“Más regresivo que Videla”, advirtió Gil Domínguez
El abogado habló del proyecto de baja de imputabilidad que impulsa el gobierno nacional, y aseguró que “tiene que haber un norte que siempre el interés superior del niño, niña o adolescente, aún conflicto con la ley penal”.
El abogado constitucionalista pampeano, Andrés Gil Domínguez, dijo que “tenemos que recordar que el régimen penal juvenil que rige en la República Argentina fue sancionado por Jorge Rafael Videla en la última dictadura militar. Dentro de ese régimen se estableció una edad de responsabilidad penal a partir de los 14 años, que fue cambiado a 16 años cuando volvió a la democracia”.
Por lo cual, indicó que “es una deuda de la democracia, tener un penal juvenil acorde a la Constitución y a los tratados sobre derechos humanos que tienen jerarquía constitucional, cosa que le ha dicho al Estado argentino la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sobre derechos del niño, y la Corte Suprema de Justicia, en el caso de García Méndez, hace muchos años instó al Poder Legislativo a que sancionase un régimen penal juvenil acorde a la normativa. Uno de los temas de ese régimen penal juvenil es la edad de responsabilidad penal”.
“En el proyecto que se quiere tratar, la idea es volver a la impronta de la dictadura militar. No hay razones empíricas, constitucionales, ni convencionales que lo justifiquen. Si uno revisa las estadísticas, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, los delitos que cometen personas que tienen menos de 16 años, están entre el 1,5 y el 2,55, y el 80 y pico por ciento de esos delitos son delitos contra la propiedad. No hay una necesidad acuciante para bajar la edad de responsabilidad penal”, agregó en La Voz.
Regresivo.
Además, Gil Domínguez aseguró que “el Comité sobre Derechos del Niño, que interpreta y aplica la Convención sobre Derechos del Niño, que tiene jerarquía constitucional, le ha dicho al Estado argentino que sería regresivo y violaría la Convención sobre Derechos del Niño si se baja la edad de responsabilidad penal. Es más, el Comité sobre Derechos del Niño, en forma general, les ha pedido a los Estados Partes que suban las edades. En aquellos Estados que tienen 12 años, les ha pedido que suban a 14 o 16 años”.
“Hace falta un régimen penal juvenil, porque se está aplicando el régimen penal juvenil que inventó Jorge Rafael Videla. Ahora, con una lógica que responda a la Constitución y a los Tratados sobre Derechos Humanos”, enfatizó el constitucionalista.
“Fundamentalmente lo que vos necesitás es un nuevo régimen penal juvenil que se aplique a personas entre 16 y 18 años con características que respondan a los derechos de los adolescentes en cuanto a sus garantías y en cuanto al juzgamiento de los mismos”, indicó.
Vacío enorme.
En esa línea, señaló que “en esta discusión, en donde se quiere bajar a 14 años la edad de responsabilidad penal, queda un vacío enorme. ¿Qué pasa con los niños y niñas adolescentes hasta 14 años que entran en conflicto con la ley penal? Ahí no hay ningún tipo de discusión. Parecería que se aplicaría a la Ley de Protección Integral de Niños y Niñas Adolescentes”.
“El proyecto es 13 años, pero supuestamente el consenso para que salga es 14 años. Supuestamente eso fue en comisión, supuestamente como para acordar con algunos sectores. Si se sanciona en 13 sería algo más regresivo de lo que estableció Jorge Rafael Videla durante la dictadura. ¿Qué pasa con el segmento anterior a los 13 años? No hay ningún tipo de respuesta”, explicó.
Y acotó que “en este proyecto se establece que los adolescentes que cometan delitos o que sean investigado por la comisión de delitos de entre 3 y 10 años, van a depender, para los efectos de lo que sería prisión preventiva, efectiva o penas alternativas a la prisión, de la discrecionalidad del fiscal y la discrecionalidad de un juez. Cuando entre una pena de 3 y 10 años, los bienes jurídicos que se afectan son totalmente distintos”.
Erogación.
Por otra parte, el abogado dijo que “esto va a demandar una erogación por parte del Estado Federal y de los Estados provinciales para poder poner en marcha todo este esquema, en donde no hay recursos para las personas con discapacidad y para los niños con cardiopatías, si hay recursos para montar todo un aparato de represión de jóvenes que están en conflicto”.
Asimismo, subrayó que “estamos viviendo hoy una forma de ejercicio del poder totalmente autocrática en donde el derecho se construye por la voluntad de este gobierno y donde lo que dicen la Constitución, los tratados de derechos humanos, las evidencias empíricas que pueden sostener una decisión del gobierno, no le interesan a este gobierno, que crea su propio derecho y no le interesa a gran parte de la sociedad que acompaña esto hasta que cuando se den cuenta del desastre y lo que produce esto, sea tarde”.
“No es la primera vez que pasa, la estupidez de una mayoría de la sociedad conlleva la destrucción de las bases de la democracia misma. Me parece que en este tema, y en otros, el gobierno construye su propio derecho. No le importa lo que diga la Constitución, lo que digan los tratados, lo que hizo la Corte Interamericana, las estadísticas, no le interesan. Si para ellos tiene que haber un régimen penal juvenil con 13 años, con condiciones de detención preventiva y de prisión efectiva que viola todos los estándares sobre derechos humanos, lo va a hacer y lo va a establecer. No les va a importar absolutamente nada”, subrayó.
- ¿Cuáles serían los puntos claves que no debería escapar ese proyecto que está en construcción, más allá de la edad?
- Me parece que tiene que haber un norte que siempre es el interés superior del niño. Aún el niño o niña adolescente conflicto con la ley penal. Vos tenés que estructurar un proceso penal especial con un procedimiento especial, con jueces capacitados, con fiscales, con lugares eventuales de detención específicos donde realmente el adolescente que ha entrado en conflicto con la ley penal pueda pasar este proceso para sacar la falta que cometió en términos de entenderlo, no represivamente, sino educativamente. Que pase por un proceso.
Ahora, si la idea es solamente la represión del adolescente en conflicto con la ley penal bajo la idea de imputabilidad, lo mando a los mismos lugares o las mismas condiciones que la persona mayor, el proceso va a ser en los mismos términos. En realidad lo que estás haciendo es aplicando un régimen pensado para grandes a chicos, en donde siempre está la posibilidad de una nueva oportunidad. El derecho tiene que darle una nueva oportunidad. Ese debería ser el norte de un nuevo régimen penal juvenil. Que ese proceso le permita, no solamente desde el punto de vista jurídico sino también desde el punto de vista psicoanalítico de la constitución subjetiva, hacer carne la falta para no repetirla, para darse cuenta que el error que cometió, la falta que cometió.
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