Miércoles 30 de noviembre 2022

Se aprobó un nuevo Código de Familias

Redacción 28/09/2022 - 08.31.hs

En un ejercicio democrático sin precedentes en otros países que se consideran del "mundo libre", la ciudadanía cubana concurrió el pasado domingo para refrendar una nueva legislación de familia, inclusiva y progresista.

 

IRINA SANTESTEBAN

 

Según el Consejo Electoral Nacional, de un padrón total de 8,5 millones de electores y electoras, concurrió a las urnas un 74%, para responder la única pregunta del referendum: "¿Está usted de acuerdo con el Código de las Familias?". Por el Sí se pronunció un 66,87% y por el No un 33,13%.

 

El Código ya había sido sancionado por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, el Parlamento, pero conforme lo establece la Constitución Socialista aprobada en 2019, debía ser refrendada en las urnas para que entrara en vigencia.

 

A su vez, previo a su aprobación legislativa, la iniciativa transitó un intenso debate en la sociedad cubana, donde se le hicieron aportes y cambios que abarcaron casi la mitad del texto. El definitivo, que transitó 25 versiones, fue a su vez sometido a consulta popular en abril de este año.

 

Nuevas relaciones.

 

El nuevo Código refuerza el afecto y la solidaridad como los ejes sobre los que deben girar las relaciones familiares. Se define a la Familia como la "unión de personas" - no ya como "un hombre y una mujer"-, vinculadas por un lazo afectivo, psicológico y sentimental que se obligan a una comunión de vida.

 

Se sancionan la discriminación y la violencia en el espacio familiar, buscando la protección de los sectores vulnerables como las niñas, niños y adolescentes, las víctimas de violencia, las personas adultas mayores, o las que se encuentran en situación de discapacidad. En estos dos últimos casos se dedica un título especial a sus derechos: un entorno accesible, a elegir lugar de residencia, a la participación e inclusión social y familiar, a la comunicación familiar y a apoyos respetuosos de sus preferencias.

 

Se reconoce especialmente el derecho de los abuelos y abuelas, por ser los forjadores de la identidad familiar, que transmiten valores y tradiciones, y cuidan a las generaciones más jóvenes.

 

A los niños y niñas se los considera sujetos de derecho y con posibilidad de su ejercicio, ya sea por sí mismos o a través de sus padres, madres y tutores. En todos los casos, sobre la base del respeto a su individualidad y a su desarrollo progresivo, según la Convención de los Derechos del Niño que Cuba ha suscrito.

 

Se robustece el parentesco por afinidad, otorgando derechos a madrastras y padrastros, sumando esa filiación a la biológica y por adopción. Se reconocen las técnicas de reproducción asistida y los llamados embarazos "subrogados", bajo la condición que no sean con fines de lucro.

 

Se pasa del sistema de potestad al de responsabilidad de madres y padres, y se refuerza el valor económico del trabajo en el hogar, otorgando mayor protección económica y patrimonial a quienes se han dedicado al trabajo doméstico y de cuidados.

 

A favor.

 

El presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel afirmó que el referéndum fue "un ejercicio democrático dentro de la Constitución Socialista", para la construcción de "una norma justa, necesaria, actualizada, moderna, que da derechos y garantías a todas las personas y diversidades de familias y credos".

 

Resaltó que el Código de las Familias surgió del debate popular y de una necesidad social, para dar respuesta una sociedad que se ha vuelto más heterogénea, con nuevos tipos de relaciones que originaron cambios en las familias cubanas.

 

Rechazó la demonización por parte de la disidencia cubana, que se opone a todo lo que venga del gobierno revolucionario, aunque sea una norma justa.

 

Díaz Canel resaltó la valentía de su gobierno al convocar a un referendo en las duras condiciones en que se encuentra Cuba, con desabastecimiento, apagones, carencias de todo tipo y una parte importante de la economía paralizada por las consecuencias de la pandemia de Covid-19 y el recrudecimiento del bloqueo, agravado por 243 medidas del ex presidente Donald Trump y continuadas por Joe Biden. El bloqueo criminal que sufre el pueblo cubano desde hace más de 60 años es rechazado año tras año en el seno de las Naciones Unidas. Sin embargo, EEUU continúa con esa ilegítima medida.

 

En contra.

 

La Iglesia y la disidencia cubanas se manifestaron en contra de las nuevas normas de Familia.

 

La Conferencia Episcopal de Cuba rechazó que se introduzcan en la legislación, los contenidos de la "ideología de género", en sintonía con expresiones similares que tiene la iglesia y la derecha en nuestro país.

 

Para un sector del movimiento Lgttbi, el referendum fue una encrucijada, ya que votaron por el "No" a pesar de estar de acuerdo con sus normas. Se trata de quienes rechazan al gobierno socialista de Cuba, y se suman a la disidencia, que en su mayor parte está financiada por ONG's de EEUU, para desestabilizar al gobierno revolucionario.

 

Ley de amor.

 

Mariela Castro Espin, hija de Raúl Castro, y presidenta del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), defensora de los derechos de la comunidad Lgtbbi, fue entusiasta impulsora del nuevo Código de Familias. A despecho de los medios de comunicación con sede en Miami, que se refieren a su padre y su tío Fidel Castro, como "dictadores", Mariela consideró que Cuba ha dado una nueva lección al mundo, no sólo por reconocer el matrimonio igualitario, sino por sancionar una "ley del amor", con lo cual se ha convertido en la "isla de la libertad".

 

Esta legislación constituye un paso importantísimo en una sociedad donde el machismo estuvo muy arraigado y los derechos de la comunidad homosexual recién fueron reconocidos en 1979.

 

Poca autoridad moral tienen quienes critican a Cuba por su política hacia la homosexualidad en los primeros años de la Revolución. En EEUU, los afrodescendientes y pueblos originarios fueron (y son) discriminados y asesinados por las fuerzas de seguridad. En Inglaterra hubo gran persecución a los homosexuales, como le sucediera al científico Alan Turing, quien descifrara códigos nazis durante la Segunda Guerra Mundial, juzgado y condenado por "perversión sexual". Turing fue sometido a un proceso de castración química mediante un tratamiento hormonal, y dos años despues se suicidó. Recién en 2013 la reina Isabel II le otorgó un "indulto post-mortem".

 

El gobierno de Cuba es consciente de esos límites históricos, pero los reconoce y trabaja para superarlos. El propio Díaz Canel consideró que, aún después de 62 años, cuesta reformar el patriarcado en las relaciones familiares y la aceptación hacia la diversidad sexual. Pero lo están haciendo, con una legislación de avanzada y progresista, refrendada por dos tercios de su población.

 

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