Cosquín 2026: deslumbró Milo J en la novena luna del festival
Y llegó el domingo y la novena luna y terminó la 66° edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín con grandes presentaciones y el espectacular cierre de Milo J. La nueva promesa de la música hizo un show para todos, siempre inclusivo, en una extraordinaria mezcla entre el folklore y el trap. Una noche memorable con Maggie Cullen y la emoción de Teresa Parodi. Terminó un nuevo festival que siempre deja ganas de más.
La velada la abrió Peteco Carabajal. Desde hacía semanas que las entradas estaban agotadas. Nadie se quería perder la última noche, una noche de furor, de alegría, de magia. En la Plaza no entraba más nadie y mucha gente se quedó afuera, esperando, con la ilusión de que se abriera un rinconcito.
El cantautor santiagueño jugó con los sonidos de su violín y, después, invitó a Mariana Carrizo para que cantara algunas coplas. Aplausos de pie. Nadie dejaba de aplaudir en una noche tan especial. No se expresó políticamente, como tantos otros lo fueron haciendo a lo largo del festival, pero tenía una remera con la cara de Charly García y en la leyenda se podía leer: “si ellos son la patria, yo soy extranjero”.
La emoción de Teresa Parodi
Llegó el gran momento de Teresa Parodi que cantó Pedro Canoero, esa fue la primera canción que cantó hace 42 años en su debut en Cosquín. La artista estaba visiblemente feliz de volver y emocionada de escuchar a tantas nuevas generaciones. A su repertorio sumó a La Ferni en el escenario con La celedonia batista. Unos minutos después, volvió al escenario como invitada de Maggie Cullen y juntas hicieron Esa musiquita.
“Es muy importante tu aparición en la música de nuestro pueblo. Somos ricos porque tenemos esta maravilla de las nuevas generaciones que aman nuestra música y que lo hacen de un modo único”, dijo Teresa. Maggie Cullen se emocionó, todo era emoción a flor de piel entre las palabras de Teresa y el coreo de gente en la Plaza. La joven tocó algunos clásicos folclóricos y también temas de su segundo disco, Décimas.
Más tarde, subieron al escenario los Gauchos of the Pampa y homenajearon a los Hermanos Abalos. Después fue el turno de Campedrinos, los músicos Consagración de este año y que en unos días van a debutar en el Festival de Viña del Mar.
Cuti y Roberto Carabajal llegaron a la madrugada. El público los ovacionó. La gente de pie, entre vitoreos y aplausos y a ellos no se les podía borrar la sonrisa de la cara, sobre todo cuando a Cuti le entregaron el premio Camin a la trayectoria. Luego, volvieron a subir al escenario por invitación de Milo J, que los convocó para cantar Invisible, una canción que compusieron los tres.
Además, se presentó la murga Agarrate Catalina, Soledad Pastorutti que la abrazó tan fuerte como si fuera su madre, el santiagueño Radamel y Sergio Prada y Agustín Fantili.
Deslumbró Milo J en Cosquín
La presentación de Milo fue pura magia. Colosal. Excelente. Hermosa. Que tuviera el honor de cerrar lunas del Cosquín fue una gran idea porque une la tradición con la esperanza para las nuevas generaciones. Un artista respetado, valorado, que trabaja las raíces argentinas, los valores más arraigados de la música y la cultura, y teje, con amor y admiración, amistad y compañerismo.
Asimismo, contemplativo de un público variado y exigente, Milo J. hizo un show para todos, con grandes clásicos, pero con la ventana de su trap, su faceta más urbana, la que hoy en día lo ubica en lo más alto.
El artista dejó la vara muy alta, su energía sesentía como una ola en toda la Plaza y bromeaba con los que se quedaban de brazos cruzados. Los quería ver bailar, disfrutar, quería que todo el mundo la pasara bien. Fue más que un placer verlo en el Atahualpa Yupanqui. Algunos fans se deshacían en un llanto desconsolado. La novena luna fue una luna llena, maravillosa, hasta el año que viene.
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