Werner ganó un carrerón y saltó a la cima

TURISMO CARRETERA: MAS DE 40 MIL PERSONAS VIBRARON EN EL AUTODROMO PROVINCIA DE LA PAMPA

El piloto entrerriano se quedó con una de las mejores finales del año y es el nuevo líder de la Copa de Oro. Rossi está ahora a dos puntos y ambos se encaminan a pelear por el título en las dos fechas que quedan. Una multitud disfrutó un gran espectáculo.
El espectáculo que brindó ayer el Turismo Carretera en el Autódromo Provincia de La Pampa estuvo a la altura de las expectativas que generó. Más de 40 mil personas colmaron las instalaciones del circuito toayense para comenzar a palpitar la definición del campeonato 2016 de La Máxima. Y se fueron con los ojos llenos de automovilismo deportivo, porque vibraron de principio a fin con una final electrizante y de resultado incierto hasta la bandera a cuadros.
Se fueron más felices los hinchas de Ford, por el triunfo de Mariano Werner; pero también disfrutaron los de Chevrolet, con un Matías Rossi que sigue firme en la lucha por la Copa de Oro con el entrerriano. Además, los del Torino vieron en acción a un Josito Di Palma que está a la altura de los mejores; mientras que los seguidores de Dodge no tuvieron un buen cierre de jornada, aunque el inicio había sido inmejorable por el 1-2-3 en el TC Pista (ver aparte).
Hubo de todo y para todos en esta decimocuarta final de la temporada, que dejó la lucha por la Copa de Oro al rojo vivo cuando restan sólo dos fechas por disputar: Trelew y La Plata. Ahora el nuevo líder es Werner (141.5 puntos), ganador del carrerón de ayer, apenas dos unidades por encima de Rossi (139.5), que llegaba como puntero y debió ceder esa posición al finalizar tercero en Toay.
Más relegadas quedaron las chances de Guillermo Ortelli (Chevrolet), quien ayer sufrió un toque en la serie (de Lionel Ugalde, excluido de la final por esa acción) y debió largar la carrera definitiva desde el fondo. El séxtuple, que en las 30 vueltas de la final de ayer trepó 18 puestos (partió 33 y llegó 15), ahora está a 31.5 puntos de Werner, aunque con chances de pelear por la corona.

Hasta la bandera.
La final de ayer comenzó y terminó con Rossi y Werner peleando por la victoria y el campeonato. Desde que se apagaron los semáforos hasta que se bajó la bandera a cuadros, los dos mostraron su mejor repertorio manejando dos de los mejores autos de la categoría (el de Ortelli es otro de los que está a la altura) y entregando todo, en una pelea que promete seguir en los dos capítulos que restan.
El primero en golpear fue el Misil, que aprovechó la ventaja que le había dado el hecho de ganar la serie más rápida y, con la cuerda de su lado, prevaleció en la largada pese al intento de superación del entrerriano. En los primeros giros los dos midieron sus fuerzas y coincidieron en que cualquiera podía ganar.
El que no se equivocara se iba a quedar con la victoria y la punta del torneo. Y el que falló fue Rossi, que a la salida de la recta luego de la cuarta vuelta se abrió un metro más de la cuenta, Werner metió el auto por adentro y se adueñó del primer lugar. El error le costó carísimo al de Del Viso, porque en la misma maniobra lo superaron Gastón Mazzacane (Chevrolet) y el reaparecido Christian Ledesma (Chevrolet), quien un giro después se la jugó por afuera y quedó segundo.
En ese momento Werner transitaba tranquilo, sabiendo que sus dos rivales por el título estaban lejos: Rossi, cuarto y enredado en una disputa a la que también se sumaban Josito Di Palma (Torino), Emanuel Moriatis (Ford) y Agustín Canapino (Chevrolet); y Ortelli superando rivales a pura muñeca pero en ese entonces en el puesto 20. Igualmente, la paz le duró poco al entrerriano, porque Rossi volvió a carga y en un par de vueltas se le puso otra vez a la cola, luego de excelentes maniobras con Ledesma, Di Palma y Mazzacane.
Así, cuando transitaban por la mitad de carrera (15 giros) ya había pasado de todo, y volvían a encontrarse Werner y Rossi. El Misil comenzó a presionar, hasta con un toque, pero el entrerriano mostró sus mejores armas defensivas y evitó dejar el hueco como para ser superado.
Todo parecía haberse estancado, pero para el cierre había más. Ledesma y Moriatis alcanzaron a los dos punteros y, a dos giros del final, superaron en tándem a Rossi, otra vez pasado por intentar llegar al primer lugar. Pero el Misil no se resignó y recuperó un puesto, para terminar tercero y seguir firme en la lucha por la corona. Ledesma fue el segundo, dejando en claro que su regreso a la categoría promete grandes cosas.
Mientras tanto, Werner ya celebraba su primer triunfo en La Pampa y el salto a la cima de la Copa de Oro. Aunque el festejo grande era de los miles de simpatizantes que colmaron el tazado toayense, que disfrutaron del mejor espectáculo en pista desde que en 2012 se inauguró el Autódromo Provincia de La Pampa.

La primera de Dodge.
El piloto santafesino Sebastián Diruscio, con Dodge, volvió ayer al triunfo en el TC Pista, al imponerse en la tercera final de la Copa de Plata disputada en el Autódromo Provincia de La Pampa, donde por primera vez un auto de la marca del carnero cruzó en primer lugar la meta.
Además, otras dos Dodge completaron el podio, porque el segundo lugar fue para Juan Martín Bruno y el tercero para Valentín Aguirre. En tanto que Nicolás Cotignola (Torino) fue quinto y mantuvo así el liderazgo del play off, a falta de dos fechas.
Para Diruscio fue la primera victoria de la temporada, lo que le permitió meterse directamente en la lucha por ser uno de los denominados “tres de último minuto”, lo que de conseguir en la próxima presentación en Trelew, llegará a la fecha de cierre con grandes chances de luchar por la corona.
“Tengo una alegría enorme porque pude coronar un gran fin de semana en un auto fantástico”, resumió el “Colo” Diruscio, que marcó la pole position, ganó la serie más veloz y cortó una racha de más de cuatro años sin triunfos en finales.
Por otra parte, en la segunda final de la Copa Bora (otra de las teloneras que corrieron en Toay), el ganador de ayer fue Sebastián Salse, seguido por Franco Morillo y Osvaldo Zeljkovich.

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