Una playa especial para quienes buscan disfrutar del mar y sus mascotas
Hay reglas claras que se deben cumplir para no ser multado ni para molestar la tranquilidad del lugar. También hay que mantenerse informado respecto al movimiento de la marea. Sin embargo, si se tienen en cuenta esos aspectos se puede disfrutar plenamente de una playa especialmente pensada para las personas que no quieren dejar a sus mascotas.
Es La Rinconada, en la ciudad de Las Grutas. Está ubicada a 1.400 metros al norte de la Bajada Cero, pero vale la pena si se considera que las mascotas son un miembro más de la familia. Además es un sector tranquilo, más alejado de los balnearios de alta concurrencia y es el punto de confluencia de los amantes de los animales.
La mayoría de quienes asisten tienen perros y pueden andar libremente porque La Rinconada es la única playa que acepta animales, de forma oficial. Allí se cruzan turistas con residentes de Las Grutas.
Por supuesto, todo derecho implica una responsabilidad. En este caso, según una nota publicada por el diario Río Negro, los animales deben llevar puesta su collar y correa, tener una identificación visible y sus responsables deben estar con una bolsa para levantar residuos y necesidades de su mascota. El respeto a estas pautas es fundamental para sostener la habilitación del sector, lo cual indica que es un espacio que se construye colectivamente.
Los inspectores municipales controlan la zona para verificar que se cumplan las reglas. La primera advertencia ante un incumplimiento es solicitar el retiro del animal de la playa y si la persona no obedece se procede a labrar el acta correspondiente.
También se aplican sanciones económicas que pueden llegar a ser de valores muy elevados.
Los testimonios recogidos por el medio citado se suceden con ansias y los entrevistados posan orgullosos con sus perros. Una joven llamada Carolina, que llegó desde Buenos Aires acompañada de su perro Bruno y su perra Luna, expresa toda su alegría por haber encontrado La Rinconada y recomienda que la visiten “porque (los animales) pueden estar libres y disfrutar de la playa”.
Nicolás es otro que llegó con dos perros, pero procedente de Neuquén. “Ahora que está La Rinconada habilitada venimos acá. Estás más tranquilo que en el lugar donde hay más gente. A quien tiene animales le recomiendo traerlo con correa, atado, y traer la bolsita”, manifestó.
Las pautas de convivencia parecen estar bien presentes para los visitantes, pero también deben estar atentos a la marea debido a que se trata de una playa muy influenciada por el vai ven del agua. Cuando hay pleamar, el mar invade casi por completo a la arena y no queda espacio, pero cuando se produce la bajamar, aparece una enorme restinga que da lugar a las caminatas y al disfrute del paisaje.
Algunas personas escucharon de La Rinconada y llegan especialmente para conocerla. Es el caso de Sabrina y Javier, oriundos de Buenos Aires, a quienes acompaña su perro Rufino. “Buscamos la playa especialmente porque queríamos venir con él. La recomendamos, se ve tranquila y la gente es responsable con sus perros, la gente es respetuosa”, expresan, y remarcan que buscaron un alojamiento cerca.
Adrián llegó con su familia y su perrita, que también es otro integrante más. “Elegimos La Rinconada porque nos gusta y la verdad que la pasamos bien. Sobre todo cuando está baja la marea disfrutamos de nuestras mascotas y siempre venimos porque nos da mucha paz. Les recomiendo que vengan a La Rinconada, es la única habilitada para bajar con las mascotas, que son parte de la familia”, dice, convencido.
Paz puede ser la breve palabra que define las sensaciones de estas personas que gustan de la playa y no desean que sus mascotas se lo pierdan. En La Rinconada pueden estar con pares que sienten el mismo amor por estos seres de cuatro patas.
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