón de usos múltiples o, en primera instancia, un playón para que las familias puedan realizar actividades al aire libre. “Ahora estamos colocando los pisos y el revestimiento de los baños del salón de la Comisión para en marzo comenzar los talleres municipales de mosaiquismo, guitarra y peluquería”, expresó. Entre los pedidos a la comuna, mencionó la necesidad de repavimentar las calles y la renovación de los caños de las cloacas.
Los tres reyes…
Cuenta la tradición que hace muchos años existían tres reyes muy sabios que podían leer los mensajes del cielo y de las estrellas. Por ese don especial se los llamó “magos”. Cada uno provenía de un lugar distinto del mundo: Melchor era europeo, de barba blanca; Gaspar venía de Asia, de cabello castaño; y Baltasar, de tez oscura, era originario de África.
Si bien no se conocían entre sí, compartían la misma costumbre: pasar las noches observando el cielo. Fue así como una estrella fugaz, más brillante que todas las demás, captó su atención. Esa estrella tenía algo distinto y los impulsó a seguirla, cada uno montado en su camello, hacia el horizonte.
Durante el viaje, los tres reyes se encontraron en el camino y comprendieron que esa estrella anunciaba un hecho extraordinario: el nacimiento de un nuevo rey, el Rey de Reyes. Unidos por ese mensaje, continuaron juntos hasta llegar a Belén.
La estrella se detuvo sobre el lugar donde María y José cuidaban al niño Jesús. Según la tradición cristiana, los Reyes Magos fueron los primeros —más allá de sus padres— en comprender la importancia del nacimiento y el rol que ese niño tendría en la historia.
Para honrar al recién nacido, Melchor, Gaspar y Baltasar llevaron regalos muy valiosos para la época. Melchor ofreció oro, símbolo de la realeza; Gaspar llevó incienso, asociado a lo divino; y Baltasar entregó mirra, un perfume usado en rituales sagrados.
Con cuidado de no despertar al niño, dejaron los obsequios a los pies del pesebre. Por ese gesto, la tradición cuenta que fueron bendecidos con la vida eterna y con el don de llevar regalos a todos los niños del mundo en una sola noche, cada madrugada del 6 de enero.
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